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PRONTO

Terreno en San Antonio: ¿usurpación o invitación del dueño para ocuparlo? 

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la Ciudad

Algunos medios de prensa se refieren a la toma y otros tantos a la usurpación de un terreno de 240 hectáreas en la comuna de San Antonio, predio que le pertenece desde el año 1997 a la Inmobiliaria Constructora San Antonio S.A. de los  empresarios Esteban Solari, Ricardo Posada y Luis Medel. A fines del 2019, según denuncian los pobladores, uno de los socios de la empresa, acompañado de algunos arquitectos, uno de ellos de apellido Alfonsi, los invitó para que en dicho terreno construyeran sus rústicas viviendas, naturalmente sin tramitarse en la respectiva Dirección de Obras Municipales (DOM) los necesarios permisos, lo que fue irresponsablemente tolerado por las autoridades «competentes», vale decir, por parte del alcalde, Omar Vera, por el funcionario que ejercía como DOM, Armando Sabaj, y por la anterior Seremi del Minvu de la 5a región, Evelyn Mansilla.    

Este inmenso predio se emplaza en el área urbana de la comuna de San Antonio y conforme al Plan Regulador Comunal (PRC) del año 2006, observando el visor de mapas del Servicio de Impuestos Internos (SII), disponible gratuitamente en su pagina web, se aprecia que el Cerro Centinela se compone de un gran y único predio, con el Rol N° 9037-1, que tiene el reducido avalúo fiscal a la fecha de $751.375.802.

En términos normativos, gran parte del predio se emplaza en la Zona ZR4 que admite los usos de suelo residencial, equipamiento científico, comercial, culto y cultura, deportivo, educacional, esparcimiento, salud, seguridad, social, servicio, taller artesanal inofensivo, área verde y espacio público. Una porción menor del predio, en el sector sur, contempla la Zona ZE3 que admite los usos relacionados con servicios de infraestructura sanitaria, eléctrica y telecomunicaciones. 

Los demás sectores de identifican con un gravamen de afectación a utilidad pública mediante área verde, y en el caso de las 4 quebradas naturales existentes,  cuentan con la Zona ZP2 de protección, referido a restricción de quebradas y cursos de agua.

Debido a que la mayor parte del predio se encuentra en la Zona ZR4, ésta se caracteriza por contar con una densidad habitacional de 125 unidades habitacionales por hectárea, con altura máxima determinada por la rasante, por lo que no se encuentra limitada. En este caso, la constructibilidad o cantidad de metros cuadrados máximos de construir, se diferencia según la cantidad de pisos a proyectar, donde se tiene 0.8 hasta 2 pisos y 1.6 para 3 o más pisos.

A su vez, cuenta con afectación de utilidad pública por la proyección de calles que atraviesan el predio de oriente a poniente con el camino Agua Salada, Circunvalación Centinela, acceso a circunvalación norte, y de norte a sur con camino de acceso a circunvalación sur, camino las antenas, camino de faldeo y camino de acceso al muelle panul.

Por lo tanto, en caso de que el propietario haya resuelto dividir el extenso paño, hubiese requerido obligatoriamente urbanizar a su costa el conjunto de vías y áreas verdes con afectación a utilidad pública, todas ellas con un ancho de 20 metros, sumando prácticamente 6 kilómetros de calles junto a los sistemas de evacuación de aguas lluvias, pavimentación, alumbrado público, redes de agua potable y alcantarillado, entre otros, con un monto aproximado de 45 mil millones de pesos en urbanización.

Para solucionarse el impasse, el ministro Carlos Montes, con el alcalde de San Antonio y con los dueños del predio, han sostenido diversas conversaciones, teniéndose en cuenta que un fallo de la Corte Suprema del año 2024 ordenó el desalojo de las casi 4.000 familias que allí residen, pues existe la posibilidad cierta de que el Estado administre la compra del terreno, bajo la ocurrente fórmula de conformar decenas de cooperativas que, sin otorgar garantías, serían las adquirentes. A esta fecha no hay acuerdo para esa transacción, pues el vendedor exige UF 0.40 por el m2 y el comprador está dispuesto a pagar UF 0.22 por el m2.  

Lo anterior, pues en el programa del gobierno de Boric, tal como lo esclareció el arquitecto Pablo Allard, se estableció como política pública, que no habrá desalojos sin soluciones habitacionales para las familias y que, en estos casos, el Estado debe comprar a sus dueños los terrenos ocupados, situación conocida muy bien por los dueños de la Inmobiliaria Constructora San Antonio S.A. Así las cosas, se concluye que esta ventajista empresa está presionando indebidamente al Minvu para obtener el máximo de ganancia.     

