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Seguridad en bodegas: cuando la prevención deja de ser un check y pasa a ser estrategia

Por: Tracy Dunstan, Gerente Comercial Procentro

Los incendios recientes en recintos industriales y centros de bodegaje volvieron a instalar una pregunta incómoda en la industria logística. De esas que nadie responde en voz alta, pero que todos se hacen después del segundo café…estamos realmente preparados para una emergencia… o simplemente somos muy buenos cumpliendo checklists?

Porque una cosa es el impacto inmediato del siniestro (sirenas, titulares, protocolos activados) y otra muy distinta es el día después. Operaciones detenidas, clientes inquietos, contratos bajo revisión y cadenas de suministro completas tensionadas. Ahí es cuando la seguridad deja de ser un requisito administrativo y pasa a convertirse en una decisión estratégica. De esas que no se notan cuando están bien, pero se extrañan brutalmente cuando faltan.

Durante años, la lógica fue simple (y bastante cómoda): cumplir la normativa mínima y seguir operando. Hoy, ese enfoque quedó corto… Muy corto. El estándar del mercado ya no se define por lo que dice el reglamento, sino por la capacidad real de un centro para prevenir, contener y responder. No reaccionar cuando ya es tarde. Anticiparse cuando todavía hay margen.

El primer punto crítico es el acceso. Ese tema que suele verse como “operativo” hoy es una variable de riesgo en toda regla. Flujos desordenados, accesos lentos o controles poco claros no solo afectan la eficiencia: aumentan la exposición. Y en logística, exposición es una palabra que siempre termina apareciendo en la planilla de costos, aunque nadie la haya presupuestado.

Luego está la vigilancia. Presencia humana en terreno, monitoreo visual continuo y control perimetral dejaron de ser un plus para convertirse en el mínimo esperable. En seguridad, el tiempo no es un detalle técnico: es la diferencia entre un evento contenido y una crisis que escala. Llegar antes cambia todo, incluso el tono de las llamadas.

Pero donde hoy está puesto el verdadero foco es en la prevención y contención de incendios. Redes húmedas operativas, sistemas de detección temprana y una correcta compartimentación de espacios dejaron de ser temas reservados a memorias técnicas. Hoy son criterios decisivos al momento de elegir dónde operar. La pregunta ya no es solo si un centro puede incendiarse (porque puede!!!), sino qué tan rápido deja de ser un problema mayor.

Aquí el diseño de las bodegas juega un rol central. Divisiones cortafuego de alto estándar, estructuras de hormigón y sistemas integrados de alerta permiten ganar tiempo, contener la propagación y facilitar una respuesta efectiva. En una industria donde cada minuto cuenta, estos elementos no son lujos ni sobreingeniería: son infraestructura crítica.

Y aquí viene el detalle que suele pasarse por alto. No todos los centros son iguales, aunque desde fuera se vean bastante parecidos. Vale la pena (mucho) leer el reglamento interno, entender cómo se gestionan las emergencias y, sobre todo, saber quiénes son tus vecinos. Porque no es lo mismo compartir recinto con operaciones compatibles que con actividades que elevan el riesgo sin que nadie lo tenga realmente mapeado. La convivencia logística también es parte de la seguridad, aunque no aparezca en el brochure.

La mirada del mercado cambió. Hoy no basta con un buen precio o una ubicación atractiva. Se evalúa cómo se comporta un recinto frente a un evento real, si puede aislar el riesgo y si permite seguir operando sin transformar una emergencia puntual en un efecto dominó que termine afectando a todo el ecosistema.

La tendencia es clara. En un escenario de mayor exigencia y tolerancia cero al error, la seguridad dejó de ser un costo adicional y pasó a ser un factor estructural de decisión. En logística, invertir en prevención ya no es una señal de exceso. Es, simplemente, la condición mínima para operar con resiliencia… y no descubrir demasiado tarde que el problema no estaba dentro de tu bodega, sino al lado.

Denuncia ante Gloria Ana Chevesich, presidenta de la Corte Suprema 

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la Ciudad

El diario La Tercera recientemente publicó que el máximo tribunal del país había emitido un fallo salomónico (sic) con respecto al monto de la expropiación del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de un terreno de 1.725 m2, tasado por peritos arquitectos, que ocupaba Copec en la comuna de Las Condes. En efecto, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) y la indicada empresa distribuidora de combustibles sostenían criterios distintos en relación a la suma que el Estado le debía pagar a Copec.

El aludido medio, más el Diario Financiero The Clinic publicaron que después de 3 años de litigio, la Suprema rechazó en fallo del 5 de enero de 2026, rol N° 47.235-2025, los recursos presentados tanto por Copec como por el Consejo de Defensa del Estado, manteniendo el monto fijado originalmente por la comisión de peritos del MOP.

