Las cifras respaldan este fenómeno: se proyecta que el número de individuos con un patrimonio ultraalto (UHNWIs, por sus siglas en inglés) en Miami crecerá un 28,1% entre 2025 y 2030.
Por: Equipo Mercados Inmobiliarios
Por años, los Hamptons han sido sinónimo de exclusividad y lujo en el mercado inmobiliario estadounidense. Sin embargo, una nueva tendencia está marcando un cambio de era en las preferencias de los inversionistas de alto patrimonio.
Miami ha emergido como el destino predilecto para la compra de propiedades de lujo, impulsado por una combinación de beneficios fiscales, una creciente población adinerada y una estabilidad de mercado que ha consolidado su atractivo.
De acuerdo con un reciente informe de AGD Developers, firma especializada en bienes raíces de alta gama en Florida, la demanda en la ciudad ha crecido exponencialmente, desplazando a la icónica zona neoyorquina. En el último año, las ventas de propiedades en los Hamptons sufrieron una caída de casi 200 millones de dólares, alcanzando un total de 327 millones en 2024. En contraste, los barrios más exclusivos de Miami, como Pinecrest, Coconut Grove y South Miami, han visto un auge en la inversión en viviendas unifamiliares de lujo.
Las cifras respaldan este fenómeno: se proyecta que el número de individuos con un patrimonio ultraalto (UHNWIs, por sus siglas en inglés) en Miami crecerá un 28,1% entre 2025 y 2030. Además, los nuevos residentes de la ciudad tienen un ingreso promedio de 229 mil dólares anuales, casi cuatro veces el ingreso medio local.
Uno de los principales factores que ha convertido a Miami en un imán para los inversionistas es su régimen fiscal favorable. Mientras que en Nueva York los residentes enfrentan una tasa impositiva sobre la renta de hasta el 10,9%, Florida ofrece una ventaja clave: la ausencia total de impuestos estatales sobre la renta. Esta diferencia ha impulsado a empresarios y millonarios a trasladar su residencia al sur del país en busca de mayores beneficios económicos.
En términos de valorización, Miami también lleva la delantera. Según el análisis de AGD Developers, la tasa de apreciación de las viviendas de lujo en la ciudad alcanzó un peak del 12% en 2022, mientras que los Hamptons no han superado el 9% desde 2014. Se espera que las propiedades en el condado de Miami-Dade aumenten su valor entre un 3,6% y un 6,5% en los próximos años, consolidando aún más su atractivo frente a otros mercados exclusivos de Estados Unidos.
El auge de Miami no solo responde a cuestiones económicas, sino también a su oferta de calidad de vida. Pablo Allamand, presidente del directorio de AGD, destaca que la ciudad ofrece una combinación de paisajes idílicos y un ambiente cosmopolita difícil de igualar. “Coconut Grove es conocido por sus parques frente al mar y su estilo de vida relajado, mientras que Coral Gables destaca por su arquitectura mediterránea. South Beach, por otro lado, mezcla la vibrante vida nocturna con la serenidad de sus playas”, explica. Además, menciona que Brickell se ha posicionado como el corazón financiero de Miami, con exclusivos condominios y vistas privilegiadas a la bahía de Biscayne.
Con todos estos elementos en juego, la transformación del mercado de lujo parece irreversible. Mientras los Hamptons lidian con una inflación de precios y una caída en el interés de los compradores, Miami se afianza como el nuevo paraíso inmobiliario para los grandes inversionistas.