El exdeportista y empresario ligado a la industria musical hoy lidera proyectos de real estate en Miami y Los Ángeles.
Por: Equipo Mercados Inmobioliarios
La trayectoria de Alain Antoine parece construida sobre industrias que, a simple vista, poco tienen en común: deporte de alto rendimiento, música y hoy real estate. Sin embargo, para él, el hilo conductor siempre ha sido el mismo: ambición, disciplina y capacidad de adaptación.
“Hay tres aprendizajes fundamentales que me han acompañado en todas las etapas”, explica. “Primero, la capacidad de soñar en grande. Esa mentalidad de querer llegar a la cima y no conformarse con menos que el éxito. Después, la disciplina y la constancia; el deporte me enseñó a trabajar duro y competir estratégicamente. Y tercero, la valentía: lanzarse, competir contra los mejores y también reconocer errores para corregir el rumbo”.
A eso suma un cuarto elemento que considera decisivo: la capacidad de escuchar y aprender de quienes saben más. “El ego es el mayor enemigo del crecimiento, y entender eso temprano marca una diferencia enorme”, afirma.
Hoy, esa visión está enfocada en el mercado inmobiliario de Miami, donde desarrolla proyectos de fix and flip junto a capital propio y de terceros, en operaciones que parten desde los US$800 mil.
Más que remodelar: crear valor
Aunque el modelo fix and flip suele asociarse a renovaciones rápidas, Antoine asegura que la verdadera rentabilidad del negocio está en una mirada mucho más estratégica.
“La generación de valor ocurre en dos etapas. Primero, al momento de la compra: es elemental comprar barato. Y segundo, en el valor agregado que entregas con la remodelación. El diseño, el estilo y los materiales que utilizas en las terminaciones son fundamentales”, sostiene.
A su juicio, una de las principales diferencias entre Estados Unidos y Chile está en cómo el mercado reconoce ese valor agregado.
“En Chile existe una estructura de gustos muy rígida. Hay un estilo ‘aceptado’ y todo lo que se sale de esa norma suele ser penalizado en el precio”, explica. “Puedes ofrecer materiales de mayor calidad o propuestas más innovadoras, pero el comprador promedio muchas veces las percibe con desconfianza”.
En cambio, asegura que el mercado estadounidense premia la diferenciación. “En EE.UU. existe una valoración genuina por lo único y lo distinto. Hay compradores dispuestos a pagar mucho más por una propiedad que perciben como elegante, innovadora o con identidad propia”.
Según Antoine, eso permite márgenes significativamente más dinámicos. “En Chile, si un edificio promedia cierto valor por metro cuadrado, prácticamente todas las unidades se venden en ese rango. En Estados Unidos, una unidad remodelada y diferenciada puede alcanzar valores muy superiores porque existe un comprador dispuesto a reconocer ese diferencial”.
Miami: de boom coyuntural a transformación estructural
Para Antoine, el gran boom inmobiliario de Miami ya ocurrió durante la pandemia, cuando miles de estadounidenses descubrieron una ciudad con bajos impuestos, mejor calidad de vida y costos relativamente accesibles.
Sin embargo, asegura que lo realmente importante vino después. “La oportunidad coyuntural ya pasó. Lo que estamos viendo hoy es un cambio estructural”, afirma. “Miami está viviendo una transformación de fondo a una velocidad impresionante. Barrios completos están siendo renovados y zonas antes consideradas problemáticas se están convirtiendo en sectores de lujo”.
El empresario destaca que el fenómeno no responde únicamente al crecimiento inmobiliario, sino también a la llegada de grandes compañías y figuras influyentes.
“Amazon, Meta y JP Morgan están instalando operaciones importantes en Miami. Y personas como Mark Zuckerberg, Jeff Bezos o Elon Musk no están comprando una segunda vivienda: están eligiendo Miami para vivir. Cuando eso ocurre, el ecosistema que se genera alrededor es permanente”, sostiene.
A su juicio, uno de los factores más atractivos para inversionistas es que Miami aún no figura entre las ciudades más caras de Estados Unidos.
“Eso significa que todavía tiene un recorrido enorme por delante. No estamos al final de un ciclo, sino en una etapa temprana de un reposicionamiento global que ya no tiene marcha atrás”, asegura.
Escalar volumen en un mercado en expansión
Actualmente, Antoine trabaja con inversionistas de distintos perfiles. Algunos participan activamente en cada etapa y otros delegan completamente la operación.
“Una vez identificada la propiedad y cerrada la compra, todo lo demás corre por nuestra cuenta: diseño, construcción y venta. Tenemos diseñador, arquitecto y equipo de construcción. El inversionista puede involucrarse tanto como quiera, pero no es necesario estar presente en el día a día”, explica.
Con un portafolio que bordea los US$6 millones, el próximo objetivo está claro: aumentar escala. “El siguiente paso es crecer en volumen. Tenemos un producto que sabemos que funciona y llevamos más de diez años ejecutándolo en mercados altamente competitivos como Miami y Los Ángeles”, afirma.
Antoine compara el momento actual de Miami con el crecimiento que vivió Los Ángeles tras la crisis financiera de 2008, aunque cree que el fenómeno actual tiene una velocidad y proyección incluso mayores.
“Miami está siguiendo un patrón similar, pero mucho más acelerado y con señales muy claras de crecimiento. Es casi un déjà vu”, dice. “Mi convicción es que Miami se va a posicionar dentro de las cuatro o cinco ciudades más importantes de Estados Unidos en los próximos años”.