Como una cuestión previa se expresa que la fundación Defendamos la Ciudad, conocedora de la regulación urbana y ambiental, a sabiendas que la tasación era errónea, entregó todos los antecedentes de respaldo al Consejo de Defensa del Estado (CDE), para que éste, en resguardo del interés fiscal, hiciera valer las disposiciones legales aplicables.

Enseguida denunció el asunto en la Contraloría General de la República (CGR), instancia fiscalizadora que no se pronunció debido a que la materia estaba en poder de los tribunales de justicia.  En todo caso, este grotesco episodio lo publicamos hace 3 años atrás, exactamente en enero de 2023, con mayores antecedentes, en columna de opinión de la radio Bio Bío, ver link  

Una tasación «equivocada» en Las Condes que favorece a Copec

Pues bien, en ese predio se está construyendo la Estación Isidora Goyenechea del Metro, que forma parte de la nueva Línea 7 de ese medio de transporte. Los tasadores alegremente sostenían que ese terreno, por su estratégica ubicación, tendría una aptitud de alto valor inmobiliario, pese a que está afecto a declaratoria de utilidad pública en su totalidad, pequeño detalle que los anteriores desconocían o prefirieron no averiguar. Es más, el abogado de Copec para justificar la posición de su cliente, sostenía que en el terreno se podía construir un edificio de 15 pisos.  

Se deja en claro que, conforme al artículo 2.1.24 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) son los Instrumentos de Planificación Territorial (IPT), los que definen los usos de suelo del territorio nacional, y revisadas las normas correspondientes para el terreno en comento en el Plan Regulador Intercomunal de Santiago (PRIS) de 1960, en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) de 1994 y en el Plan Regulador Comunal de Las Condes (PRC), se llega a la conclusión que cuenta con unadeclaratoria de afectación de utilidad pública para vialidad, aspecto determinante que pasaron por alto los aludidos peritos. 

Este columnista siempre ha sostenido que este terreno es espacio público destinado para vialidad, lo que quedó establecido inicialmente en la «Modificación Plan Intercomunal de Santiago-Sector CCU”, plano RM-PIS-88/19, (MI-41) de agosto de 1988 de ese PRIS, que grava dicho espacio como “prolongación Av. Isidora Goyenechea”, según se lee en el propio plano, lo que luego fue mantenido en el PRMS de 1994.

El Plan Regulador Comunal (PRC) de Las Condes, en concordancia con lo establecido por la normativa intercomunal, clasifica el terreno donde se ubicaba una estación de servicios de la empresa Copec, lote 68L7, y el terreno municipal contiguo, lote 69L7, como una reserva de vialidad y espacio público, referencia contenida en la información municipal contenida en PRC de Las Condes, donde se hace referencia al señalado plano de loteo CCU. 

Dado lo anterior, los lectores se podrían preguntar cómo operó por tantos años en ese terreno la estación de servicio de Copec, instalación que corresponde a una actividad comercial no admitida en los aludidos planes reguladores intercomunales y comunales y en el propio artículo 2.1.30 de la OGUC, considerando que se trataba de una reserva para vialidad.

Sobre ello no hay una explicación posible y fue asaz curioso que en alguna fecha pasada la Dirección de Obras Municipales (DOM) de Las Condes haya autorizado allí la operación de una bomba de combustibles, la que solo se puede emplazar en terrenos que tengan usos de suelo para equipamiento, según el artículo 2.1.33 de la OGUC.

El CDE sostenía que el precio a pagar a Copec era $ 2.200.875.725, como una justa indemnización por las instalaciones construidas en el predio y la empresa alegaba que se le debía pagar una suma del orden de los $ 7.000.000.000 por «su» terreno e instalaciones.

La Suprema conformada por los jueces Gonzalo Ruz, Roberto Contreras, Hernán Crisosto, Rosa María Etcheberry y Carlos Urquieta, ratificaron las sentencias de los tribunales anteriores, ignorando la legislación de vivienda y urbanismo, optaron por quedar bien con las partes y resolvieron que la suma de dinero, $ 4.514.000.000, fijada por los peritos como indemnización es la que el Estado le pagará graciosamente a Copec.

En rigor, como la posición del CDE era la que respetaba el marco regulatorio, le proponemos a doña Gloria Ana Chevesich que traslade el caso a la Suprema, ello en atención a que ya aseguró públicamente, cuando asumió el alto cargo, que cada denuncia de faltas a la probidad que le llegue, incluso si son anónimas, las llevará al pleno.

