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¿Cómo impactará la eliminación del IVA al acceso a la vivienda?

Por: Yuval Ben Haym, director general REMAX Chile

La propuesta del Presidente José Antonio Kast de establecer una exención transitoria del IVA para viviendas nuevas por 12 meses vuelve a instalar un debate recurrente en la economía chilena: cómo reactivar el sector inmobiliario sin distorsionar el mercado ni generar efectos indeseados en el corto plazo.

A primera vista, la medida apunta en la dirección correcta. La industria de la construcción atraviesa uno de sus momentos más complejos en décadas, enfrentada a una combinación de factores adversos: aumento de costos, menor dinamismo en la demanda, condiciones crediticias más exigentes y un evidente sobrestock de viviendas, especialmente en proyectos en blanco y en verde. En ese contexto, cualquier incentivo que busque destrabar la venta y reactivar la inversión aparece no solo como pertinente, sino urgente.

El diagnóstico es compartido por actores del mercado como Yuval Ben Haym, quien advierte que el verdadero objetivo de esta política no es únicamente facilitar la compra de viviendas, sino reactivar un ecosistema económico mucho más amplio. La construcción, en Chile, no es un sector aislado: es un motor que arrastra empleo, financiamiento, consumo y desarrollo urbano. Si se mueve la aguja en este ámbito, el impacto se siente en toda la economía.

Sin embargo, asumir que la eliminación del IVA se traducirá automáticamente en una baja de precios es, en el mejor de los casos, ingenuo. La experiencia previa —como la aplicada en 2015— muestra que estos incentivos tienden más bien a dinamizar la demanda que a reducir significativamente los valores finales. En otras palabras, el beneficio no siempre se traspasa de forma directa al comprador, sino que muchas veces se diluye en la lógica de mercado, donde oferta y demanda terminan ajustando los precios.

El punto más delicado, sin embargo, no está en el largo plazo, sino en el corto. La sola discusión de esta medida —que aún debe pasar por el Congreso— podría generar un efecto de “pausa” en los consumidores. ¿Para qué comprar hoy si mañana podría ser más conveniente? Esta incertidumbre, en un mercado ya debilitado, puede profundizar la desaceleración antes de que cualquier beneficio se materialice.

A esto se suma un problema estructural que la medida no aborda: el acceso al financiamiento. Hoy, el principal freno para la compra de viviendas no es el precio ni siquiera la tasa de interés, sino la capacidad de las personas para reunir el pie exigido por la banca. Mientras ese cuello de botella no se resuelva, cualquier incentivo a la oferta tendrá un impacto limitado en la demanda real.

Por otro lado, la eventual reactivación del sector podría generar un efecto en cadena. Si algunas inmobiliarias comienzan a ofrecer condiciones más atractivas, la competencia podría empujar al resto del mercado a hacer lo mismo. Lo mismo ocurre con la banca, que históricamente ha encontrado en los créditos hipotecarios uno de sus negocios más estables, especialmente en un sistema indexado a la UF que mitiga los riesgos inflacionarios.

En ese escenario, la exención del IVA aparece como una pieza más dentro de un engranaje mucho mayor. No es una solución mágica, pero sí un instrumento que, bien implementado, podría contribuir a reactivar un sector clave para la economía chilena.

La pregunta de fondo es si el país está dispuesto a ir más allá de medidas transitorias y abordar los problemas estructurales del acceso a la vivienda. Porque mientras el foco siga puesto únicamente en estimular la oferta, sin resolver las barreras de entrada para los compradores, cualquier reactivación será parcial y, probablemente, temporal.

En definitiva, la propuesta abre una oportunidad, pero también evidencia una tensión: la necesidad de actuar rápido frente a una industria en crisis, sin perder de vista que las soluciones de fondo requieren algo más que incentivos puntuales. Requieren una visión integral del mercado de la vivienda, donde oferta, demanda y financiamiento avancen en la misma dirección.

En Chile gobiernan las asociaciones gremiales empresariales

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la Ciudad

A pesar de que los países no quiebran, para llamar la atención de la opinión pública denostando al gobierno anterior, la actual administración del presidente Kast, expresó que nuestro país estaba quebrado, dando cuenta de que al cierre de diciembre de 2025 la caja fiscal contaba con miserables U$ 40 millones, asunto técnico que fue aclarado, sin lugar a dudas, por Mario Marcel y otros destacados economistas. 

Pues bien, este gobierno sostiene que para potenciar el crecimiento económico, ya que las cifras del mismo son muy reducidas, se han propuesto diversas medidas contenidas en un Plan de Reconstrucción Nacional, con las cuales se recuperará dicho crecimiento debido, entre otras cosas, a una serie de recortes fiscales y reducción de la burocracia, pues la ingeniosa palabra «permisología» posterga e incluso impide la consecución de los proyectos de inversión.

Para ello, en primer lugar, conforme a la exigencia de la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC) se está desmantelando la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), lo que es muy fácil, ya que para ello basta con la emisión de decretos del ministerio de vivienda y urbanismo (Minvu) que se publican en el Diario Oficial. 

