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Ventas de departamentos en el sector oriente retroceden más de 50% en un año

El número de unidades comercializadas pasó de 1.144 a 565 de un año a otro, en un contexto marcado por menor demanda y condiciones de financiamiento más restrictivas.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

Un completo análisis del mercado de departamentos en el sector oriente de la Región Metropolitana realizó BMI Servicios Inmobiliarios, evidenciando un escenario marcado por una desaceleración en las ventas, un aumento sostenido de la oferta en algunas comunas y cambios relevantes en las características de los proyectos.

El estudio muestra que, en términos generales, el mercado ha transitado hacia una etapa de ajuste, con caídas importantes en la comercialización de unidades, y un aumento en los meses necesarios para absorber el stock disponible, que en varias comunas supera los 20 meses.

Vitacura evidencia uno de los ajustes más marcados en términos de demanda. Las ventas han retrocedido desde las 129 unidades en febrero de 2025 a cifras que no superan las 50 unidades comercializadas en igual mes de este año. Actualmente, la oferta total se sitúa en torno a las 1.600 unidades, con niveles de disponibilidad cercanos a las 500 unidades. Los precios alcanzan valores en torno a 128 UF/m² y tickets promedio cercanos a las UF 16.000.

En Lo Barnechea, en tanto, también se observa una desaceleración en la demanda, con ventas que han disminuido desde los 68 a solo 30 unidades comercializadas en el mismo período. Los precios muestran se ubican en torno a 106 UF/m² y precios promedio cercanos a las UF 15.500.

Providencia, en tanto, muestra un mercado más dinámico, evidenciando un leve aumento en sus ventas en el último año pasado de las 205 unidades comercializadas en febrero de 2025 a 227 en igual mes de este año. En cuanto a precios, el valor por m² se mantiene relativamente estable en torno a 108 UF/m², con valores promedio cercanos a las UF 9.500.

Las Condes destaca como uno de los mercados más activos en términos de volumen, con una oferta que ha crecido desde 2.400 a fines de 2023 a más de 4.000 unidades en febrero de este año y cerca de 50 proyectos en desarrollo.

Eso sí, las ventas, que han caído desde 728 unidades en febrero de 2025 a solo 253 en igual periodo de este año. Un cambio relevante es la disminución en la superficie promedio de las unidades, desde cerca de 108 m² en 2023 a 84 m² este año junto con una caída en el precio promedio desde niveles cercanos a UF 11.700 a aproximadamente UF 8.900.

La Reina, por su parte, se configura como un mercado de menor escala con precios que llegan a las 98 UF/m² en el último período, mientras que el valor promedio se sitúa en torno a UF 9.200.

En términos agregados, las ventas de departamentos en el sector oriente registraron una caída de 50,6% entre febrero de 2025 y febrero de 2026, pasando de 1.144 a 565 unidades comercializadas.

“Este descenso da cuenta de una demanda que, si bien se mantiene presente, ha adoptado una postura mucho más conservadora, influenciada por el contexto económico, el alto costo del financiamiento y las expectativas de eventuales correcciones en los precios”, explica Sergio Novoa, gerente general de BMI Servicios Inmobiliarios.

En esa línea, el ejecutivo agrega que en este segmento del mercado existe además un factor estructural relevante: “En estas comunas y en este tipo de unidades, en general, no aplican instrumentos de política pública como el FOGAES o los subsidios a la tasa, lo que limita aún más la capacidad de activación de la demanda. Esto hace que el dinamismo dependa casi exclusivamente de condiciones de mercado”.

Asimismo, señala que “eventuales medidas de carácter más transversal, como una reducción generalizada del IVA, podrían contribuir a reactivar este segmento, en la medida que impacten directamente en el precio final y mejoren las condiciones de acceso para los compradores”.