Este equivocado fallo se relaciona con el desconocimiento, por parte de los jueces, de las normas legales sobre el uso de suelo y en tal sentido, si  lo considera apropiado, que le consulte al ministro del ramo, Carlos Montes, cual es la condición jurídica del aludido terreno.   

El doble click que nadie hace (y que explica por qué Chile sigue andando)

Por: Tracy Dunstan, gerente comercial Procentro.

Cada vez que se publican las cifras de actividad económica en Chile ocurre algo bastante predecible. Se mira el titular, se compara con lo que esperaba el mercado y se emite el veredicto express: “la economía crece” o “la economía no crece”. A veces con entusiasmo, a veces con resignación, casi siempre con poca curiosidad.

Lo que rara vez se hace es el famoso doble click. Ese gesto simple, pero incómodo, que obliga a mirar quiénes están realmente empujando la actividad y quiénes hace rato vienen bajando el ritmo. En esa lectura rápida, minería, manufactura y comercio se llevan toda la atención, mientras los servicios quedan como ese actor secundario que nadie nombra, pero que aparece en todas las escenas. Spoiler: hoy los servicios no son secundarios. Son protagonistas.

Cuando el crecimiento no viene de donde el libreto dice que debería venir

Los datos de octubre ya lo advertían con bastante claridad. El Imacec creció 2,2% interanual, pero no gracias a minería ni a industria. Fueron Servicios y Comercio los que explicaron el avance, mientras los sectores tradicionalmente protagonistas restaron impulso.

Octubre no fue una excepción estadística. Fue más bien una pista. En ausencia de un motor extractivo fuerte, la economía chilena se está sosteniendo con aquello que funciona todos los días, no con aquello que aparece en los discursos.

Noviembre confirmó el patrón. El Índice de Actividad del Comercio creció 6,0% interanual, impulsado principalmente por el comercio minorista y, cómo no, por el canal online. El comercio mayorista también mostró dinamismo, asociado a mayores ventas de maquinaria y equipos.

Del otro lado del tablero, la manufactura y la minería volvieron a quedar al debe. El Índice de Producción Industrial cayó 0,8% interanual y la minería retrocedió más de 1%.

Hasta aquí, la lectura típica. El problema es quedarse ahí.

Servicios: el sector que hace la pega mientras nadie lo mira

El verdadero doble click empieza cuando uno deja de mirar solo el resultado final y se mete en el detalle de los servicios. Porque ahí está pasando algo relevante, aunque no haga ruido.

Dentro de este bloque, Transporte y Almacenamiento merece atención especial. No porque sea glamoroso, sino porque funciona como un excelente indicador adelantado de lo que está ocurriendo en la economía real.

En noviembre, las ventas del sector crecieron 2,6% interanual y acumulan un alza de 7,2% en lo que va del año. Al interior, el transporte de carga por carretera y, sobre todo, almacenamiento y depósito explican gran parte del crecimiento.

Este último subsector volvió a destacar con un crecimiento cercano al 10%. Traducido a chileno simple: si hay más bodegas llenas, es porque algo se está moviendo. No es euforia, pero sí operación. Y hoy, operar vale más que prometer.

Comercio, bodegas e inventarios: cuando la economía funciona en cadena

Mirar el comercio por un lado y la logística por otro es un error clásico. Cuando se analizan juntos aparece una secuencia clara: primero repunta el comercio minorista, luego aumenta la demanda por almacenamiento y, más tarde, se ajustan los inventarios.

En el ciclo actual, esta lógica volvió a activarse. Tras la recuperación gradual del comercio desde 2023, el almacenamiento se aceleró y los inventarios comenzaron a normalizarse desde niveles históricamente bajos. No estamos frente a un boom, pero sí frente a una economía que volvió a encontrar ritmo.

Por eso, el dinamismo del almacenamiento no es un fenómeno aislado ni pasajero. Es la consecuencia natural de un comercio que se sostiene y necesita infraestructura para funcionar.

Actividades inmobiliarias: el mercado que sigue funcionando sin pedir permiso

Dentro del bloque de servicios, las actividades inmobiliarias entregan una de las señales más interesantes del momento económico actual. No se trata de ventas récord ni de lanzamientos masivos, sino de operación.

En noviembre, el índice de ventas de actividades inmobiliarias creció 6,8% interanual y acumula una variación cercana al 9% en el año. El impulso viene principalmente de arriendos, administración de propiedades y servicios inmobiliarios prestados a terceros.

Aquí está el punto que suele perderse cuando se habla de “crisis inmobiliaria”. El foco se pone casi exclusivamente en ventas de viviendas nuevas, permisos o stock, y se deja fuera algo clave: el negocio inmobiliario hoy funciona más por operación que por expansión. Menos lanzamientos, más Excel. Menos épica, más flujo.