En resumen, debido a que no puede prosperar la transacción comercial entre la empresa y las cooperativas, el gobierno tendría que asumir esa responsabilidad con millonarios recursos públicos, si más adelante se llega a un acuerdo en la tasación del m2 del terreno. Ante esta suposición, se estaría dando una perversa señal al mercado del suelo, pues de esta manera, en el futuro para la obtención de dinero fácil, serán recurrentes las tomas y/o usurpaciones, acordadas amistosamente con los propietarios de predios. Sobre este delicado asunto, a la fecha, no han emitido sus juicios el Colegio de Arquitectos de Chile y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). 

Finalmente, si las «instituciones hubieran funcionado» a fines del 2019, actualmente no existiría esta impúdica situación y por ello los aludidos Omar Vera, Armando Sabaj y Evelyn Mansilla, tienen mucho que explicar a la opinión pública, no solo de la región de Valparaíso, sino de todo el país, recordándole a Belén Paredes, actual Seremi Minvu de la 5a región, que la ley establece una sanción penal por este loteo irregular incentivado por la propia empresa dueña del terreno. 

Cómo afectarán las tasas de interés a la demanda de viviendas en Chile para el resto de 2025

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de Negocios en COHLERS & PARTNERS

Las tasas de interés impactarán la demanda de viviendas en Chile para el resto de 2025 de manera importante.

Aunque las tasas hipotecarias han mostrado una ligera disminución y se sitúan en promedio, alrededor del 4,4% real en marzo de 2025, siguen siendo elevadas en comparación con el período prepandemia (alrededor de 3,3% real entre 2015 y 2019), condición que continúa limitando la capacidad de compra de muchos hogares chilenos y echando por tierra el “sueño de la casa propia”.

Las altas tasas encarecen los créditos hipotecarios, incrementando los pagos mensuales y dificultando el acceso a financiamiento para gran parte de la población. Al parecer, el nuevo subsidio al dividendo no ha dado los frutos deseados.

Además, los bancos han endurecido las condiciones, restringiendo plazos y exigiendo mayores ingresos para aprobar préstamos. Esto reduce la demanda efectiva de viviendas nuevas y usadas, contribuyendo a que las ventas sean más débiles en comparación con trimestres anteriores de 2025.

Por otro lado, la combinación de tasas elevadas y un sobrestock considerable de viviendas lleva a que muchas propiedades estén a la espera de los compradores, con precios ajustándose a la baja y descuentos para incentivar la compra. Esta situación puede beneficiar a compradores que cuentan con capacidad de ahorro o inversión para adquirir propiedades a mejores precios, aunque la demanda general permanezca contenida.

Se proyecta que una reducción significativa en las tasas de interés o la implementación de subsidios a la tasa hipotecaria podrían reactivarse en mayor medida la demanda, facilitando el acceso a créditos, reduciendo el costo de las cuotas y aumentando las ventas. Sin embargo, hasta esa mejora consolidada en las condiciones financieras, la demanda de viviendas seguirá limitada.

En síntesis, las tasas de interés altas en 2025 tendrán un efecto restrictivo sobre la demanda de viviendas en nuestro país, encareciendo los créditos hipotecarios, limitando la capacidad financiera de los compradores y contribuyendo a un mercado con oferta elevada y ventas moderadas, aunque con ciertas oportunidades para inversionistas y compradores con recursos o estrategias bien planificadas.

Claves para  aprovechar estratégicamente el subsidio al dividendo

Por:  Rodrigo Barrientos, experto inmobiliario, CEO y fundador de Gen Proactivo

Desde mi experiencia asesorando a inversionistas, siempre digo que la tasa de interés es un factor secundario en la inversión inmobiliaria, porque es algo sobre lo que no tenemos control. El foco debe estar en lo que sí podemos controlar y hacer lo mejor posible con las condiciones del mercado en cada momento.

Un tema frecuente que me consultan es si conviene comprar propiedades nuevas aprovechando el subsidio al dividendo o si es mejor optar por propiedades usadas, que tienen un menor precio pero que implican tasas de mercado.

