Sábado 17 de Enero de 2026
  • UF: $39.741,98
Sábado 17 de Enero de 2026
  • Dólar: $884,57
Sábado 17 de Enero de 2026
  • IVP: $41.371,17
Sábado 17 de Enero de 2026
  • UTM: $69.751,00
Sábado 17 de Enero de 2026
  • IPC: -0,20%

PRONTO

Una nueva era para la gestión de relaves

Por: Gonzalo Sotomayor Jefe de Especialidad Civil, Relaves e Hidráulica en Arcadis

Los depósitos de relaves han sido un histórico pasivo ambiental y de seguridad en la gran minería. Sin embargo, su gestión está comenzando a experimentar una profunda transformación, en línea con un contexto particularmente desafiante para la industria en la era de la crisis climática. 

Se trata de un escenario marcado, por un lado, por los avances en la descarbonización de sus operaciones; y, por otro, a la creciente demanda por minerales críticos para la transición energética. Este último punto implicará trabajar con leyes de mineral cada vez más bajas, lo que inevitablemente aumentará la generación de más toneladas de relaves en los depósitos. 

Los principios del Estándar Global de la Industria para la Gestión de Relaves (GISTM), del año 2020, que establece requisitos para garantizar que los depósitos de relaves se diseñen, operen y cierren de forma segura, son un punto de partida mínimo para las compañías del sector. No obstante, el verdadero cambio no solo vendrá por el cumplimiento de estándares y compromisos regulatorios, sino que también de empezar a aplicar otros conceptos con respecto a los relaves, hablamos de reducir la generación de nuevos relaves, reutilizar los existentes como insumos industriales, y reimaginar la manera en que hacemos minería, con la incorporación de soluciones como la lixiviación in situ, la inteligencia artificial en el monitoreo, el diseño adaptativo y otras nuevas tecnologías que comienzan a emerger en el mercado. 

El avance tecnológico en este ámbito es real. Pero también lo son las barreras: trabas regulatorias que impiden reutilizar relaves, costos operativos que dificultan implementar nuevas tecnologías a gran escala, depósitos antiguos con restricciones técnicas severas, y una cultura de confidencialidad entre compañías que limita la colaboración sectorial. Estos obstáculos estructurales deben ser abordados frontalmente para impulsar ideas con aplicaciones reales. 

Creemos que hay razones para el optimismo. Desde Arcadis Chile, y su equipo de relaves, estamos impulsando prácticas más sostenibles, como el análisis continuo de balances hídricos integrados con escenarios climáticos, diseños seguros, reducción de nuestra huella de carbono interna mediante cambios en logística y desplazamientos. Porque no se trata solo de exigirle a la industria: también debemos liderar con el ejemplo.   

Debemos ser parte de esta transformación con una mirada interdisciplinaria, integrando sostenibilidad, seguridad y valor compartido. 

Hoy, el reto es pasar de la contención al aprovechamiento. Transformar lo que antes veíamos solo como desecho en un insumo estratégico. En la minería actual, los relaves no pueden ser vistos como el final del proceso, sino más bien como el punto de partida de una nueva era: la de una industria sostenible y alineada con los desafíos climáticos y sociales de nuestro tiempo.

Desalinización: la llave hídrica de la minería del futuro

Por: Gonzalo Silva León, Gerente Regional de Control de Flujo de Valmet

En un escenario global marcado por la crisis hídrica y la creciente presión regulatoria, la industria minera chilena enfrenta uno de sus mayores retos: asegurar el suministro de agua sin debilitar las fuentes naturales. En este contexto, la desalinización surge no solo como una opción viable, sino como una necesidad estratégica para la sostenibilidad del sector.

Actualmente, cerca del 30% del agua utilizada en el país para la industria proviene del mar, ya sea desalinizada o sin tratar. Este porcentaje está en ascenso y se proyecta que para 2034 alcance al 70%. Este cambio no es casual, sino el resultado de años de innovaciones y búsqueda de la eficiencia, donde empresas tecnológicas han sido actores clave al proveer soluciones que contribuyen a la confiabilidad operativa de estos procesos. 

La ósmosis inversa, que representa el 70% de los procesos de desalación a nivel mundial, lidera este cambio por su alta efectividad en la remoción de sales y metales pesados. No obstante, tecnologías como la nanofiltración conquistan terreno por su menor consumo energético y su capacidad para mejorar la reutilización del recurso, disminuyendo tanto los costos operacionales como la huella hídrica.

Además, la incorporación de sistemas híbridos —como biorreactores de membrana y humedales artificiales— apunta a un enfoque más integral. No se trata solo de desalar, sino de reutilizar el agua en múltiples ciclos, reducir la descarga de efluentes y cumplir con los cada vez más exigentes estándares ambientales.