Además, estas cifras entregan una señal más temprana que los indicadores tradicionales del sector, que suelen reflejar los ajustes con varios meses de rezago.

Lo que viene (y aquí me mojo)

Mirar solo el presente sería quedarse corto. Porque si algo muestran los datos (y el contexto) es que este escenario no es casual ni frágil.

Las expectativas del consumidor han subido, y también lo han hecho (con fuerza) las expectativas de los empresarios del comercio. Año electoral, cambio de clima, mayor disposición a gastar y a invertir. La economía no se mueve solo por cifras duras; se mueve, sobre todo, por expectativas. Y hoy esas expectativas están jugando a favor del comercio.

Mi lectura es clara!! el comercio va a seguir fuerte, no explosivo, pero sí sostenido. Y cuando el comercio se sostiene, arrastra consigo todo lo que permite que funcione: logística, bodegaje, almacenamiento, distribución y, por extensión, activos inmobiliarios asociados a esa operación.

Ahí está la oportunidad que muchos todavía miran con timidez. Las bodegas no están capturando un fenómeno pasajero; están capturando un cambio estructural en la forma en que la economía opera.

Por eso, cuando uno cruza expectativas, cifras de actividad y comportamiento sectorial, la conclusión es menos ambigua de lo que parece: el próximo ciclo no se va a jugar en grandes discursos de crecimiento, sino en quién esté mejor posicionado para absorber una economía que vuelve a moverse.

Y en ese tablero, comercio y bodegas no están reaccionando tarde.
Están llegando justo a tiempo.

Conserjes y seguridad: el nuevo equilibrio que plantea la ley.

Por: Sergio Jara Rivera, CEO SOMA Holding Group.

La reciente implementación de la nueva Ley de Seguridad Privada marca un punto de inflexión en la forma en que Chile entiende y regula las funciones asociadas a la seguridad, particularmente en espacios residenciales.

Aunque su objetivo central es modernizar el sector y elevar estándares, su impacto en la labor de los conserjes merece una reflexión cuidadosa.

Durante años, los conserjes han cumplido un rol híbrido: atención, control de accesos y, de facto, primera línea frente a situaciones de riesgo.

Sin embargo, esta realidad se desarrolló en un marco normativo difuso, donde se les exigían responsabilidades sin el respaldo legal, formativo ni laboral adecuado.

La nueva ley introduce una distinción relevante: no todo conserje es guardia de seguridad, ni debe ser tratado como tal.

Este cambio puede ser positivo si se comprende correctamente. Por una parte, evita imponer exigencias desproporcionadas a trabajadores cuya función principal no es la seguridad privada formal.

Por otra, abre la posibilidad de profesionalización voluntaria para quienes sí desempeñan labores críticas de prevención, con mejores estándares y reconocimiento.

El desafío está en la implementación. Sin lineamientos claros, existe el riesgo de confusión, sobrecarga laboral o traspaso indebido de responsabilidades que corresponden a empresas de seguridad y no a trabajadores de conserjería.

La seguridad en los condominios no se fortalece solo con leyes, sino con roles bien definidos, capacitación pertinente y una gestión responsable por parte de administraciones y comités.

La dignificación del trabajo del conserje debe ser parte central de este nuevo escenario.

Contraloría resolvió que es ilegal un edificio que el Banco Santander le vendió a Copec en Las Condes 

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la ciudad

Debido a que la fundación Defendamos la Ciudad, acogiendo una solicitud de un pequeño empresario que reclamaba porque la constructora SalfaCorp no le pagaba sus servicios, conocimos el permiso de edificación  N° 40 del 10 de abril de 2013, otorgado por la Dirección de Obras Municipales (DOM) de Las Condes a la Inmobiliaria Mixto SpA, relacionada con el Banco de Santander.

Para brindarle nuestra asistencia, pues detectamos varias ilegalidades en dicho acto administrativo, pusimos los antecedentes en poder de la Contraloría General de la República, ello mientras se estaba levantando una torre de oficinas y de equipamiento comercial de 20 pisos, más 2 pisos mecánicos, que enfrentaba las calles Isidora Goyenechea y El Bosque Norte, sector El Golf de esa comuna. Según noticias de aquella época, se trataba de una inversión de US$ 100 millones.  