Con el subsidio, se abre una ventana para que segmentos que antes quedaban fuera puedan acceder a departamentos nuevos. Por ejemplo, un ticket bajo en departamentos nuevos suele estar alrededor de 3.000 UF, y sin subsidio la renta requerida era de aproximadamente $2.2 millones. Con el subsidio, se puede aspirar a departamentos nuevos desde $1.85 millones, lo que representa una mejora de cerca del 15% en los requisitos de perfil para acceder al mercado.

Mi consejo para quienes están evaluando esta opción es comparar el negocio con y sin subsidio, siempre con una mirada a largo plazo. A simple vista, puede parecer un ahorro inmediato en el dividendo, pero un análisis más detallado puede mostrar que otros factores importantes de rentabilidad están comprometidos.

Uno de los errores más comunes que veo es desaprovechar el subsidio pidiendo créditos a 20 años en lugar de 30. Aunque reducir el plazo para pagar “menos intereses” es lógico para la casa propia, para un inversionista el objetivo es tener el dividendo más bajo posible para pagarlo con los ingresos del arriendo.

Otro error frecuente es pensar que, por contar con subsidio, se podrá negociar una tasa más baja con entidades financieras que no ofrecen este beneficio. Esto no siempre es así y es importante entenderlo para tomar decisiones informadas.

Respecto a los tipos de propiedades y perfiles que califican más fácilmente para el subsidio, el beneficio es automático siempre que la entidad financiera lo ofrezca. Las condiciones son similares a cualquier crédito hipotecario: se requiere que el 25% de los ingresos esté libre de deudas hipotecarias, contar con ahorros, buen comportamiento financiero y estabilidad laboral.

Antes de aplicar, recomiendo verificar que la entidad esté adherida al programa. Al momento de escribir esto, algunos bancos aún no lo implementan, aunque esperamos que la mayoría se sumen para no quedar fuera del mercado.

Según la página oficial del gobierno, las instituciones financieras adscritas al Subsidio al Crédito Hipotecario son Coopeuch, Banco Santander, BancoEstado, Itaú Corpbanca, Banco de Chile, BCI y Banco Consorcio.

En Gen Proactivo, nuestros clientes que quieren aprovechar el subsidio han logrado créditos aprobados en Itaú, Banco Consorcio, Banco Santander y Banco BCI, y este mes comenzarán a firmar escrituras la primera camada.

En resumen, el subsidio al dividendo es una herramienta potente para crecer financieramente, pero debe usarse con estrategia, entendiendo las condiciones, plazos y el perfil de inversión. La clave está en tomar decisiones informadas, con foco en lo que se puede controlar y mirando siempre el largo plazo.

¿Qué le espera al sector inmobiliario y de la construcción hacia finales de 2025?

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de Negocios en COHLERS & PARTNERS

Ya encontrándonos próximos a comenzar el último tercio de este año, el resto de lo que queda del 2025 vislumbra un escenario mixto para el sector inmobiliario y de la construcción, marcado por señales todavía incipientes de recuperación, desafíos estructurales persistentes y un entorno regulatorio que podría acelerar o frenar la reactivación, acentuado por un escenario eleccionario todavía poco claro.

El mercado inmobiliario chileno no experimentó el repunte esperado durante 2024, manteniéndose en una situación desafiante. Sin embargo, las proyecciones para lo que resta de 2025 sugieren una recuperación moderada. Los especialistas estiman un incremento en las ventas de viviendas de entre 5% a 10%, impulsado principalmente por la reactivación gradual de los créditos hipotecarios y la tendencia a la baja en las tasas de interés.

Las tasas hipotecarias han mostrado una evolución favorable, iniciando 2025 en su nivel más bajo en 16 meses, situándose en promedio en 4,29%. Esta reducción en los costos de financiamiento aumenta significativamente el número de personas con acceso al crédito, generando expectativas optimistas entre los actores del sector.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) reconoce que el sector atraviesa por uno de sus peores períodos, pero proyecta cifras ligeramente mejores para 2025, principalmente por una baja base de comparación. No obstante, los expertos advierten que no se trata de una recuperación sólida, sino más bien de una estabilización tras cuatro años consecutivos de estancamiento.

La demanda por vivienda se mantendrá en niveles muy inferiores a sus promedios históricos, aunque se espera una mejora respecto a 2024. El gerente de estudios de la CChC enfatiza que 2025 no será un año de recuperación plena, sino de consolidación y ajustes estructurales.

Varios elementos determinarán el desempeño del sector en los próximos meses, tales como el financiamiento, en que la continuidad en la reducción de tasas de interés será crucial y en donde las tasas hipotecarias han mostrado una tendencia descendente constante, creando condiciones más favorables para el acceso al crédito.