Alain Antoine y la apuesta inmobiliaria en Miami: “No estamos al final de un ciclo, sino al inicio de un reposicionamiento global”

El exdeportista y empresario ligado a la industria musical hoy lidera proyectos de real estate en Miami y Los Ángeles.

Por: Equipo Mercados Inmobioliarios

La trayectoria de Alain Antoine parece construida sobre industrias que, a simple vista, poco tienen en común: deporte de alto rendimiento, música y hoy real estate. Sin embargo, para él, el hilo conductor siempre ha sido el mismo: ambición, disciplina y capacidad de adaptación.

“Hay tres aprendizajes fundamentales que me han acompañado en todas las etapas”, explica. “Primero, la capacidad de soñar en grande. Esa mentalidad de querer llegar a la cima y no conformarse con menos que el éxito. Después, la disciplina y la constancia; el deporte me enseñó a trabajar duro y competir estratégicamente. Y tercero, la valentía: lanzarse, competir contra los mejores y también reconocer errores para corregir el rumbo”.

A eso suma un cuarto elemento que considera decisivo: la capacidad de escuchar y aprender de quienes saben más. “El ego es el mayor enemigo del crecimiento, y entender eso temprano marca una diferencia enorme”, afirma.

Hoy, esa visión está enfocada en el mercado inmobiliario de Miami, donde desarrolla proyectos de fix and flip junto a capital propio y de terceros, en operaciones que parten desde los US$800 mil.

Más que remodelar: crear valor

Aunque el modelo fix and flip suele asociarse a renovaciones rápidas, Antoine asegura que la verdadera rentabilidad del negocio está en una mirada mucho más estratégica.

“La generación de valor ocurre en dos etapas. Primero, al momento de la compra: es elemental comprar barato. Y segundo, en el valor agregado que entregas con la remodelación. El diseño, el estilo y los materiales que utilizas en las terminaciones son fundamentales”, sostiene.

A su juicio, una de las principales diferencias entre Estados Unidos y Chile está en cómo el mercado reconoce ese valor agregado.

“En Chile existe una estructura de gustos muy rígida. Hay un estilo ‘aceptado’ y todo lo que se sale de esa norma suele ser penalizado en el precio”, explica. “Puedes ofrecer materiales de mayor calidad o propuestas más innovadoras, pero el comprador promedio muchas veces las percibe con desconfianza”.

En cambio, asegura que el mercado estadounidense premia la diferenciación. “En EE.UU. existe una valoración genuina por lo único y lo distinto. Hay compradores dispuestos a pagar mucho más por una propiedad que perciben como elegante, innovadora o con identidad propia”.

Según Antoine, eso permite márgenes significativamente más dinámicos. “En Chile, si un edificio promedia cierto valor por metro cuadrado, prácticamente todas las unidades se venden en ese rango. En Estados Unidos, una unidad remodelada y diferenciada puede alcanzar valores muy superiores porque existe un comprador dispuesto a reconocer ese diferencial”.

Miami: de boom coyuntural a transformación estructural

Para Antoine, el gran boom inmobiliario de Miami ya ocurrió durante la pandemia, cuando miles de estadounidenses descubrieron una ciudad con bajos impuestos, mejor calidad de vida y costos relativamente accesibles.

Sin embargo, asegura que lo realmente importante vino después. “La oportunidad coyuntural ya pasó. Lo que estamos viendo hoy es un cambio estructural”, afirma. “Miami está viviendo una transformación de fondo a una velocidad impresionante. Barrios completos están siendo renovados y zonas antes consideradas problemáticas se están convirtiendo en sectores de lujo”.

El empresario destaca que el fenómeno no responde únicamente al crecimiento inmobiliario, sino también a la llegada de grandes compañías y figuras influyentes.

“Amazon, Meta y JP Morgan están instalando operaciones importantes en Miami. Y personas como Mark Zuckerberg, Jeff Bezos o Elon Musk no están comprando una segunda vivienda: están eligiendo Miami para vivir. Cuando eso ocurre, el ecosistema que se genera alrededor es permanente”, sostiene.