A modo de ejemplo, con el argumento de liberar el uso del suelo para agilizar los procesos constructivos, vendiendo la pomada de que así se disminuye en hasta el 15% el precio de los inmuebles, habrá un cambio en el cálculo de densidad habitacional, reduciendo el número de personas por vivienda, con lo cual será posible construir mayor número de departamentos en los proyectos que se ejecuten en el mismo predio.

También se exigirán menos estacionamientos ampliándose de los actuales 3 años a 6, para que se declaren las caducidades de los permisos mal cursados por los directores de obras municipales (DOM). Sobre éstas y otras alegres medidas de flexibilización, en la práctica, harán subir el precio de los terrenos. 

En el ámbito del ministerio de Medio Ambiente ya se habla del “silencio administrativo positivo”, ardid con el cual se entienden aprobados los proyectos que no han sido resueltos por la administración, ello aunque esas inversiones generen perjuicios en el territorio donde se ejecuten, ya sea, urbano o rural.

Otra pillería es la concerniente a reducir los 2 años a 6 meses, disposición contenida en el artículo 53° de la ley del procedimiento administrativo, los períodos máximos fijados para que las autoridades competentes invaliden los actos administrativos contrarios a derecho, lo cual es una gravitante ventaja para aquellos privados que son renuentes a ceñirse a las leyes.  

A pesar de que este gobierno se declara como seguidor de la escuela económica austríaca, la que impulsa a todo trance el individualismo en las políticas productivas de libre mercado que llevan a cabo los gobiernos, por ende despreciándose al Estado, por su condición de reconocido ineficiente, nos encontramos con la sorpresa de que, para solucionar el sobre stock de 100.000 viviendas que las empresas constructoras no han podido vender en el mercado, esta administración de Kast le está solucionando el problema a ese sector privado, al eliminar el pago de IVA por el período de un año, en las transacciones comerciales de las mismas.

Luego, con recursos públicos que el Estado deja de percibir, se ayuda a esos influyentes empresarios para que vendan sus inmuebles.Está claro que si Ludwig von Mises estuviera vivo, ya habría reprochado esa conducta. 

Otro asunto, ya grotesco, es el cambio en la relación Estado-Inversionistas, pues ahora si un proyecto de cualquier tipo que cuenta con una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable y enseguida, por justificados reclamos de terceros, es rechazado en instancias judiciales, los gastos incurridos deberán ser reembolsados por el mismo Estado al privado.

Y ya para sonreír, se intenta modificar la disposición referida al impuesto territorial, conocido como contribución de bienes raíces. Actualmente las personas mayores de 65 años, tercera edad, no pagan esas contribuciones por las viviendas en que residen, si las mismas tienen hasta un cierto avalúo fiscal y si sus ingresos declarados en el Servicio de Impuestos Internos (SII) están limitados a determinados montos de dinero.

Ahora el gobierno de los poderosos propone que esta exención no tenga ambas condicionantes, por lo tanto se pretende favorecer a aquellos que residen en casas-habitación con avalúos superiores, sin tope, y que sus ingresos monetarios sean de varios millones de pesos, por lo tanto afectándose al denominado fondo común municipal que beneficia a las comunas más pobres del país. 

De esta manera el calificado canciller Pérez Mackenna, quien dispone de 14 automóviles de lujo, entre Mercedes Benz, BMW, Aston Martin, Porsche, Mac Laren y otros de alta gama, los debe estacionar en su amplia y elegante casa-habitación, por la cual no pagará ni un céntimo por concepto de impuesto territorial, lo mismo que sucederá con nuestros compatriotas, quienes por sus habilidades para los negocios, concentran la riqueza del país.   

Sobre cuestiones anecdóticas que suceden durante el actual gobierno, conforme a la farándula de moda que cuenta con tantos seguidores, tenemos una razonable duda respecto del chisme del fotógrafo y contertulio televisivo, Jordi Castell, quien asegura que una ministra de Kast es «íntima amiguita» de un hombre casado, con el cual comparte el techo y, por otro lado, no creemos que la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, como lo aseguran abogados y periodistas, haya tenido un pololo agente de la PDI en Iquique, cuando ella ejercía el cargo de Fiscal Regional de Tarapacá.

Pero sí nos pareció fuera de lugar que ella haya citado a su oficina a Eduardo Cerna, director nacional de la PDI, para formularle comentarios sobre la prefecta general, Consuelo Peña, pues en rigor institucional, Steinert debió solicitarle la entrevista a Cerna para realizarla en la oficina de éste. 

En relación al criticado y burlesco comportamiento de Mara Sedini, ministra vocera de gobierno, recordamos que tiempo atrás, con motivo de la inundación de cientos de casas de alto precio en Curicó, mal emplazadas por la empresa constructora del senador Rodrigo Galilea, presidente de RN, el canal Chilevisión invitó a la política del PPD, Natalia Piergentili, a quien suscribe esta columna de opinión y a la entonces actriz y cantante, Mara Sedini, para que los 3 nos refiriéramos en directo a la tragedia que estaba ocurriendo.

