La consultora estima que los incendios forestales que han afectado las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía han generado pérdidas cercanas a los USD 250 millones en sectores productivos.
Por: Equipo Mercados Inmobiliarios
Desde el pasado fin de semana, el fuego ha consumido vastas áreas en la zona centro-sur del país. Hasta la tarde del martes 12 de febrero, se registraban aproximadamente 14.770 hectáreas quemadas, con la siguiente distribución: 11.955 hectáreas en la Región de La Araucanía, 1.526 en la Región del Biobío, 1.024 en la Región de Ñuble y 265 en distintas comunas de las regiones de O’Higgins, Maule, Los Ríos y Los Lagos.
Además, los incendios han dejado un saldo de 44 personas damnificadas, un fallecido y la destrucción de 30 viviendas, según detalló Rodrigo Gil, gerente del Área de Campos Agrícolas de Colliers.
El sector forestal ha sido el más afectado, especialmente en zonas precordilleranas. También se han visto perjudicados los cultivos frutícolas, con daños en plantaciones de avellanos, arándanos y viñas, así como en grandes extensiones de siembras de trigo, avena, raps, lupino y cebada. A esto se suma el impacto en la industria turística, que atraviesa su período de mayor demanda debido a la temporada de verano, con pérdidas en alojamientos, parques nacionales, balnearios y restaurantes.
Además de los daños directos, se deben considerar los costos asociados al combate de incendios y la reconstrucción de viviendas e infraestructuras afectadas total o parcialmente por el fuego.
«Estos incendios sorprendieron a los agricultores en plena temporada de cosecha de granos, especialmente desde Malleco hacia el sur. En zonas como Collipulli y Los Sauces, más al norte, ya se había completado la cosecha, pero en otras localidades el fuego tiene dificultado el tránsito de camiones cargados con producción. Para mitigar este problema, las autoridades han implementado salvoconductos que facilitan la circulación de estos transportes en medio de los incendios y los toques de queda», explicó Rodrigo Gil.
Asimismo, destacó el esfuerzo del sector agrícola privado, que ha colaborado con camiones aljibe y maquinaria de diversa índole para apoyar el trabajo de bomberos y brigadistas en el control de los incendios.