La altura para ese sector es de 15 pisos, pero como el proyecto fue tramitado comoConjunto Armónico, se admitió una mayor para el edificio principal. Esta construcción, que contempla además una pequeña estructura de 2 pisos, antes que fuera recepcionada oficialmente por el municipio, fue vendida por la empresa dueña del terreno y titular del permiso a la empresa Copec, del grupo Angelini, la que, debemos suponer, vía una due diligence (*), no revisó adecuadamente todos los antecedentes técnicos y legales contenidos en el permiso de edificación, pues si lo hubiera hecho con profesionales competentes, le habría exigido al vendedor que lo enmendara, para fijar un menor precio en la transacción, acorde a las reglas del juego sectorial, o bien se habría rescindido el contrato de compraventa.   

Así las cosas, la fundación Defendamos la Ciudad, en una denuncia, le representó a la Contraloría varias ilegalidades que tenía el permiso y que, además la DOM de Las Condes no informó a la Junta de Vecinos del sector, ni al Concejo Municipal que se había cursado tal permiso, violándose por lo tanto el artículo 116° de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC). Tan pronto el mercado tomó conocimiento que este episodio estaba radicado en la Contraloría, la constructora morosa pagó toda la deuda acumulada al pequeño empresario que la exigía. 

El 21 de noviembre de 2017, el ente superior de fiscalización, emitió su categórico dictamen N° 40.724, en el cual declaró que el mencionado permiso era contrario a derecho por distintas razones, una de las cuales se asocia al hecho de que los Planes Reguladores Comunales (PRC) no están facultados para otorgar “beneficios” y que tampoco era procedente sumar beneficios de la misma naturaleza.

En otra ocasión la Contraloría había resuelto que los beneficios de mayor importancia absorben a los de menor relevancia y que eran incompatibles los beneficios sobre sobre “Fusión de Terrenos” y “Conjunto Armónico”, situaciones que la municipalidad de Las Condes desconocía.   

El aludido dictamen N° 40.724 de la Contraloría estableció que el mencionado permiso también era ilegal por haber aplicado indebidamente el incremento del 10% de constructibilidad, por concepto de cableado subterráneo y por haber aplicado la Tabla C, de la Zona EAa+cm, que regula el N° 14, del artículo 38, de la Ordenanza Local del PRC de Las Condes, prevista para edificación continua, en circunstancias que el proyecto es aislado por todos sus frentes. Si la DOM hubiera ejercido bien su cometido, debió haber aplicado la Tabla B de la aludida zona, prevista para equipamientos aislados, que solo admite 5 pisos de altura.

Por si fuera poco, en el mencionado dictamen se le expresó al municipio que también son contrarias a derecho las resoluciones del DOM que acojan las construcciones al «régimen de Copropiedad Inmobiliaria, si éstas contravienen las normas de la Ley General de Urbanismo y Construcciones, de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones y normas del PRC».  

En razón a que estábamos ante el delito de prevaricación administrativa, le propusimos al contralor, Jorge Bermúdez, que analizara la situación, para que tuviera efecto su dictamen, quién nos respondió que el Ministerio Público lo debía resolver, y por ello, con el abogado Humberto Rosales, adjuntando el referido dictamen vinculante de la Contraloría, interpusimos un recurso de protección, el que no prosperó, según fallo del 07/04/2020 de la 3a Sala de la Corte Suprema, por la simple razón de que sus 5 jueces, a saber: Sergio Muñoz y Ángela Vivanco, más los suplentes, Juan Manuel Muñoz y Hernán González y el abogado integrante, Álvaro Quintanilla, optaron por no referirse al contundente dictamen de la Contraloría, luego no lo desestimaron, siendo posible que ni lo hayan leído. 

En resumen, la funcionaria municipal de Las Condes que otorgó el permiso ilegal continúa ejerciendo el cargo de DOM, el espigado edificio de Copec está construido y ocupado, el Banco Santander hizo un excelente negocio porque la empresa petrolera, al no haber efectuado una due diligence, como era su deber, no detectó ninguna de las ilegalidades contenidas en el dictamen N° 40.724 del 21/11/2017 de la Contraloría. Se concluye entonces que, con esta burlesca forma, se ha producido un nuevo hecho de impunidad que dejó muy contentos a todos sus intervinientes.  

Compra en blanco

Por: Mariana Samarotto, Master Business Partner de Capital Inteligente

En el mercado inmobiliario hay un instante casi invisible en el que nacen las grandes oportunidades: cuando los proyectos están en blanco. Es decir, cuando ya cuentan con permiso de edificación, pero las obras aún no comienzan. Es el punto cero de todo desarrollo, el momento en que las inmobiliarias buscan dar el salto desde el papel a la realidad, y los inversionistas atentos pueden anticiparse al ciclo de valorización.