El entrevistador era el conocido periodista, Julio César Rodríguez, y quienes dejamos muy mal parado al senador Galilea fuimos Piergentili y mi persona. La actual vocera Sedini, tan locuaz y repetitiva de conceptos cuando enfrenta a los periodistas, estuvo absolutamente muda en todo ese programa de televisión. ¿Habrá sido porque ella, por motivos ideológicos, no quiso incomodar al senador de derecha?       

En resumen, las más importantes empresas están felices, pues este proyecto de ley contempla un rebaja del impuesto corporativo del 27° al 23° y como estaremos regidos durante 4 años por un gobierno de extrema derecha, elegido democráticamente por la mayoría de los chilenos, no queda más que soportarlo con paciencia musulmana.

¿Cómo se está automatizando la limpieza doméstica en Chile? 

Por: Carlos Schilling, gerente de comunicaciones de Tineco & Ecovacs Chile

El uso de la tecnología en los hogares está transformando las tareas cotidianas como la limpieza. De hecho, surgen fenómenos como el “Smart Home”, el cual, según estimaciones de la plataforma de datos, Statista, en Chile se espera que tenga un fuerte crecimiento del 85% entre 2024 y 2029.

En los hogares chilenos, cada vez es más común ver la integración de dispositivos inteligentes que permiten mantener los espacios limpios sin necesidad de dedicar grandes bloques de tiempo al aseo

Asimismo, gracias a la conectividad y a la automatización, hoy es posible programar rutinas de limpieza, monitorear los dispositivos desde el celular y mantener los pisos en buen estado de manera continua, incluso cuando no hay nadie en casa.

Además, existen ciertas ventajas al automatizar el aseo mediante dispositivos que operan de forma autónoma y se controlan desde el celular. Entre las principales destacan ahorro de tiempo y programación remota, permitiendo iniciar o detener el proceso desde el celular o limpiar constantemente, lo que evita que la suciedad se acumule.

Con la incorporación de tecnologías, la limpieza está cambiando hacia aseos más frecuentes pero automáticos. Esto genera un cambio importante en los hábitos, ya que, en lugar de limpiar cuando la suciedad ya es visible, los dispositivos inteligentes permiten mantener un nivel constante de limpieza, evitando acumulaciones de polvo, migas o pelos de mascotas. 

Para personas con poco tiempo, este tipo de limpieza representa una solución práctica, porque los dispositivos funcionan de forma autónoma una vez configurados. En el caso de adultos mayores, muchos equipos también incluyen botones físicos o configuraciones simples, lo que permite utilizarlos sin necesidad de interactuar constantemente con aplicaciones. 

El futuro de la limpieza inteligente apunta a dispositivos cada vez más autónomos, eficientes y conectados con el ecosistema del hogar automatizado. Entre las principales innovaciones destacan los sistemas de navegación con inteligencia artificial para identificar obstáculos y optimizar las rutas de limpieza; equipos que combinan aspirado y lavado de pisos en un solo dispositivo; integración con asistentes de voz y otros dispositivos del hogar inteligente, entre otros. 

Al momento de integrar estos dispositivos al hogar, las familias deben considerar aspectos como el tamaño y distribución de la vivienda; el tipo de pisos o alfombras presentes en el hogar; la conectividad Wi-Fi disponible y las necesidades específicas del hogar, como presencia de mascotas o niños. 

A medida que la tendencia de hogar inteligente continúa expandiéndose, el aseo doméstico también evoluciona hacia modelos más automatizados y eficientes. La incorporación de dispositivos conectados no solo permite optimizar el tiempo destinado al aseo, sino que también facilita mantener los espacios limpios de forma constante, adaptándose a los nuevos estilos de vida y a las rutinas cada vez más dinámicas de las familias.

Costos, subsidios y financiamiento: ¿quién paga la transición energética?

Por: Lorenzo Reyes Bozo Decano Facultad de Ingeniería y Negocios Universidad de Las Américas

La transición hacia el hidrógeno verde se ha instalado en el debate público como una promesa de desarrollo sostenible, diversificación productiva y liderazgo climático para Chile. Sin embargo, bajo este escenario surge una pregunta ineludible y aún insuficientemente discutida: ¿quién paga realmente este cambio?.

El despliegue de la industria del hidrógeno verde requiere inversiones de magnitud excepcional. No solo se trata de electrolizadores y energías renovables, sino también de infraestructura habilitante: redes de transmisión, puertos especializados, plantas desalinizadoras y sistemas logísticos complejos. Este entramado supone costos iniciales elevados, largos periodos de maduración y una incertidumbre tecnológica y de mercado que el sector privado, por sí solo, difícilmente asumirá sin mecanismos de mitigación de riesgo.

En este contexto, el rol del Estado se vuelve decisivo. Subsidios, garantías, marcos regulatorios bien establecidos y financiamiento público emergen como instrumentos clave para catalizar la inversión. No obstante, esta intervención abre un dilema estructural: el uso de recursos fiscales para apalancar una industria en etapa temprana implica necesariamente priorización presupuestaria. En otras palabras, cada dólar destinado al hidrógeno verde compite con necesidades urgentes en salud, educación o seguridad social.

