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Agua caliente: experto entrega claves para elegir el mejor sistema para el hogar

Uno de cada diez autos nuevos que circulan en Chile ya es híbrido o eléctrico, una cifra inédita que refleja la acelerada adopción de la electromovilidad.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

Mientras el Gobierno busca fortalecer la infraestructura de carga y avanzar hacia la meta de carbono neutralidad 2050, la industria automotriz enfrenta el desafío de ampliar la oferta y reducir precios para masificar esta tecnología en hogares y empresas.

La elección del sistema de agua caliente no solo incide en la comodidad diaria, también puede marcar diferencias relevantes en el gasto mensual y en el impacto ambiental del hogar.

En Chile, donde el agua caliente es un servicio básico que solemos dar por sentado hasta que falla, conocer las distintas alternativas disponibles se vuelve esencial. Así lo plantea Manuel Eyzaguirre, gerente general de Kaltemp, empresa chilena con más de 50 años de experiencia en climatización.

Las alternativas en el mercado

Calefón
Es la opción más tradicional en el país. Funciona bien en hogares con consumo intermitente, pero depende del gas y sus fluctuaciones de precio. Genera emisiones de CO₂ y no siempre asegura temperatura constante.

Caldera
Más utilizada en casas grandes o edificios, entrega agua caliente y calefacción en conjunto. Aporta confort, pero su operación es más costosa y depende de combustibles fósiles.

Termoeléctrico
De fácil instalación y sin necesidad de ventilación, acumula agua en un estanque mediante resistencia eléctrica. Su eficiencia es baja y puede aumentar la cuenta de luz, aunque en ciertos casos el gasto es comparable al de un calefón.

Bomba de calor sanitaria
La alternativa más moderna. Con tecnología aerotérmica, logra hasta un 300% de eficiencia, entregando tres veces más energía térmica de la que consume. Permite hasta seis duchas simultáneas sin perder temperatura y, combinada con paneles solares, puede reducir prácticamente a cero el consumo desde la red.

Factores para decidir

Según Eyzaguirre, la elección depende de tres variables: tamaño del hogar, hábitos de consumo y presupuesto disponible.

  • Si se busca bajo costo inicial y hay bajo consumo, el calefón sigue siendo válido.
  • Si se requiere calefacción y agua en gran volumen, la caldera puede ser conveniente, aunque con costos más altos.
  • Para quienes valoran facilidad de instalación, el termoeléctrico es práctico, aunque menos eficiente.
  • Pero si lo que se prioriza es ahorro, sustentabilidad y eficiencia a largo plazo, la bomba de calor sanitaria es hoy la opción más recomendable.

El experto subraya que optar por tecnologías limpias no solo mejora la calidad de vida, sino que también contribuye al objetivo de un Chile más sustentable. “Lo barato puede terminar siendo caro en la operación. La tendencia va hacia soluciones eficientes que reduzcan la huella de carbono y el gasto energético de los hogares”, concluye.

Cómo activar tu seguro tras un temporal

Desde la Asociación de Corredores de Seguros (ACOSEG) recomiendan actuar con rapidez y claridad para que las pólizas respondan adecuadamente frente a emergencias climáticas.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

Ante los recientes frentes de mal tiempo, los corredores de seguros hacen un llamado urgente a la ciudadanía a tomar medidas preventivas y, en caso de verse afectados, notificar cuanto antes los siniestros a sus aseguradoras.

Desde ACOSEG subrayan que la seguridad de las personas es la primera prioridad. Una vez resguardada, se debe proceder con la denuncia del siniestro, ya que la mayoría de las pólizas establece plazos estrictos que, de no cumplirse, pueden dejar sin cobertura al asegurado.

“Es muy importante registrar los daños y contactar lo antes posible a tu corredor o compañía de seguros. Esa rapidez puede marcar la diferencia en los tiempos de respuesta”, afirma María José Ibarra, directora de ACOSEG.