Muchos compradores miran con recelo esta etapa, sobre todo, en tiempos de tasas altas o incertidumbre económica. Sin embargo, ese temor suele nublar una verdad esencial: comprar en blanco no es un salto al vacío, sino una apuesta informada por el tiempo. Es entender que la confianza, bien asesorada, puede transformarse en rentabilidad.

Para que un proyecto inicie su construcción, los bancos exigen a las inmobiliarias alcanzar entre un 20% y un 30% de preventas. Esto las obliga a ofrecer precios de lanzamiento y condiciones muy atractivas. En simple: quien se adelanta compra más barato. No por especulación, sino porque financia el inicio de algo que todavía no existe.

Además, la compra en blanco entrega flexibilidad. Mientras la obra avanza —entre 24 y 36 meses—, el comprador puede pagar el pie en cuotas sin intereses. Hoy incluso existen proyectos que permiten pagarlo en 60 o 72 meses, sumando cuotas post escrituración. En un país donde ahorrar el pie completo es una de las mayores barreras de entrada, esta modalidad abre puertas reales a nuevos propietarios.

También hay un factor de fondo: la plusvalía. A medida que el edificio se levanta, los precios suben por costos de construcción, inflación y valorización del terreno. No es extraño ver diferencias de hasta un 30 % entre el valor inicial y el de entrega. Comprar en blanco, en buen chileno, es subirse al tren antes de que parta.

A esto se suma una variable estructural: la eliminación del beneficio tributario que permitía a las constructoras pagar solo el 35 % del IVA. Ese cambio ya encarece los nuevos proyectos, reforzando el valor de invertir temprano, antes de que los ajustes se consoliden en los precios.

Según la Cámara Chilena de la Construcción, en el segundo trimestre las ventas en blanco representaron apenas el 8 % del total, frente al 56 % de entrega inmediata. Es decir, muy pocos están mirando donde hoy se concentra el verdadero potencial.

Durante 2025 solo se han iniciado 21 proyectos de edificios, lo que demuestra una oferta escasa y selectiva. Para 2026 se espera una leve reactivación, pero con precios naturalmente más altos.

En definitiva, el mejor momento para comprar rara vez coincide con la calma del mercado. Las grandes oportunidades aparecen cuando pocos las ven. Y comprar en blanco, con información, asesoría y visión, puede ser la forma más inteligente de convertir la incertidumbre en patrimonio.

Gestión de talento y productividad en la construcción. Un desafío estratégico

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de negocios

La construcción en Chile enfrenta un desafío creciente, esto es, la escasez de mano de obra calificada y la presión por aumentar la productividad sin sacrificar calidad ni seguridad. Este escenario convierte la gestión del talento en un elemento estratégico para la competitividad y sostenibilidad de las empresas del rubro.

Durante años, la productividad en la construcción ha sido inferior a otros sectores de la economía, afectada por procesos fragmentados, retrasos, baja especialización y rotación de personal. Sin embargo, en un mercado más exigente y regulado, mejorar la productividad ya no depende solo de maquinaria o tecnología: depende de las personas y de cómo se gestionan.

El capital humano se ha convertido últimamente en el recurso más crítico. Contar con equipos capacitados, motivados y alineados con los objetivos de la empresa es vital para garantizar la ejecución eficiente de los proyectos y la entrega de obras de calidad.

Por otro lado, se debe tener en consideración que invertir en capacitación, programas de retención y desarrollo profesional no es un gasto, es una decisión estratégica que impacta directamente en costos, plazos y satisfacción del cliente.

Por otro lado, la digitalización y la innovación tecnológica juegan un papel clave para mejorar la eficiencia laboral. Herramientas como el BIM, la gestión documental electrónica, el control de avances en tiempo real y la planificación integrada permiten, entre otros aspectos, optimizar tiempos de ejecución y coordinación de equipos, reducir retrabajos y errores en obra, y generar información confiable para la toma de decisiones.

Sin embargo, la tecnología solo alcanza su potencial si se combina con capacitación, liderazgo y cultura de compromiso.

De esta manera, y en un contexto de escasez de mano de obra calificada, la retención del talento es fundamental. Estrategias efectivas en este sentido, incluyen programas de formación continua y certificaciones profesionales, incentivos basados en desempeño y seguridad, y una comunicación transparente sobre objetivos y resultados de la empresa.

Así pues, contar con una fuerza laboral motivada y comprometida no solo aumenta la productividad, sino que también fortalece la reputación corporativa y la confiabilidad frente a clientes e inversionistas.