La discusión, por tanto, no debe centrarse únicamente en cuánto cuesta la transición, sino en cómo se distribuyen sus costos y beneficios. Existe el riesgo de que el financiamiento público socialice las pérdidas iniciales, mientras que las rentabilidades futuras se concentren en actores privados o en mercados externos. Este escenario no es nuevo en economías basadas en recursos naturales y exige un diseño institucional cuidadoso que garantice retornos sociales efectivos.

Asimismo, resulta imperativo avanzar hacia esquemas de transparencia que permitan a la ciudadanía comprender el destino y la eficiencia del gasto público en esta materia. La legitimidad social de la transición energética dependerá, en gran medida, de la percepción de justicia en su financiamiento.

El hidrógeno verde representa una oportunidad histórica para nuestro país, ya que representa una nueva industria basada en fuentes renovables. Pero su viabilidad no se jugará únicamente en la eficiencia tecnológica o en la competitividad de costos, sino en la capacidad de construir un pacto social y fiscal que defina, con claridad y equidad, quién paga hoy para que Chile obtenga frutos mañana.

El ministro Poduje y las ramas de las FFAA  

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la Ciudad.

Hace unos 5 años atrás, quien firma esta columna de opinión, en conjunto con el entonces diputado Rodrigo González (QEPD), dos arquitectos y dos abogados, uno de ellos, ex subsecretario de Bienes Nacionales, redactamos un proyecto de ley que buscaba regular el uso de los inmuebles fiscales entregados gratuitamente por el Estado a las distintas ramas de las FFAA, Carabineros y PDI, para uso exclusivo de sus propias necesidades institucionales.

Se debe saber que una antigua legislación dio normas para la creación y administración de fondos para el cumplimiento de las finalidades de los servicios de bienestar de las FFAA. Para tal efecto, se facultó al Presidente de la República en orden a que dictara normas referidas al funcionamiento de los anteriores y con fecha 6 de abril de 1971 el Presidente de la República, Salvador Allende, dictó el DFL N°1 creando al efecto el denominado Patrimonio de Afectación Fiscal (PAF) para el cumplimiento de las finalidades de esas dependencias de las Fuerzas Armadas. Reguló la adquisición y administración de estos inmuebles, su desafectación, enajenación y destino de los recursos adquiridos. 

Han transcurrido más de 55 años y esos inmuebles, básicamente terrenos, que permanecen en poder y son administrados por sus respectivos Comandos de Bienestar, con la denominación PAF, indicada en el párrafo anterior, los que, según sus disponibilidades de usos y con el acuerdo de sus altos mandos, acorde al sistema mercantilista en boga, desde hace algún tiempo son comercializados libremente por los mismos en el mercado inmobiliario. Obviamente el producto monetario de las ventas de esos terrenos queda en poder de esos Comandos de Bienestar, sin informarle al Ministerio de Hacienda.   

El proyecto de ley, ingresado el 31 de mayo de 2021, con boletín N° 14325-02 en la Cámara de Diputados, originado por aquellos particulares señalados en el primer párrafo, se refiere a la destinación y enajenación de estos inmuebles fiscales, para lo cual se deben modificar las leyes números 18.712, 18. 713 y 18.714 del año 1988, el que fue suscrito, entre otros, por los diputados Tomás Hirsch, Maya Fernández, Gonzalo Winter, Jorge Brito, Gabriel Ascencio y naturalmente por Rodrigo González. Ellos expresaban en un comunicado de prensa que había una sub utilización de muchos terrenos fiscales calificados como PAF que deberían destinarse a la edificación de viviendas sociales, deportes y recreación, lo que no está ocurriendo y que, por eso, se requería una moderna e indispensable ley acorde a las actuales necesidades del país. 

Los diputados proponían que esos terrenos quedaran a disposición de los ministerios de Bienes Nacionales y de Vivienda y Urbanismo, previo catastro de los mismos para que fueran conocidos públicamente. Por su parte, la diputada, Maya Fernández, quien posteriormente ejerció el cargo de ministra de Defensa, comentaba, con pleno convencimiento, que “es necesario y urgente que podamos regular lo que pasa con estos bienes inmuebles». (sic)

Pero como el proyecto de ley no se tramitaba, quien suscribe, con el arquitecto Miguel Lawner, nos entrevistamos con el Subsecretario de las FFAA, Galo Eidelstein, a quien le entregamos el texto del proyecto para que lo revisara con la ministra de Defensa, Maya Fernández, con el indispensable propósito de que el gobierno de Boric lo hiciera suyo. Lo anterior, por motivos incomprensibles, no aconteció, llamándonos poderosamente la atención la mudez de la entonces ministra Maya Fernández.