Pasos a seguir en caso de siniestro

  • Protege a todos los miembros de la familia y trasládelos a un lugar seguro si la vivienda está comprometida.
  • Ante riesgos eléctricos, incendios o personas lesionadas, contacta a Bomberos o a servicios de emergencia.
  • Toma fotos y videos desde distintos ángulos.
  • Haz un listado de objetos o estructuras afectadas.
  • Contacta a tu corredor o aseguradora. Si no tienes tu póliza a mano, basta con el RUT del asegurado.
  • Estar presente en la inspección de la aseguradora permite aclarar dudas en terreno.
  • Verifica con tu corredor las coberturas activas, deducibles y límites.
  • Considera que la filtración de aguas lluvia no se cubre, salvo que exista daño previo en techumbre o muros causado directamente por el viento.
  • Si es seguro, realiza arreglos provisorios (ej. cubrir un techo dañado con lona).
  • Guarda comprobantes de gastos: pueden ser reembolsados al aprobarse la reclamación.
  • Haz seguimiento del proceso, entrega la documentación requerida y mantente en contacto con tu corredor.

El rol del corredor: respaldo clave

ACOSEG destaca que contar con un corredor de seguros hace la diferencia en estas situaciones. Su labor no solo es asesorar al contratar, sino también guiar en los momentos críticos: interpretar las pólizas, ordenar la documentación y representar al asegurado frente a la compañía.

“Una de las mayores ventajas es recibir orientación personalizada. Saber cómo actuar evita errores que pueden poner en riesgo tu cobertura”, recalca Ibarra.

Consejo útil

Si desconoces si tu seguro está vigente o los detalles de tu póliza, puedes consultarlo en el módulo de seguros del sitio de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) usando tu Clave Única.

Las 10 mejores ciudades para vivir según la Generación Z: solo una latinoamericana figura en el ranking

Bangkok lidera el listado elaborado por Time Out, que considera factores como asequibilidad, cultura, vida nocturna y transitabilidad. Ciudad de México es la única representante de la región.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

La Generación Z –los menores de 30 años– tiene una mirada distinta al momento de definir dónde vivir. Así lo revela el ranking de Time Out 2025, que evaluó a más de 18.500 personas y seleccionó las 10 mejores ciudades para habitar según los centennials, considerando criterios como felicidad, acceso a la cultura, vida nocturna, diversidad, asequibilidad y movilidad urbana.

El estudio, que se desprende de la tradicional medición de las mejores ciudades del mundo de la publicación británica, segmentó esta vez solo las respuestas de menores de 30 años, arrojando resultados que difieren de los rankings más convencionales.

La capital de Tailandia de Bangkok encabeza la lista. El 84% de los encuestados se declara feliz de vivir allí, destacando su asequibilidad y la facilidad para hacer amigos.

Diversidad, inclusión y cultura

Melbourne (Australia) ocupa el segundo lugar, impulsada por la percepción de diversidad e inclusión, junto con una sólida oferta cultural que el 96% de los encuestados valora positivamente. Ciudad del Cabo (Sudáfrica) se posiciona tercera, con alta valoración por su atractivo visual y costos accesibles de entretenimiento nocturno.

Nueva York aparece en cuarto lugar, reconocida por su vida nocturna y transitabilidad, pese a los elevados costos de vida. Copenhague, quinta en la lista, es valorada por su eficiencia en transporte, calidad urbana y bienestar general de sus habitantes.

Barcelona (6°) mantiene su atractivo cultural y diversidad, mientras que Edimburgo (7°) se destaca por sus áreas verdes y facilidad para ser explorada a pie.

Ciudad de México, la única latinoamericana

El listado incluye solo una ciudad de la región: Ciudad de México (8°). A pesar de los debates por gentrificación y alza de costos, el 83% de los centennials encuestados afirma sentirse feliz viviendo allí. La capital mexicana también fue considerada una de las urbes más asequibles, solo detrás de Bangkok.

El top 10 lo completan Londres (9°), reconocida por su gastronomía y escena cultural pese a su alto costo de vida, y Shanghái (10°), donde un 84% de los jóvenes consultados se declaró satisfecho gracias a la eficiencia de su transporte público y vitalidad urbana.