A lo anterior, debe sumarse la digitalización, en donde el sector está experimentando una transformación tecnológica acelerada, con mayor adopción de herramientas digitales para comercialización y gestión de proyectos. La eficiencia Energética, es otro elemento clave, pues la demanda por viviendas más eficientes y sustentables está impulsando cambios significativos en el diseño y construcción de nuevos proyectos; y el stock disponible es un asunto todavía muy relevante en esta ecuación, pues el mercado enfrenta todavía un sobrestock considerable, con estimaciones de 31 meses para agotar el inventario disponible, lo que impacta directamente en las decisiones de inversión futura.

El Gran Santiago concentra las mejores expectativas, con proyecciones de estabilización de la demanda y un crecimiento potencial del 5% en ventas, condicionado a la mejora en las condiciones de financiamiento. Las inmobiliarias más grandes del sector planean expandir sus operaciones y buscan activamente nuevos terrenos para futuros proyectos.

A inicios de este año, se discutían propuestas legislativas que proponían agilizar permisos y gestionar mejor el suelo urbanizable, lo cual podría facilitar inversión y reactivar la actividad. Sin embargo, varias de estas medidas aún enfrentan resistencia, especialmente respecto a la densificación y participación de sectores medios.

El sector inmobiliario y de construcción chileno enfrenta un escenario de transición hacia la estabilización. Aunque las proyecciones no indican una recuperación robusta, sí sugieren el fin de la caída sostenida de los últimos años. El éxito dependerá fundamentalmente de la evolución de las tasas de interés, las políticas de financiamiento y la capacidad del sector para adaptarse a las nuevas demandas del mercado.

La segunda mitad de 2025 podría marcar el inicio de una nueva etapa, caracterizada por mayor selectividad en los proyectos, enfoque en la eficiencia y una gradual recuperación de la confianza tanto de desarrolladores como de compradores.

Hasta fines de 2025, el sector de la construcción en Chile muestra señales de recuperación, especialmente en infraestructura e inversión productiva, aunque con obstáculos administrativos y regulatorios por superar. Por otro lado, el mercado inmobiliario privado se muestra más cauteloso, con una recuperación lenta en ventas y permisos todavía bastante reducidos.

Las tendencias hacia la sostenibilidad, digitalización y multifamily son los motores más dinámicos del cambio. El éxito de la reactivación dependerá en gran medida de reformas concretas que agilicen la construcción, promuevan la densificación adecuada y faciliten el acceso a financiamiento de la mano del nuevo gobernante de este país.

Chile tiene buenos genes. Permisología y cultura Woke: Dos caras de una misma traba

Por Ferencz Delarze, Socio Fundador Property Partners

La reciente campaña de American Eagle con Sydney Sweeney, bajo el eslogan “Sydney Sweeney has great jeans/genes”, desató una polémica global, enfrentando las críticas del mundo woke y los aplausos de sectores más conservadores.

Curiosamente, la cruzada por desmontar la permisología en Chile se parece mucho a la reacción contra el llamado “mundo woke”. En ambos casos, se trata de liberar el desarrollo de ataduras: en la economía, de trabas burocráticas que frenan la inversión; en la cultura, de un exceso de corrección política que inhibe la creatividad y la expresión. Parece que el mundo cambió… y volvió a cambiar.

El episodio de American Eagle comenzó como una ingeniosa campaña publicitaria basada en un juego de palabras (great jeans con great genes), aludiendo a los “buenos genes” de la actriz. En el anuncio, Sweeney –de ojos azules y estética típicamente americana– bromea diciendo: “Mis genes son azules” mientras luce los jeans de la marca. El guiño bastó para que ciertos sectores progresistas acusaran a la marca de “propaganda nazi” y de promover la supremacía blanca, además de criticar la supuesta “mirada masculina” en la puesta en escena.

Lejos de pedir disculpas, la marca mantuvo la campaña. Una ola de apoyo surgió desde el otro lado del espectro cultural, celebrando que volviera una figura “normativa” a la publicidad, tras años de lo que consideraban una estética impuesta por la corrección política. Incluso Donald Trump intervino, calificando el anuncio como “el más hot que existe” y sentenciando: “Ser WOKE es para perdedores”. Para muchos, este fue el símbolo de que la era woke ha terminado.

