La escalada del conflicto en Medio Oriente eleva el valor de la estabilidad y posiciona al país como un destino atractivo para inversiones tecnológicas. Un informe de Colliers advierte que Chile podría captar parte relevante de los flujos en infraestructura digital en América Latina.
Por: Equipo Mercados Inmobiliarios
La creciente tensión entre Estados Unidos, Israel e Irán comienza a tener efectos más allá del ámbito político y energético. La incertidumbre asociada a eventuales riesgos operacionales en zonas de conflicto está reordenando las decisiones de inversión en infraestructura crítica, particularmente en el desarrollo de data centers.
Un análisis de Colliers plantea que este escenario podría favorecer a mercados considerados seguros y estables, como Chile, que reúne condiciones estructurales para consolidarse como hub digital en la región.
El factor seguridad ha cobrado especial relevancia tras incidentes recientes que afectaron instalaciones de Amazon en países como Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, en el marco del conflicto. La exposición a eventos disruptivos en esas zonas ha llevado a grandes operadores a reevaluar sus estrategias de localización.
En ese contexto, Chile aparece como una alternativa con baja exposición geopolítica. “La infraestructura digital es crítica. Cualquier aumento en la percepción de riesgo impacta directamente en los comités de inversión”, señala Ramiro Valenzuela, consultor del área de infraestructura de Colliers.
El informe agrega que el país ofrece una combinación poco habitual en América Latina: estabilidad institucional, una matriz energética con alto componente renovable y costos eléctricos relativamente predecibles, factores clave para operaciones intensivas en consumo energético.
A la fecha, Chile cuenta con 34 data centers en operación, una capacidad instalada de 235 MW y un pipeline de 35 proyectos en desarrollo, lo que da cuenta de un mercado en expansión. En este escenario, no se descarta que parte de la inversión tecnológica regional —especialmente en cloud, inteligencia artificial y procesamiento de datos— migre hacia plazas con menor exposición a riesgos sistémicos.
Con todo, el informe advierte que persisten desafíos. La tramitación de permisos y la capacidad de la red eléctrica siguen siendo cuellos de botella para el crecimiento del sector. La eventual implementación de una Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales aparece como una señal clave para acelerar los tiempos de desarrollo.
Así, en un entorno global marcado por la incertidumbre, la estabilidad se transforma en un activo competitivo. Y en esa ecuación, Chile comienza a posicionarse con ventaja.