Pues bien, el primero de noviembre de 2021 se publicó en El Diario Financiero un completo reportaje titulado «El negocio inmobiliario de las FFAA bajo la lupa», el que se aprecia enlink EL negocio inmobiliario de las FFAA bajo la lupa | Diario Financiero , en el cual se entrevistó al arquitecto Iván Poduje y a quien firma este necesario recordatorio, publicación reproducida el 2 de noviembre de 2021 en el sitio especializado en urbanismo Atisba, abrir link EL negocio inmobiliario de las FFAA bajo la lupa

Leyendo esas comunicaciones se constata que, en síntesis, Poduje reflexionaba públicamente en esa fecha en los siguientes términos: «No corresponde que las FFAA hagan negocios inmobiliarios con estos terrenos. No es su giro ni especialidad y ya reciben recursos para cubrir todos sus costos de inversión y operación. Por ello, no pueden seguir operando como inmobiliaria.». Más claro imposible y por tal razón de fondo, suponiendo que existe coherencia por parte del gobierno de Kast, urge un pronto llamado a la acción.  

Hoy en día, como ministro de Vivienda y Urbanismo, él se ha caracterizado por decir las cosas por su nombre, lo que incomoda a muchos, motivo más que suficiente para que la fundación Defendamos la Ciudad, conforme a la ley de lobby, ya le haya solicitado una entrevista destinada a que, después de los análisis de rigor que efectúen sus técnicos, en un plazo prudente de tiempo, sea realidad este indispensable proyecto de ley que el gobierno anterior de Boric se negó a impulsar. 

UF llegaría a $40 mil pesos: ¿Cómo repercute esto en el Mercado Inmobiliario?

Por: Yuval Ben Haym, director general REMAX Chile

La UF ya está muy cerca de los $40 mil y su trayectoria depende del IPC. el Banco Centralentregó el primer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año y espera una inflación cercana al 4% anual, esto debido al alza de los combustibles; y las tasas de créditos hipotecarios se hanmantenido estables en torno al 4,1%. 

El tiempo que dure la guerra, el choque energético y cuánto se traspasa al consumidor final son variables que también inciden en la presión inflacionaria. Si bien la rebaja por la eliminación del IVA en las viviendas podría ser menor a lo esperado, entre el 2% y 4%, el anuncio ya está congelando decisiones.

El punto es generar más certezas que indecisiones. Si tienes financiamiento aprobado y necesitas vivienda hoy -no en seis meses más-, el riesgo operativo de esperar no es solo el precio: es la UF y la tasa. Si estás en etapa temprana y tu compra depende de la rebaja tributaria, entonces sí: espera la letra chica, pero es probable en que el descuento podría no ser del 19%. 

Para los inversionistas los arriendos en UF protegen contra la inflación, pero la rentabilidad real depende de la ocupación y del mercado del arrendatario. En cuanto a costo de vida, tu mejor amigo no será la UF, sino una buena selección de activo (demanda sólida) y un análisis conservador de la vacancia. 

Esta es una ventana para explicar por qué, con datos y condiciones. En 2026, el mercado ya no premia la certeza, premia la lucidez. Y esa lucidez hoy es: la UF no sube por nerviosismo, sube por IPC; y el IPC, por ahora, lo está manejando el petróleo.

Construcción y finanzas: por qué el Open Banking ya no puede esperar

Por: Rudighert Schalchli, Business Owner de ICONSTRUYE.

La industria de la construcción ha avanzado con fuerza en digitalizar el control de obra, el abastecimiento y la planificación de proyectos. Sin embargo, la gestión financiera sigue operando, en muchos casos, con lógicas manuales que contrastan con la complejidad y el volumen de recursos que mueve el sector. En una industria intensiva en capital, este rezago no es solo operativo, es estratégico.

El Open Banking no debe entenderse como una tecnología disruptiva, sino como un cambio de paradigma. Y es que parte de una premisa simple: los datos financieros pertenecen al usuario y este debe poder compartirlos, de forma segura y autorizada, con los sistemas que estime convenientes. Aplicado a la construcción, esto permite conectar directamente bancos con plataformas de gestión, eliminando procesos mecánicos y reduciendo riesgos.

Hoy, muchas constructoras aún destinan equipos completos a descargar saldos bancarios, consolidarlos en Excel y generar reportes que, cuando llegan a gerencia, ya están desactualizados. Lo mismo ocurre con los pagos de nómina y proveedores, que suelen gestionarse mediante archivos o planillas cargadas manualmente al banco. Estos procesos no solo son ineficientes, sino que abren brechas relevantes de seguridad y fraude por alteraciones de último minuto.

El modelo Open Banking permite revertir este escenario. La visibilidad inmediata de saldos y flujos facilita la planificación de liquidez, la inversión de excedentes de corto plazo y la priorización de pagos críticos cuya demora puede paralizar una obra. También fortalece la seguridad transaccional al eliminar la intervención humana en la carga de datos y mejora la gestión de cobranza e ingresos inmobiliarios.

Pero las barreras existen. Hay resistencias institucionales, falta de estándares técnicos y temores laborales asociados a la automatización. Lo cierto es que confundir optimización operativa con perder control es un error, se trata de liberar a los equipos de tareas repetitivas para enfocarlos en análisis, planificación y control.

La construcción ya entendió el valor de digitalizar la obra. El desafío pendiente es hacer lo mismo con la caja. En un sector donde cada día cuenta, la información financiera en tiempo real dejó de ser un lujo y pasó a ser una necesidad.