Tokenización: ¿la próxima disrupción en el mercado inmobiliario?

La Universidad San Sebastián, a través de su Magíster en Vivienda y Proyectos Inmobiliarios, analizó cómo la representación digital de activos puede abrir nuevas oportunidades de financiamiento y democratizar el acceso a la inversión en el sector.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

La tokenización de activos inmobiliarios, basada en tecnología blockchain, comienza a instalarse en Chile como una alternativa para ampliar el acceso a la inversión, reducir costos de intermediación y dar mayor liquidez a un mercado tradicionalmente rígido. Ese fue el foco de la conferencia “Tokenización y futuro inmobiliario”, organizada por el Magíster en Vivienda y Proyectos Inmobiliarios (MAVIP) de la Universidad San Sebastián.

La exposición estuvo a cargo de Jennifer Astudillo, cofundadora de Mi Comunidad Mujeres Inmobiliarias y de Tokenit, quien explicó que la tokenización permite fraccionar digitalmente activos como edificios, facilitando que inversionistas participen en proyectos sin necesidad de adquirir una propiedad completa.

“La tokenización es el Waze de las inversiones: permite recorrer la misma ruta de siempre, pero de forma más eficiente, rápida y segura. Lo que antes era exclusivo de grandes fondos hoy está al alcance de ciudadanos e inversionistas a pie”, afirmó Astudillo.

Según la especialista, este modelo ya se aplica en mercados como Dubái y España, mientras que en Chile se están dando los primeros pasos bajo la supervisión de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). De hecho, Tokenit ha concretado la tokenización de edificios multifamily en operación, ofreciendo alternativas de financiamiento ágiles para desarrolladores y retornos predefinidos para los inversionistas.

Entre las principales ventajas del modelo destacan:

  • Mayor liquidez: convierte activos inmuebles en instrumentos transables.
  • Acceso democratizado: abre la inversión a pequeños y medianos inversionistas.
  • Transparencia y seguridad: blockchain garantiza registros inmutables.
  • Menores costos de intermediación: agiliza procesos de entrada y salida.
  • Rentabilidades atractivas: retornos definidos y respaldados por activos reales.

Cecilia Aldunate, directora del MAVIP, subrayó que la tokenización no solo representa una innovación tecnológica, sino también “un cambio cultural en la forma en que entendemos la inversión y el acceso a la vivienda”.

El programa de postgrado de la USS busca posicionarse como un espacio de reflexión sobre nuevas herramientas para enfrentar los desafíos del sector inmobiliario y de vivienda, combinando análisis crítico con mirada interdisciplinaria.

Claro Arena se proyecta como ícono arquitectónico con sistema de iluminación de Signify

El renovado recinto de Universidad Católica, con capacidad para 20 mil personas, incorpora tecnología LED inteligente y energía renovable, posicionándose como uno de los estadios más modernos y sustentables de Latinoamérica.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

A días de su reapertura, el estadio Claro Arena debutó con una fachada iluminada gracias a un innovador sistema LED inteligente y conectado, desarrollado por Signify en alianza con Led Studio y Enel. Se trata del primer proyecto de este tipo en Chile, capaz de generar espectáculos de luz dinámicos que refuerzan la identidad visual del recinto y lo posicionan como un nuevo atractivo urbano para Santiago.

Con una inversión que apunta a consolidar un espacio multipropósito para actividades deportivas y culturales, el recinto levantado por Cruzados para Universidad Católica se presenta como una infraestructura clave para dinamizar la economía del fútbol y el entretenimiento en la capital.

“Es un orgullo inaugurar el Claro Arena con un sistema de iluminación único en Chile y a la altura de los grandes estadios del mundo. Esta alianza nos permite dotar al estadio de una identidad propia, sustentable y moderna”, afirmó el presidente de Cruzados, Juan Tagle.

El proyecto incorporó más de seis mil luminarias de última generación, instaladas por Led Studio, mientras que Enel aportó soluciones de eficiencia energética, como paneles solares, puntos de carga para vehículos eléctricos y el suministro de energía 100% renovable.