Por otro lado, la relación entre gestión del talento y productividad es directa, dado que cuanto más eficiente y capacitado es el equipo, más predecibles y rentables son los proyectos. Esto también permite cumplir con plazos y estándares de calidad, reduciendo riesgos contractuales, minimizar desperdicio de materiales y optimizar recursos, y alinear la operación con estándares de sostenibilidad y eficiencia, cada vez más exigidos por autoridades e inversionistas. En otras palabras, la gestión del talento no solo es un tema interno, sino que es también un factor crítico de éxito empresarial y diferenciación competitiva.

Para terminar, cabe señalar que en la construcción chilena actual, la productividad y la calidad de los proyectos dependen de la capacidad de atraer, desarrollar y retener talento calificado. No se trata únicamente de entregar obras, se trata de construir equipos fuertes, eficientes y comprometidos, capaces de sostener la operación y consolidar liderazgo en un sector que demanda innovación, profesionalismo y resiliencia.

Las empresas que comprendan esto y lo integren de manera efectiva a su estrategia general estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos de un mercado más exigente y competitivo.

Es indispensable conocer las leyes en el ámbito de Vivienda y Urbanismo  

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la Ciudad

El sábado 20 de diciembre de 2025 se publicó en el cuerpo B del diario El Mercurio un interesante reportaje titulado “Las fallas de las Inmobiliarias cuyos proyectos caen en la UCI y se ven obligados a un rescate”, en el cual se indica que unos 150 proyectos inmobiliarios están en poder de los bancos, y que éstos deben contratar a terceros para que los concluyan. Al respecto se destaca lo siguiente:

Es sorprendente el nivel de desconocimiento en el mundo inmobiliario y en los bancos, de las exigencias contenidas en las normas urbanísticas aplicables a ese tipo de proyectos. Uno podría pensar que los titulares de los mismos no leen las sentencias de la Corte Suprema, ni los dictámenes de la Contraloría General de la República que se refieren a los errores cometidos.

Sobre lo anterior, en la plataforma Linkedin he leído las enseñanzas respecto de las normas urbanísticas impartidas por el abogado, Rodrigo Andreucci, quien defiende con singular maestría a inmobiliarias y bancos.

Ese abogado, desde hace años, advierte los problemas a los bancos e inmobiliarias, como por ejemplo en los actuales casos de la copropiedad inmobiliaria, conforme la Ley N° 21.442, en el proyecto Hotel Sheraton San Cristóbal en la comuna de Providencia, Fundamenta Plaza Egaña en la comuna de Ñuñoa o en las invalidaciones a innumerables proyectos inmobiliarios en la comuna de Iquique, por no respetar las restricciones establecidas en el Plan Intercomunal Tarapacá respecto de las zonas de riesgo de inundación en los sectores en los cuales se tramitaron los respectivos permisos de edificación, ver link 

Dictámenes de Contraloría sobre la Ley N° 21.442 de Copropiedad Inmobiliaria

El reportaje de El Mercurio, como esta columna de opinión en Mercados Inmobiliarios, no se habrían publicado si los abogados y arquitectos revisores independiente que asesoraron a las reseñadas actividades comerciales hubieran tenido conocimiento del artículo 48° inciso 1 de la mencionada ley 21.442 y por lo tanto, a esta fecha, no existirían 150 proyectos constructivos en la UCI de los Bancos.

Innovación tecnológica en obra. Del BIM a la construcción modular

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de negocios

El sector de la construcción está en un punto de inflexión. La presión por reducir costos, mejorar plazos, garantizar calidad y cumplir estándares regulatorios ha impulsado la adopción de tecnologías innovadoras, desde la modelación BIM hasta la construcción modular. Estas herramientas ya no son opcionales: son estratégicas para mantener competitividad y sostenibilidad en el negocio.

Durante décadas, la gestión de proyectos se basó en experiencias pasadas, planillas y coordinación presencial. Hoy, el sector demanda procesos más precisos, trazables y colaborativos, donde la tecnología se convierte en un habilitador de decisiones eficientes y anticipadas.

El Building Information Modeling (BIM) permite integrar diseño, planificación, construcción y operación en un modelo digital centralizado pues reduce errores de diseño y retrabajos, facilita la coordinación entre arquitectos, ingenieros, contratistas y proveedores; y permite simular escenarios de costos, tiempos y riesgos antes de iniciar la obra

En un mercado donde los márgenes son estrechos y los plazos críticos, el BIM se traduce en eficiencia operativa y reducción de costos, convirtiéndose en una herramienta estratégica para constructoras y desarrolladores.

La construcción modular ha emergido como una alternativa para optimizar tiempo y recursos, especialmente en proyectos de vivienda social, oficinas y edificaciones corporativas, dado que permite prefabricar elementos bajo estándares controlados, reduce la exposición a riesgos climáticos y retrasos en obra, y acelera la entrega sin comprometer calidad ni cumplimiento normativo.