Electrificación global: ¿Por qué Chile sigue pagando una de las cuentas de luz más altas pese a su potencial renovable?

Por: Manuel Eyzaguirre, Gerente General de Kaltemp, empresa chilena con 50 años de experiencia en climatización.

El mundo avanza rápidamente hacia la electrificación de múltiples sectores: transporte, calefacción y producción de calor industrial. Este cambio no es casual. La electrificación trae una serie de beneficios estructurales para las economías modernas. 

En primer lugar, permite reducir el consumo de combustibles fósiles, disminuyendo la contaminación y las emisiones. En segundo lugar, genera un suministro energético más estable, menos expuesto a la volatilidad internacional de precios. Finalmente, permite a los países reducir su dependencia de fuentes externas de energía, como el gas o el petróleo importado.

Tecnologías como los vehículos eléctricos o las bombas de calor dependen directamente de contar con electricidad competitiva para desplegarse de forma masiva.

Chile, al menos desde el punto de vista de recursos naturales, tiene condiciones excepcionales para lograrlo.

Chile: potencia renovable, pero con tarifas altas

Chile cuenta hoy con algunas de las mejores condiciones del mundo para producir energía renovable. La radiación solar del desierto de Atacama y el potencial eólico de diversas zonas del país han permitido una rápida expansión de estas tecnologías.

Esto ha reducido de forma significativa el costo de generar electricidad. Sin embargo, ese beneficio no siempre se refleja en las cuentas finales que pagan hogares y empresas.

De hecho, el debate sobre el precio de la electricidad sigue plenamente vigente. Durante 2026 el país enfrenta nuevos ajustes tarifarios asociados al proceso de normalización de precios eléctricos iniciado tras el congelamiento aplicado durante la pandemia. Entre los cambios considerados para este año se contempla un nuevo aumento promedio cercano al 2% en las cuentas residenciales, lo que para un hogar promedio equivale aproximadamente aunos $800 adicionales mensuales, dependiendo del nivel de consumo.

A esto se suma la discusión sobre un cargo fijo adicional cercano a $1.450 mensuales por hogar durante los próximos cuatro años, destinado a cubrir parte de la deuda acumulada con las empresas distribuidoras durante el periodo de congelamiento tarifario.

El desafío pendiente es asegurar que ese potencial se traduzca en tarifas accesibles, permitiendo que la transición energética beneficie realmente a los consumidores.

La pregunta entonces es inevitable: ¿Por qué Chile sigue rezagado en tarifas eléctricas?

Un sistema tarifario diseñado para otra realidad

Chile ha logrado desarrollar uno de los sistemas más competitivos del mundo en generación renovable. Sin embargo, la estructura tarifaria heredada de décadas anteriores no siempre permite que esas reducciones de costo se transmitan completamente al consumidor final.

La cuenta eléctrica incluye varios componentes, no solo el costo de generar electricidad.

ComponentePeso aproximado
Energía35–45%
Transmisión15–20%
Distribución30–40%
Cargos varios5–10%

Esto significa que aunque el costo de producir electricidad baje, la tarifa final puede seguir aumentando si los costos de redes o cargos regulados crecen.

Mientras tanto, algunos países con matrices energéticas comparables —o incluso con menor penetración renovable— han logrado tarifas finales más bajas, en parte gracias a estructuras tarifarias diferentes o a sistemas de redes con menores cargos.

¿Es posible reducir las tarifas eléctricas?

Modificar un sistema eléctrico es complejo. Las redes requieren inversiones de largo plazo y los contratos regulatorios deben ofrecer estabilidad para atraer capital.

Aún así, diversos expertos coinciden en que existen oportunidades de mejora, entre ellas:

  • Revisar los mecanismos de remuneración de redes eléctricas para reforzar incentivos de eficiencia;
  • Mejorar la planificación de transmisión para reducir congestiones y vertimientos de energía renovable;
  • Avanzar hacia señales tarifarias más dinámicas que reflejen mejor la disponibilidad de energía barata en ciertas horas del día.
  • Por último una idea más disruptiva sería eliminar parte del IVA o cargos regulatorios a la cuenta de luz, los cuales comprenden hasta un 29% de la cuenta de la luz. 

El desafío es encontrar un equilibrio entre estabilidad regulatoria, eficiencia económica y acceso a electricidad competitiva para los consumidores.

Electrificación eficiente: una oportunidad concreta para los hogares

A pesar de los desafíos estructurales del sistema eléctrico, la electrificación ya está generando beneficios concretos para los usuarios que adoptan tecnologías eficientes.

Según expertos del sector de climatización eléctrica eficiente como Kaltemp, la clave no está sólo en el precio de la electricidad, sino también en cómo se utiliza esa energía. La electrificación eficiente permite consumir menos energía para lograr el mismo resultado. Incluso con tarifas más altas, muchas tecnologías eléctricas modernas generan ahorros significativos frente a sistemas tradicionales.

Un ejemplo claro son las bombas de calor para agua caliente sanitaria. Aunque el precio de la electricidad haya aumentado en los últimos años, estos equipos pueden ser hasta un 50% más eficientes que un calefón a gas, lo que permite recuperar la inversión en muchos casos en menos de dos años.