¿Y qué tiene que ver este fenómeno cultural con la permisología chilena? Para buena parte de los líderes empresariales y políticos, todo. La burocracia excesiva y la ultra-sensibilidad woke se perciben como frenos artificiales a la libertad. Uno bloquea proyectos productivos con papeleo inútil; el otro, ideas y expresiones con filtros ideológicos desmedidos.

En Chile, este diagnóstico es transversal. El programa de José Antonio Kast plantea explícitamente “terminar con la burocracia, con la ‘permisiología’” como eje para reactivar la inversión. Evelyn Matthei, a través de su equipo económico, ha señalado la necesidad de simplificar procesos y modernizar el Estado para dar mayor certeza a los inversionistas. Incluso desde el oficialismo, Jeannette Jara y su equipo han reconocido que la tramitación y judicialización excesiva impacta negativamente el desarrollo, y han propuesto modernizar el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

En la práctica, los tres coinciden: Chile necesita destrabar miles de millones de dólares en inversión detenida. Las herramientas en discusión incluyen la digitalización total de trámites, la creación de ventanillas únicas, la aplicación de plazos estrictos y la eliminación de duplicidades regulatorias. 

Chile tiene buenos genes para crecer, abundancia de recursos naturales, ubicación estratégica, infraestructura,  talento emprendedor y un historial de estabilidad institucional que muchos países envidian.   Hagamos los cambios regulatorios, sobre los que parece haber consenso para, recordando a Sydney, volver a ser “la niña linda de la fiesta”.

I.A. Startups: El problema de identificar a los ganadores

Por Juan Orlandi, Gerente General de Magical

Hace unos tres años si una startup mostraba que su producto incluía elementos de inteligencia artificial aplicada automáticamente subía algunos puntos en nuestro análisis de inversión para los fondos. Hablábamos de buscar compañías que tuvieran IA escrita en Python y no en Powerpoint. Hoy el problema es el contrario: la IA avanza tan rápido y es tan accesible que no solo ya no es una ventaja competitiva, sino más bien un riesgo.

La inteligencia artificial se ha democratizado a tal nivel que cualquier startup puede construir un producto funcional en muy poco tiempo y con capacidades de impacto real en productividad y costo (hemos visto hasta de 70%+) para sus clientes, incluyendo además servicios que antes simplemente no eran posibles. Como es natural en ecosistemas altamente competitivos cuando una solución logra market fit y comienza a escalar, rápidamente aparece competencia, y el problema es que por efectivas que sean muchas de estas soluciones, si son 100% software, las barreras de entrada son casi inexistentes cuando la tecnología habilitadora está al alcance de todos.

Esto representa un problema serio para los fondos de inversión, cuya misión es identificar empresas con capacidad de crecer sostenidamente, ocupar una posición dominante en su mercado, y generar un retorno significativo a los inversionistas.

Pero cómo podemos proyectar la venta de una compañía a cinco años en un mundo donde lo que hoy es innovador literalmente en 3 semanas ya es genérico.

En los primeros tres meses de 2025 se invirtieron más de US$1.000 millones por día en proyectos relacionados con inteligencia artificial en distintas industrias. El interés y el potencial es evidente, pero también lo es la fragilidad del modelo: cualquier predicción de mediano o corto plazo, incluso a un año, es tan incierta hoy como lo era proyectar 20 años en 2010.

El éxito de una compañía ocurre en parte porque el comprador evalúa que es más barato y menos riesgoso comprarla que copiarla, y desde la perspectiva puramente del software, una startup de IA aplicada no sale bien de este análisis. La base instalada de clientes pasa a ser el driver compra, que por sí solo no auspicia un buen múltiplo de salida si la tecnología no suma puntos a la valuación.

Estas startups de IA aplicada cumplen todos los criterios usuales: crecimiento temprano, tecnología escalable, resultados muy potentes para sus clientes, pero ¿la perspectiva de éxito? ¿Cuánto del mercado estará realmente disponible a mediano plazo si la solución es rápidamente replicable con IA? Hemos visto ya casos en que incluso los mismos corporativos reemplazan algunas soluciones con desarrollos internos apoyados con IA. 