Además, este enfoque facilita economías de escala y un menor impacto ambiental, alineándose con tendencias de sostenibilidad y eficiencia energética.

Sin embargo, más allá del BIM o la construcción modular, la innovación tecnológica en obra implica digitalizar todos los procesos, tales como por ejemplo: el control de avances, el seguimiento de proveedores, la gestión documental y el monitoreo de la seguridad laboral.

Por ello, la digitalización permite visualizar información en tiempo real, detectar desviaciones, anticipar riesgos y tomar decisiones basadas en datos confiables; ya que en un mercado donde la eficiencia y la transparencia son valoradas por clientes, inversionistas y autoridades, esta capacidad se traduce en ventaja competitiva.

Naturalmente, la adopción de tecnología en la construcción no es solo un desafío técnico, es un reto cultural y estratégico, pues requiere, entre otras cosas, capacitar al personal en nuevas metodologías y herramientas; rediseñar procesos y roles para integrar tecnología de manera efectiva; e impulsar un liderazgo que promueva la innovación y colaboración entre equipos multidisciplinarios.

De este modo, las empresas que logran integrar tecnología de manera holística fortalecen su resiliencia, reducen riesgos y proyectan una imagen de profesionalismo y confiabilidad ante todos los actores del mercado.

Para concluir cabe señalar que la innovación tecnológica en obra ya no es un diferencial: es un requisito estratégico para la competitividad y sostenibilidad de los proyectos en nuestro país. El BIM, la construcción modular y la digitalización integral no solo optimizan costos y tiempos, sino que fortalecen la trazabilidad, la transparencia y la capacidad de respuesta frente a imprevistos.

Es por ello que quienes adopten estas herramientas de manera estructurada estarán mejor posicionados para enfrentar un mercado cada vez más exigente, entregar proyectos de calidad y consolidar su liderazgo en un sector en transformación constante.

Casa o departamento: ¿Cuál inversión es mejor para mí?

Por Cristián Martínez, fundador de Crece Inmobiliario.

Escoger entre una casa o un departamento, ya sea como inversión o para uso como vivienda personal, es una decisión de gran relevancia. Ambas propiedades tienen su atractivo, ofreciendo ventajas y desventajas que vale la pena sopesar.

En esto, es importante pensar en cuál será la finalidad de la propiedad. Si lo que se busca es habitar el inmueble, hay que considerar quiénes serán los habitantes del mismo. Por ejemplo, familias con niños pequeños, a menudo, optan por casas, considerando los beneficios de un espacio más amplio, con espacios para el juego y la recreación. También, la proximidad a los colegios suele ser preponderante, ya que muchos optan por una propiedad cercana a instituciones educativas para sus niños.

Por otro lado, familias con hijos mayores, cuyos días en el hogar quizás están contados, podrían encontrar mayor conveniencia en un departamento, por su practicidad y facilidad de mantenimiento, así como también personas sin hijos, como parejas jóvenes o solteros y solteras.

Es importante revisar el presupuesto disponible y los ingresos familiares, ya que esto determinará si se califica para una casa o un departamento. En general, los departamentos suelen ser más económicos debido a que tienen menos metros cuadrados, haciéndolos más asequibles para ciertos presupuestos.

Ahora, si hablamos netamente de inversión inmobiliaria, los departamentos se alzan como la opción favorita. Esto ocurre porque la inversión por metro cuadrado es generalmente más baja que en una casa, permitiendo una entrada al mercado inmobiliario a un costo inicial más bajo.

La seguridad inherente a los departamentos también es un factor clave. La presencia de vecinos que, de manera indirecta, vigilan la propiedad, actúa como un disuasivo para comportamientos indeseables de los arrendatarios. La pronta detección de problemas como fugas o daños contribuye a mantener el valor de la inversión.

La administración en los departamentos garantiza un control más riguroso, ya que, para cualquier modificación o reparación, se requiere el aval de la comunidad, lo que asegura un mantenimiento adecuado de la propiedad. Esto se convierte en un elemento positivo para resguardar la inversión a largo plazo, especialmente cuando se trata de arrendamientos.

Aunque las casas pueden ofrecer cierta independencia y libertad, carecen de estos controles, salvo aquellas que están dentro de condominios cerrados. 

La decisión entre casa o departamento depende de la situación personal y de inversión. Para aquellos buscando seguridad, menor riesgo y una inversión más controlada, los departamentos sin lugar a dudas, en la actualidad, se presentan como la opción más atractiva. 

17/01/2026 06:44
Sábado 17 de Enero de 2026
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