Algo similar ocurre con los calefactores inverter, que pueden reducir el consumo eléctrico en torno a un 30% frente a equipos tradicionales on/off, ofreciendo además calefacción limpia y sin emisiones locales dentro del hogar.

También existen tecnologías como las estufa far infrared, capaces de calefaccionar superficies mayores utilizando la misma potencia eléctrica que estufas convencionales.

Mirando hacia adelante

Construir un sistema eléctrico competitivo que permita masificar la electrificación en Chile no es sencillo. Requiere ajustes regulatorios, planificación de infraestructura y estabilidad para atraer inversión. Sin embargo, existen señales positivas.

La expansión de paneles fotovoltaicos domiciliarios, programas de subsidios para tecnologías eficientes, y el avance constante de nuevas soluciones eléctricas cada vez más accesibles pueden acelerar esta transición.

Experiencias internacionales —como los programas de incentivos a bombas de calor en países como Australia o Europa— muestran que es posible avanzar hacia sistemas energéticos más eficientes y menos contaminantes.

Chile tiene el potencial para hacerlo. El desafío ahora es alinear el sistema eléctrico, la regulación y la tecnología para que la electrificación beneficie realmente a los consumidores.

A un mes del accidente de Gasco: seguridad sin dobles estándares

Por: Cristián Arancibia, gerente general de MG Certifica

El accidente ocurrido en la comuna de Renca hace un mes, vinculado a un camión de Gasco, no solo generó alarma pública, sino que dejó al descubierto una brecha preocupante: Chile sabe gestionar riesgos extremos, pero no siempre aplica ese conocimiento cuando se trata de operaciones críticas en entornos urbanos.

La industria minera ofrece un contraste elocuente. Allí, el transporte de sustancias peligrosas se realiza en condiciones objetivamente más adversas —caminos de tierra, pendientes pronunciadas, riesgo de derrumbes, tránsito de maquinaria pesada— donde la posibilidad de un accidente grave es real y permanente. Sin embargo, la probabilidad de que ocurra es baja. La razón; la aplicación sistemática de estándares rigurosos de control de riesgos.

Si esos mismos protocolos se aplicaran en las ciudades, el riesgo de un evento como el de Renca debería ser extraordinariamente bajo, cercano a cero.

La diferencia principal no es técnica, sino cultural. En minería, la prevención de riesgos es un valor intransable. Fuera de la faena, en cambio, ese valor suele diluirse bajo la presión por eficiencia, rapidez o reducción de costos. Se prioriza la capacidad de carga por sobre la integridad estructural de los equipos, se acortan procesos de verificación y, en ocasiones, se prescinde de operadores altamente especializados.

Las medidas necesarias para prevenir este tipo de incidentes son conocidas: inspección exhaustiva del equipo antes de operar, revisión de documentación, planificación detallada de rutas, conducción por personal certificado y acompañamiento de escoltas preparados para responder ante emergencias y resguardar a terceros. No se trata de soluciones experimentales, sino de prácticas estándar en operaciones de alto riesgo.

Otro elemento clave es la gestión por competencias. Asegurar que la persona adecuada, con la formación y habilidades correctas, esté a cargo de una tarea crítica reduce significativamente la probabilidad de error humano. La evaluación continua y la capacitación pertinente permiten cerrar brechas de conocimiento y adaptar a los trabajadores a nuevas exigencias tecnológicas y operacionales.

Todo converge en la cultura de seguridad. Cuando una organización sitúa la protección de la vida, la salud y el medio ambiente por encima de cualquier resultado productivo, las decisiones cambian. Detener una operación insegura deja de ser una pérdida y pasa a ser una obligación.

El desafío para Chile no es descubrir nuevas soluciones, sino decidir aplicarlas de manera consistente fuera del ámbito minero. Las herramientas existen, el conocimiento está disponible y su eficacia ha sido ampliamente probada.

Quiroz y Poduje tienen las atribuciones para reducir la evasión tributaria   

Por: Patricio Herman  Pacheco, Fundación Defendamos la Ciudad

Dado que la caja fiscal, según el gobierno de Kast, dispone de pocos recursos monetarios, lo que fue desmentido a la ligera por la administración de Boric, teniéndose en cuenta que el ministro Quiroz es experto en cifras y el ministro Poduje es un conocido especialista en vivienda y urbanismo, a sabiendas que, como lo hemos publicado hasta la saciedad, el anterior gobierno, aceptando las peticiones de experimentados lobbystas, favoreció con diversas prebendas al sector económico de la construcción y a otros tantos, comportamiento que es absolutamente contrario al sistema económico de libre mercado, sería necesario que la actual administración permita en los hechos de que exista una sana competencia entre los actores privados que se desenvuelven en los distintos sectores de la economía, pues de esta manera se asignan correctamente los recursos y si excepcionalmente, por motivos ocasionales, hay que asistir a algún sector, debe ser vía legal.  