La preocupación es compartida y en conversaciones con varios fondos de nuestra red hemos recopilado algunos criterios que nacen de la adaptación a este nuevo escenario, con distintos niveles de aplicabilidad dependiendo de la tesis de cada uno: 

  • En primer lugar, donde antes había fondos que invertían sólo en startups 100% software, ahora se hace relevante la existencia de elementos tecnológicos adicionales de desarrollo propietario en la solución, que conecten con el mundo real: hardware, biotech, u otros que no puedan ser replicados con IA fácil o rápidamente. 
  • La existencia de un roadmap tecnológico muy agresivo, anticipando las próximas 3 versiones, features o productos futuros de manera permanente. 
  • Soluciones a problemas complejos que requieran de un nivel de especialización muy alto. 
  • Compañías que operen en industrias con alta regulación donde estas puedan compensar las barreras de entrada que la tecnología (aún) no tiene. 
  • Por último independiente de si el producto incorpora IA o no, la startup sí debe utilizar IA como motor de productividad interna, la tasa de revenue por persona debe reflejar esto.

Es urgente rediseñar las matrices de evaluación y entender las nuevas dinámicas competitivas que impone la IA, de lo contrario corremos el riesgo de tener al menos una generación de fondos invertidos por hype en compañías no-vendibles.

La IA sigue siendo una gran oportunidad, pero también ha vuelto mucho más compleja la tarea de identificar a los ganadores.

Recicladores de base

Por: Susana Mayer, Directora Carrera Ingeniería Civil Industrial UDLA Sede Viña del Mar

Nos encontramos en un momento crucial para el planeta, en el que los recursos son limitados, los residuos aumentan y la responsabilidad empresarial y social debe fortalecerse en relación con su gestión, cuya administración consciente es una tarea ineludible.

Actualmente, se cuantifica la huella de carbono de procesos y actividades, lo que pone en evidencia la relevancia de acciones como la reutilización, el reciclaje y la valorización de residuos. Estas prácticas nos posicionan como agentes activos capaces de incidir positivamente en el cuidado ambiental.

En Chile, los recicladores de base cumplen un rol fundamental, muchas veces en condiciones poco apropiadas, desarrollando una labor que contribuye significativamente a la cadena de valorización de residuos no peligrosos, permitiendo extender su vida útil.

Por esta razón, desde los hogares es esencial integrarse a esta cadena mediante la adecuada segregación de residuos, lo que favorece una gestión más eficiente y facilita el trabajo de quienes se dedican a esta actividad.

El aporte de los recicladores de base en el país permite reducir el volumen de residuos que llegan a rellenos sanitarios y vertederos, evitando que materiales con potencial de reutilización o reciclaje pierdan su valor. Su labor fortalece la economía circular y contribuye de manera concreta a una gestión más sostenible de los recursos.

Invertir en departamentos para renta corta: No todo lo que brilla es oro   

Por: Rodrigo Barrientos, CEO y fundador de Gen Proactivo

Cada vez son más los chilenos que, seducidos por las promesas de rentabilidades rápidas y alta demanda, están invirtiendo en departamentos para renta corta.

Plataformas como Airbnb o Booking han democratizado este tipo de arriendos y, a simple vista, el modelo parece ideal: buena ubicación, ingresos por encima de la media, alta ocupación.

Es verdad, hoy, un departamento bien ubicado y bien gestionado puede generar retornos de entre un 8% y un 12% anual. Eso es muy superior al arriendo tradicional y mucho más dinámico. Sin embargo, como ocurre con todo boom, hay riesgos importantes que muchos inversionistas están pasando por alto.

Uno de los principales peligros que hoy enfrentan quienes apuestan por esta modalidad es la alta competencia. En zonas como Santiago Centro, Las Condes o Reñaca, la oferta ha crecido de forma explosiva en los últimos años. Esto ha generado una presión en la tasa de ocupación y una guerra silenciosa por atraer huéspedes.

A esto se suman los cambios regulatorios emergentes, tanto en términos municipales como tributarios, que podrían restringir el uso de edificios residenciales para fines turísticos o exigir nuevos permisos y declaraciones.

En mi experiencia como mentor de cientos de inversionistas en Gen Proactivo, he visto casos donde el entusiasmo inicial se transforma rápidamente en frustración: promesas de ingresos sobredimensionados, costos operativos subestimados y falta de planificación legal. Es importante decirlo con claridad: no todos los departamentos son aptos para renta corta, y no todas las comunas ofrecen hoy un buen retorno. La clave, según está en saber identificar proyectos con buena conectividad desde el punto de vista del turista, identificar tu factor de diferenciación y que el edificio permita arriendos de corto plazo.

Actualmente, algunas zonas céntricas con alto flujo de turistas, buena conectividad y baja saturación —como Ñuñoa o sectores emergentes de Providencia— siguen siendo atractivas, pero requieren análisis fino.