A su juicio, uno de los factores más atractivos para inversionistas es que Miami aún no figura entre las ciudades más caras de Estados Unidos.

“Eso significa que todavía tiene un recorrido enorme por delante. No estamos al final de un ciclo, sino en una etapa temprana de un reposicionamiento global que ya no tiene marcha atrás”, asegura.

Escalar volumen en un mercado en expansión

Actualmente, Antoine trabaja con inversionistas de distintos perfiles. Algunos participan activamente en cada etapa y otros delegan completamente la operación.

“Una vez identificada la propiedad y cerrada la compra, todo lo demás corre por nuestra cuenta: diseño, construcción y venta. Tenemos diseñador, arquitecto y equipo de construcción. El inversionista puede involucrarse tanto como quiera, pero no es necesario estar presente en el día a día”, explica.

Con un portafolio que bordea los US$6 millones, el próximo objetivo está claro: aumentar escala. “El siguiente paso es crecer en volumen. Tenemos un producto que sabemos que funciona y llevamos más de diez años ejecutándolo en mercados altamente competitivos como Miami y Los Ángeles”, afirma.

Antoine compara el momento actual de Miami con el crecimiento que vivió Los Ángeles tras la crisis financiera de 2008, aunque cree que el fenómeno actual tiene una velocidad y proyección incluso mayores.

“Miami está siguiendo un patrón similar, pero mucho más acelerado y con señales muy claras de crecimiento. Es casi un déjà vu”, dice. “Mi convicción es que Miami se va a posicionar dentro de las cuatro o cinco ciudades más importantes de Estados Unidos en los próximos años”.

El Administrador de Condominios: ¿Mandatario de la Comunidad o Agente Informativo del Estado?

Por: Sergio Jara Rivera, CEO SOMA Holding Group.

La entrada en vigencia de la Ley N° 21.442 de Copropiedad Inmobiliaria prometía la anhelada profesionalización de un mercado históricamente desregulado y poco profesional. Sin embargo, el ímpetu fiscalizador de la autoridad administrativa parece estar cruzando una línea roja difusa pero peligrosa: aquella que separa la legítima supervigilancia técnica del administrador de la intromisión arbitraria en la privacidad de las comunidades y los hogares de nuestro país.

La reciente dictación de la Circular Ordinaria N° 011 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) ha encendido las alarmas en el rubro. Bajo el noble eslogan de la «regularización de la copropiedad habitacional», el regulador ha impuesto una carga pública de reporte masivo de datos.

Esto sitúa a los profesionales de la administración en una encrucijada ética y legal insalvable: o vulneran la confianza y confidencialidad de sus mandantes, o arriesgan su exclusión del Registro Nacional de Administradores (RNA). Ante este escenario, la pregunta jurídica y constitucional que debemos plantearnos en el debate público es categórica: ¿Tiene la autoridad administrativa la facultad de convertir a un mandatario privado en un recolector forzoso de datos de terceros para el Estado? La respuesta, desde la perspectiva del derecho público y la protección de los derechos fundamentales, es un rotundo no.

El Vicio de Ultra Vires: Cuando la Circular Pretende Ser Ley El primer gran tropiezo de la Circular N° 011 radica en la vulneración del Principio de Legalidad, consagrado en los artículos 6 y 7 de nuestra Constitución Política. En el entramado de nuestro ordenamiento jurídico, los actos administrativos de inferior jerarquía —como las circulares o resoluciones ministeriales— tienen como único fin interpretar o aplicar una ley preexistente, jamás crear nuevas cargas, obligaciones o sanciones sustantivas que afecten a terceros.

El artículo 85 de la Ley N° 21.442 es claro en su espíritu: faculta al MINVU para crear un registro y fiscalizar la idoneidad técnica y moral del sujeto administrador. Su objetivo es asegurar que quienes gestionamos copropiedades cumplamos con los estándares exigidos. Sin embargo, a través de esta nueva circular, la autoridad pretende estirar el elástico normativo para convertir al condominio —y por rebote al copropietario— en el sujeto pasivo de la fiscalización.