A modo de ejemplo, a través de la Circular ORD. N° 112 de la obsecuente División de Desarrollo Urbano (DDU) 533 del Minvu, del reciente 27 de febrero de 2026, se amplió discrecionalmente en un año y medio la vigencia de los permisos de edificación, materia contenida en el artículo 1.4.17 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) que fijaba la caducidad de los mismos en los 3 años si no se iniciaban las faenas de los proyectos.

Con esta amistosa práctica administrativa del gobierno de Boric, si un empresario tiene un permiso de edificación cursado por una dirección de obras municipales (DOM) para un proyecto de 2 torres de oficinas o de departamentos de 25 pisos cada una, adscribiéndose a las normas de un determinado Plan Regulador Comunal (PRC) y si ese municipio, por razones de bien público, modificó ese instrumento reduciendo la altura máxima a 12 pisos, ese feliz actor inmobiliario ahora podrá construir sus torres de 25 pisos sin ningún inconveniente, ya que las autoridades anteriores del Minvu fueron muy serviciales con ese influyente sector de la economía.   

Recientemente se aprobó una expropiación del antiguo Club Hípico de Punta Arenas, equipamiento deportivo clasificado como área verde en el respectivo PRC, con el propósito de transformar sus 20 hectáreas en un proyecto denominado «Central Park», auspiciado por el saliente presidente Boric.

Pero como el monto de dinero que se le pretende pagar a la sociedad comercial que tiene el dominio de ese predio es sumamente elevado, algunos consejeros regionales que conocen los precios en que se transan los terrenos, más aún, cuando son áreas verdes, tuvieron que denunciar ese injustificado regalo en la Contraloría General de la República, ente fiscalizador que todavía no se pronuncia. Este «Central Park» chilensis, a diferencia del parque público de verdad situado en Manhattan, Nueva York, EEUU, considera en una de sus partes, la ejecución de edificios de viviendas.  

Como las dadivosas autoridades regionales estaban muy apuradas para pagarle a la empresa Sociedad Club Hípico de Punta Arenas S.A. los desmesurados $ 21.832.000.000, esta suma ya está consignada en un tribunal y los transparentes y responsables denunciantes magallánicos, liderados por el consejero regional, Max Salas, acusaron graves inconsistencias en la alegre tasación elaborada por 3 arquitectos de la zona. Quienes financian la enorme  indemnización al privado es el Minvu y el Gobierno Regional de Magallanes, destacándose que 2 de los llamados peritos tasadores son socios de una empresa de corretaje de propiedades. 

En lo que respecta a los terrenos considerados áreas verdes en los instrumentos de planificación urbana, el actual gobierno, habida cuenta lo sucedido con el caso del Club de Tenis Tarapacá de Iquique, debería revisar la exención de las contribuciones de bienes raíces que tienen tales terrenos.

Los avispados directores del club, menos uno, Manuel Palacios, compraron el terreno en $ 500 millones y enseguida lo vendieron en $ 3.500 millones a un inversionista libanés para que desarrolle en ese terreno un lucrativo proyecto inmobiliario. Ello sucedió porque tales directores hábilmente renunciaron a la franquicia tributaria de las contribuciones que entrega el Servicio de Impuestos Internos (SII) a los terrenos clasificados como áreas verdes, expresándose que este impúdico asunto está radicado en la Justicia y es muy conocido por la ex Fiscal Regional de Tarapacá, Trinidad Steinert, actual ministra de Seguridad Pública.   

Otra situación impropia que deberá revisar la dupla Quiroz-Poduje es la mantención de la figura conocida como «viviendas económicas DFL2» creada en el año 1959, cuando la realidad del país era muy diferente a la actual, pues las así clasificadas están exentas de pagar las contribuciones de bienes raíces por un cierto período de tiempo, según los m2 que tienen y otras regalías.

Las viviendas de hasta 140 m2 se acogen a esta disposición y el 80% de las casi 8.000.000 viviendas que hay en el país disfrutan de este beneficio tributario, a pesar de que infinidad de ellas superan ese metraje por ampliaciones que se ejecutan después de las recepciones finales municipales. Y aunque los lectores no lo crean, existen en el mercado este tipo de «viviendas económicas» que se transan entre los $ 500.000.000 y los $ 1.000.000.000, pues hasta la fecha ningún gobierno a tomado el toro por las astas para derogar esa tramposa forma de evadir el pago de impuestos. 

En conclusión, esperamos que ambos ministros, cuidando las disminuidas arcas fiscales, revisen la cuantiosa suma de la expropiación del terreno en Punta Arenas que le pertenece a la mencionada sociedad anónima y que, después de analizar las millonarias sumas de dinero que deja de percibir el Estado, por la libertina política señalada en el párrafo anterior, promuevan una ley para suprimir la mentira institucionaliza de las «viviendas económicas DFL2». 

Tampoco podemos perder de vista que, durante varias decenas de años, todos aquellos que arrendaban viviendas acogidas al DFL2 nunca pagaron el impuesto a la renta por los ingresos mensuales que recibían, práctica procaz recién terminada hace 2 años. Si Quiroz desea revisar este asunto puntual con sus técnicos, este columnista tiene la mejor voluntad para entregarle, en sus manos, la documentación respectiva emanada del SII.  

01/05/2026 00:27