Karla Zapata, gerente general de Enel X, aseguró que esta iniciativa “refleja nuestro compromiso con la sostenibilidad y con el acompañamiento de proyectos que contribuyen a la transición energética del país”.

Signify, por su parte, ya ha liderado la modernización de recintos deportivos en Chile y la región. En 2023 actualizó la iluminación del Estadio Nacional para los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos, y ha desarrollado soluciones similares en el Monumental de River Plate, el José Amalfitani de Vélez Sarsfield, y el Maracaná en Brasil, entre otros.

Contribuciones y futuro municipal: ¿Cómo afecta la inestabilidad a la plusvalía de tu hogar?

Por: Alison Ramírez, CEO de Avance Inmobiliario

Las contribuciones, son un pilar del financiamiento municipal para servicios públicos esenciales como seguridad, alumbrado y mantención de áreas verdes, entre otros aspectos, su eliminación generaría una incertidumbre significativa en la inversión inmobiliaria.

Una disminución en el financiamiento municipal podría resultar en un deterioro de estos servicios, afectando directamente la plusvalía de los activos.

El mercado inmobiliario se basa en la predictibilidad y la estabilidad a largo plazo. La modificación de un impuesto fundamental como las contribuciones, sin una propuesta de reemplazo clara y robusta, introduce un elemento de riesgo que podría disuadir a los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros.

La percepción de un marco regulatorio inestable podría ralentizar nuevos proyectos de desarrollo, impactando negativamente en la creación de empleo y el crecimiento económico.

Desde Avance Inmobiliario creemos que los candidatos presidenciales deben abordar esta discusión con responsabilidad y considerar las consecuencias a largo plazo de sus propuestas. La sostenibilidad del sector inmobiliario y la estabilidad de la inversión dependen de un marco fiscal predecible y de un financiamiento municipal sólido.

Consideramos que cualquier reforma al sistema de contribuciones debe ser parte de un debate amplio que incluya a todos los actores relevantes: municipios y sector privado. Es fundamental buscar soluciones que alivien la carga fiscal de las personas sin comprometer la inversión, la plusvalía de las propiedades y la calidad de vida en nuestras ciudades.

Una nueva era para la gestión de relaves

Por: Gonzalo Sotomayor Jefe de Especialidad Civil, Relaves e Hidráulica en Arcadis

Los depósitos de relaves han sido un histórico pasivo ambiental y de seguridad en la gran minería. Sin embargo, su gestión está comenzando a experimentar una profunda transformación, en línea con un contexto particularmente desafiante para la industria en la era de la crisis climática. 

Se trata de un escenario marcado, por un lado, por los avances en la descarbonización de sus operaciones; y, por otro, a la creciente demanda por minerales críticos para la transición energética. Este último punto implicará trabajar con leyes de mineral cada vez más bajas, lo que inevitablemente aumentará la generación de más toneladas de relaves en los depósitos. 

Los principios del Estándar Global de la Industria para la Gestión de Relaves (GISTM), del año 2020, que establece requisitos para garantizar que los depósitos de relaves se diseñen, operen y cierren de forma segura, son un punto de partida mínimo para las compañías del sector. No obstante, el verdadero cambio no solo vendrá por el cumplimiento de estándares y compromisos regulatorios, sino que también de empezar a aplicar otros conceptos con respecto a los relaves, hablamos de reducir la generación de nuevos relaves, reutilizar los existentes como insumos industriales, y reimaginar la manera en que hacemos minería, con la incorporación de soluciones como la lixiviación in situ, la inteligencia artificial en el monitoreo, el diseño adaptativo y otras nuevas tecnologías que comienzan a emerger en el mercado. 

El avance tecnológico en este ámbito es real. Pero también lo son las barreras: trabas regulatorias que impiden reutilizar relaves, costos operativos que dificultan implementar nuevas tecnologías a gran escala, depósitos antiguos con restricciones técnicas severas, y una cultura de confidencialidad entre compañías que limita la colaboración sectorial. Estos obstáculos estructurales deben ser abordados frontalmente para impulsar ideas con aplicaciones reales. 