Exigir de manera imperativa la entrega de nóminas de copropietarios, RUT de las comunidades, estados financieros detallados de gastos comunes y antecedentes legales históricos, sin mediar el consentimiento explícito de las asambleas, configura un evidente exceso de potestad reglamentaria.

La autoridad administrativa no puede preconstituir una base de datos masiva apelando a una presión indebida sobre el profesional. La Colisión Contratextual con la Ley de Protección de la Vida Privada Desde una mirada civil y contractual, el administrador es un mandatario.

Su deber primordial es la custodia, reserva profesional y resguardo de la información de la comunidad que le confió la gestión de su patrimonio e intimidad. Al obligársenos a «entregar» bases de datos completas, la Circular N° 011 colisiona directamente con la Ley N° 19.628 sobre Protección de la Vida Privada. El artículo 4 de la citada ley de protección de datos establece de forma taxativa que el tratamiento y entrega de datos personales requiere del consentimiento del titular, salvo que emanen de una fuente legal directa. Una circular ministerial no ostenta, bajo ningún punto de vista, el rango legal requerido para exceptuar este principio.

¿Con qué legitimidad un administrador puede abrir las cartolas bancarias, nóminas de deudores y registros internos de un edificio habitacional al escrutinio del Estado si la propia asamblea de copropietarios no lo ha autorizado?

El Estado olvida que el condominio no es una repartición pública; es propiedad privada regulada y la extensión del hogar de millones de ciudadanos.

Una Amenaza Directa a las Garantías Constitucionales Esta anomalía normativa no es un mero debate dogmático entre leguleyos; tiene repercusiones prácticas inmediatas que vulneran las garantías fundamentales consagradas en el artículo 19 de la Carta Fundamental: Derecho a la Vida Privada y Protección de Datos (Art. 19 N^{\circ} 4): Se materializa una intromisión estatal ilegítima en la esfera privada de las comunidades de copropietarios, desprovista de criterios de proporcionalidad y finalidad claros. Libertad de Trabajo y Libre Ejercicio de la Actividad Económica (Art. 19 N^{\circ} 16 y 21): El regulador condiciona la subsistencia económica del administrador a la comisión de una flagrante infracción ética y contractual respecto de sus mandantes.

Si el profesional opta por respetar el deber de reserva cara a sus clientes, la sanción es la muerte civil en el mercado: la exclusión del Registro Nacional. Derecho de Propiedad (Art. 19 N^{\circ} 24): Se amaga el patrimonio inmaterial del administrador, que radica en su cartera de clientes y el secreto en los procesos de gestión propios de su negocio, expuestos arbitrariamente ante requerimientos que carecen de sustento legal de rango superior. Hacia la Vía del Resguardo Judicial Ante la inminencia y los efectos de tracto sucesivo de esta circular, el camino del resguardo constitucional a través de las Cortes de Apelaciones se vuelve una necesidad gremial e institucional.

Es perentorio congelar estas exigencias mediante Órdenes de No Innovar para evitar que la entrega forzosa y anticipada de datos convierta cualquier fallo posterior en un mero saludo a la bandera, consolidando una vulneración irreversible a la privacidad comunitaria. La regularización y modernización de la copropiedad en Chile es un fin loable que todos los actores del mercado apoyamos y promovemos.

Sin embargo, el camino hacia la transparencia jamás puede cimentarse sobre la base de la demolición de los principios más básicos del Estado de Derecho. Los administradores profesionales certificados estamos disponibles para colaborar en elevar el estándar de la industria, pero siempre actuando como mandatarios fieles de nuestras comunidades, nunca como informantes de una autoridad que excede sus propias atribuciones legales.

20/05/2026 15:47