En cambio, comunas como Santiago Centro ya presentan signos claros de sobreoferta, lo que obliga a profesionalizarse en el rubro de la hospitalidad para poder destacar entre la competencia. Además, están los aspectos operativos y tributarios que muchas veces se pasan por alto.

¿Quién gestiona la limpieza, el check-in, las reparaciones? ¿Cómo se declara este ingreso ante el SII? Lo que parece una inversión pasiva puede convertirse en un trabajo de tiempo completo si no se delega correctamente o no se cuenta con una estructura sólida detrás.

Desde Gen Proactivo, promovemos una mirada estratégica en este tipo de inversión que va más allá del boom del momento.

Nuestro foco está en acompañar a profesionales a construir un portafolio de propiedades diversificado, a través de la multicompra planificada: una metodología que permite adquirir más de un inmueble en paralelo, apalancado en crédito inteligente, con riesgo controlado y enfoque en arriendos estables.

No se trata sólo de comprar bien, sino de diseñar una ruta clara hacia la libertad financiera, evitando las modas pasajeras y apostando por decisiones informadas.

Invertir en propiedades es también saber en qué momento, cómo y con qué estrategia entrar. Y sobre todo, tener claridad de que el verdadero camino hacia la libertad financiera no está en perseguir modas, sino en aplicar un método probado que permita sostener resultados en el tiempo.

Evolución del negocio inmobiliario y de la construcción en el Chile preelectoral.

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de Negocios en COHLERS & PARTNERS

En la antesala de las próximas elecciones presidenciales de noviembre de este año, el negocio inmobiliario y el sector de la construcción muestran en nuestro país una dinámica dual marcada por desafíos prolongados y bosquejos de recuperación, todo en un contexto económico y político cargado de incertidumbre.

El mercado residencial ha mostrado señales de debilidad: en 2024, se registró una caída de hasta un 15% en las ventas de viviendas nuevas en la Región Metropolitana, replicándose con mayor fuerza en regiones. El sobrestock todavía resulta evidente, a pesar del impulso legislativo puntual dado hasta ahora, pues existen alrededor de 105.000 viviendas sin vender, con una demanda que se retrasa ante la creciente distancia entre precios y remuneraciones.

En ese contexto, los desarrolladores han lanzado importantes descuentos y promociones, en un mercado donde se extiende el tiempo que un hogar demanda ahorrar para comprar vivienda, siendo aproximadamente cerca de 11,4 años de ingresos. Las cifras de precios confirman esta tensión: en la Región Metropolitana, los departamentos nuevos bajaron en promedio un 4,3 % y en comunas como Vitacura, la caída fue del 14,5 %.

Pese a estos frenos estructurales, algunos indicadores apuntan hacia una recuperación gradual en lo que queda de este año 2025. Se proyecta un repunte en ventas de viviendas entre 5% y 10% con apoyo de mejores condiciones de financiamiento y subsidios estatales. Asimismo, las tasas hipotecarias han descendido moderadamente a niveles que en algo más facilitan el crédito, aunque continúa la exigencia bancaria.

Los actores del mercado, apuntan a cierta estabilización para este año, acompañada de una diversificación del desarrollo hacia zonas emergentes y periféricas, con oportunidades de inversión en plusvalía.

Por otro lado, algunas tendencias estructurales invitan al optimismo para segmentos específicos, tales como por ejemplo el sector multifamily (viviendas para arriendo masivo) ha proyectado un crecimiento de hasta el 22%, impulsado por la preferencia por el arriendo frente a la compra. Hay un fuerte impulso hacia construcción sostenible, en donde en Santiago, alrededor del 30% de los nuevos proyectos incorpora certificaciones verdes, tendencia respaldada por nuevas regulaciones y demanda ciudadana y la digitalización es una realidad irreversible, pues más del 85% de los procesos inmobiliarios ya son digitales, con análisis predictivos y cierre de operaciones en línea.

Más allá de Santiago, zonas como la Región de Valparaíso se posicionan como polos atractivos existiendo más de 2.400 unidades en oferta, con rentabilidad bruta superior al 4%, sobre todo en comunas costeras como Viña del Mar y Concón.

En otro orden de cosas, la coyuntura electoral agrava la precaución: según el economista Sergio Urzúa, el país enfrenta una crisis estructural, con contracción en sectores clave como la construcción y necesidad urgente de reactivar inversión para evitar un deterioro económico más grave.