Según un catastro presentado por la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) y la Corporación de Bienes de Capital (CBC), los proyectos de desalación y reúso de agua en Chile suman una inversión total estimada de USD 22.159 millones, una cifra que habla por sí sola del rol de esta tecnología. Lejos de ser una solución temporal, la desalinización es ya una pieza estructural del modelo operativo minero del siglo XXI.

Si bien aún existen desafíos como el costo energético o el impacto ambiental de las salmueras, la innovación está avanzando en paralelo para mitigarlos. Un ejemplo concreto es el aporte de Valmet, a través de su marca Neles™, que en 2024 fue el principal proveedor de válvulas para el proyecto de desalinización de una de las más grandes compañías mineras de Chile. Estas válvulas fueron seleccionadas para el sistema de bombeo de agua desde el nivel del mar hasta los 5.000 metros de altitud, un desafío técnico de gran envergadura que exige equipos de alta confiabilidad, resistencia a la corrosión y cumplimiento de exigencias acústicas y ambientales. La solución de Valmet destaca por su capacidad de adaptación a condiciones extremas, lo que refuerza el papel de la ingeniería de precisión en la construcción de una minería más sostenible.

En suma, la desalinización en la minería no es un lujo ni un plan B. Es la clave para la continuidad operativa de una industria que debe seguir siendo motor económico, sin olvidar que el agua —por muy técnica que sea su gestión— sigue siendo un bien común, y su uso responsable, una obligación ética y ambiental. 

Permisología minera: Modernizar para no perder competitividad

Por: María José Vidal, Socia-Directora de VA – Vidal Abogados

Hablar de minería en Chile es hablar del corazón productivo del país: una actividad que no solo genera inversión, empleo y crecimiento, sino que también será protagonista en la transición energética global. Sin embargo, este motor enfrenta una amenaza silenciosa que se ha vuelto cada vez más evidente para quienes trabajamos de cerca con la industria: la permisología.

Hoy en Chile, desarrollar un proyecto minero puede implicar la obtención de más de 200 permisos, otorgados por múltiples entidades públicas, cada una con sus propios criterios, tiempos y exigencias. Esta maraña burocrática, lejos de garantizar una evaluación rigurosa, crea incertidumbre, encarece los procesos y, en muchos casos, termina por desincentivar la inversión.

Como abogada especializada en la industria minera, he visto cómo proyectos técnicamente viables y ambientalmente sustentables quedan entrampados en un sistema que, más que proteger, parece castigar la iniciativa productiva. Y no se trata de relativizar la importancia del resguardo ambiental, todo lo contrario. Se trata de dotar al sistema de una estructura moderna, eficiente y coordinada que permita compatibilizar exigencias con desarrollo.

La permisología, tal como está hoy, se ha convertido en uno de los principales cuellos de botella para la minería chilena. Mientras otros países, como Canadá o Australia,  ya han implementado modelos regulatorios más ágiles, sin renunciar a altos estándares ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), en Chile seguimos atrapados en una lógica fragmentada y lenta.

¿Qué hacer entonces? Desde VA – Vidal Abogados proponemos tres líneas de acción urgentes. Primero, avanzar decididamente en la digitalización y coordinación entre organismos públicos, eliminando trámites duplicados y compartiendo información de forma eficiente. Segundo, establecer plazos máximos para las respuestas de las autoridades, con mecanismos reales de fiscalización de su cumplimiento. Y tercero, aplicar una diferenciación regulatoria según el nivel de impacto del proyecto: no es razonable que una faena de baja escala enfrente el mismo proceso que una mega operación.

Además, mientras se trabaja en una reforma estructural, las empresas no pueden quedar de brazos cruzados. Incorporar la estrategia de permisos desde el inicio del proyecto, planificar los tiempos y establecer relaciones tempranas con las comunidades ya no es optativo: es esencial para el éxito. Desde nuestra experiencia, la asesoría legal en etapas tempranas puede marcar la diferencia entre un proyecto fluido y uno condenado a la inercia.

Chile todavía tiene la oportunidad de modernizar su sistema de permisos y liderar una minería ordenada, sustentable y competitiva a nivel global. Pero el reloj avanza. No se trata solo de destrabar burocracia: se trata de asegurar que el país esté preparado para enfrentar, con seriedad y eficiencia, los desafíos productivos y ambientales del siglo XXI.

17/01/2026 07:48
Sábado 17 de Enero de 2026
  • UF: $39.741,98
  • Dólar: $884,57
  • IPC: -0,20%
  • UTM: $69.751,00
  • IVP: $41.371,17