En el primer debate entre presidenciables, hubo consenso en agilizar permisos de construcción y mejorar subsidios a la vivienda, aunque con diferencias claras en el enfoque sobre gasto público y exclusión de las contribuciones. Además, el gobierno analiza medidas como extender permisos de edificación, apoyo al crédito hipotecario y compra estatal de viviendas terminadas para fomentar su entrega a subsidios habitacionales.

El negocio inmobiliario y la construcción en Chile atraviesan un complejo punto de inflexión en el período preelectoral. Si bien persiste sobreoferta, caída de precios y restricciones de financiamiento, hay destellos de dinamismo, vislumbrándose una recuperación moderada, crecimiento del multifamily, impulso a la sostenibilidad, digitalización irreversible y oportunidades regionales.

Sin embargo, el resultado de la elección presidencial de noviembre 2025 y las políticas concretas definidas por el próximo gobierno serán clave para determinar si estas señales se transforman en un ciclo sostenido de reactivación o en un estancamiento prolongado.

Agua caliente en casa: ¿Cuál es la opción más inteligente para tu bolsillo y el planeta?

Por: Manuel Eyzaguirre, Gerente General de Kaltemp

En Chile, el agua caliente es  un servicio básico que damos por sentado… hasta que falla. En mi experiencia junto a Kaltemp, he visto cómo las familias buscan cada vez más sistemas que no sólo entreguen confort, sino también eficiencia y ahorro. Por ello, quiero compartir mi mirada sobre las principales alternativas para producir agua caliente en el hogar, sus diferencias y cuál podría ser la más conveniente para tu familia.

El calefón es probablemente la opción más tradicional en nuestro país. Funciona bien para hogares donde el consumo es intermitente y no se requiere acumular grandes volúmenes de agua caliente. Sin embargo, su dependencia del gas lo hace más vulnerable a variaciones de precio y genera mayores emisiones de CO₂. Además, no siempre garantiza temperatura constante, y muchas veces hay que esperar unos segundos para que el agua caliente llegue a la ducha.

La caldera, más común en casas grandes o en edificios con sistemas centralizados, permite alimentar tanto el agua caliente sanitaria como la calefacción. Ofrece un buen nivel de confort, pero su costo de operación puede ser elevado y su mantenimiento más exigente. Si bien es eficiente en sistemas bien diseñados, sigue dependiendo de combustibles fósiles. 

El termoeléctrico es un sistema que acumula agua en un estanque y la mantiene caliente mediante resistencia eléctrica. Es fácil de instalar, no requiere ventilación y puede instalarse en espacios pequeños. El problema es su eficiencia: por cada kWh eléctrico consumido, entrega prácticamente 1 kWh térmico, lo que se traduce en un gasto energético importante y, por ende, en una cuenta de luz más alta. Sin embargo, dependiendo de la tarifa eléctrica y de gas el consumo suele ser similar a un calefont. 

Ante estas variables, en los últimos años hemos visto un gran salto tecnológico con la llegada de la bomba de calor sanitaria. Este sistema utiliza tecnología aerotérmica para extraer calor del aire y transferirlo al agua, alcanzando eficiencias de hasta un 300%. Esto significa que por cada kWh eléctrico consumido, puede entregar 3 kWh térmicos. Además, el confort es inmediato: el agua caliente sale al instante y, gracias a su estanque acumulador de 200 o 300 litros, permite hasta seis duchas simultáneas sin perder temperatura. Si la combinas con paneles solares fotovoltaicos, puedes reducir tu consumo de la red prácticamente a cero y ahorrar hasta un 100% en el costo de agua caliente.

La decisión de qué sistema elegir depende de factores como el tamaño del hogar, el patrón de consumo y el presupuesto de inversión. Si buscas bajo costo inicial y tienes consumo reducido, el calefón sigue siendo una opción válida. Si necesitas calefacción y agua caliente en gran volumen, la caldera puede ser conveniente, siempre que asumas su costo operativo. Si priorizas la simpleza de instalación y no te importa un mayor gasto eléctrico, el termoeléctrico es una alternativa rápida. Pero si quieres eficiencia, ahorro a largo plazo y un sistema alineado con la sustentabilidad, la bomba de calor sanitaria, sobre todo si la combinas con energía solar, es en mi opinión la opción más inteligente hoy en Chile.

Estamos en un momento donde las decisiones que tomamos en casa también impactan el futuro del planeta. Adoptar tecnologías más limpias y eficientes no es sólo una inversión en confort, es también un compromiso con un país más sustentable.

12/03/2026 12:51
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