Creemos que hay razones para el optimismo. Desde Arcadis Chile, y su equipo de relaves, estamos impulsando prácticas más sostenibles, como el análisis continuo de balances hídricos integrados con escenarios climáticos, diseños seguros, reducción de nuestra huella de carbono interna mediante cambios en logística y desplazamientos. Porque no se trata solo de exigirle a la industria: también debemos liderar con el ejemplo.   

Debemos ser parte de esta transformación con una mirada interdisciplinaria, integrando sostenibilidad, seguridad y valor compartido. 

Hoy, el reto es pasar de la contención al aprovechamiento. Transformar lo que antes veíamos solo como desecho en un insumo estratégico. En la minería actual, los relaves no pueden ser vistos como el final del proceso, sino más bien como el punto de partida de una nueva era: la de una industria sostenible y alineada con los desafíos climáticos y sociales de nuestro tiempo.

Balance inmobiliario de 2025: De luces y sombras

Por: Cristián Martínez, fundador de Crece Inmobiliario

El primer semestre del 2025 tuvimos algunas señales en el mercado inmobiliario que nos hacen pensar en un optimismo moderado, pero a la vez, con la persistencia de desafíos estructurales que requieren de una visión estratégica clara, de cara al segundo semestre y con miras al 2026.

Si miramos los números de período enero-junio, la realidad es compleja, con las ventas de propiedades estancadas en niveles similares a los del mismo período en 2024. Más que una estabilización después de años de caídas, se necesita de un crecimiento mucho más fuerte para reducir el stock acumulado que alcanza las 106 mil unidades aún disponibles.

Lo cierto es que las cifras reflejan un problema que se ha transformado en un círculo vicioso: si se mantienen las unidades dentro del inventario, las inmobiliarias no avanzarán en proyectos nuevos, limitando el dinamismo que necesita el sector.

Este primer semestre las medidas que se implementaron para revertir la situación, han performado de diferentes formas. Por un lado, la reducción de 25 puntos base en la tasa de política monetaria por parte del Banco Central se ve como un alivio, pero sigue siendo insuficiente para generar el impulso requerido. De igual forma, los subsidios habitacionales anunciados por el gobierno apuntan en la dirección correcta, pero enfrentan dos obstáculos fundamentales que continúan limitando el acceso a la vivienda.

Primero, el acceso al crédito. Las familias chilenas siguen teniendo barreras fuertes para obtener financiamiento hipotecario, en un contexto donde el empleo informal ha aumentado y la creación de nuevos puestos permanece estancada. Indicadores recientes confirman esta realidad, sin contratos de trabajo y con instituciones financieras que mantienen criterios altamente restrictivos.

En segundo lugar, los valores de las viviendas, considerando que los precios están expresados en UF, con una presión inflacionaria, mientras que los ingresos de las personas están pesos y no han experimentado un crecimiento proporcional. Esto ha generado una gran brecha de pago con precios de mercado al alza.

Ahora bien, las inmobiliarias han activado estrategias comerciales agresivas, con eventos tipo CyberDay, con lo que han logrado reducir un poco el stock, aunque no ha sido suficiente. Por esto, de cara al segundo semestre, hay que enfocarse en políticas públicas que aborden directamente las barreras de acceso al crédito, facilitando mecanismos que permitan a trabajadores con empleos informales o ingresos variables acceder a financiamiento hipotecario. 

También una estrategia que apunte a incentivar la formalización laboral, para ampliar la base de compradores, así como también generar incentivos que vayan en la línea de impulsar la  formalización laboral. 

En el semestre que se avecina, la coordinación entre políticas públicas, estrategias del sector privado y mejoras en los indicadores laborales, serán puntos clave para generar el dinamismo que tanto necesita esta industria como motor fundamental de la economía.

Desalinización: la llave hídrica de la minería del futuro

Por: Gonzalo Silva León, Gerente Regional de Control de Flujo de Valmet

En un escenario global marcado por la crisis hídrica y la creciente presión regulatoria, la industria minera chilena enfrenta uno de sus mayores retos: asegurar el suministro de agua sin debilitar las fuentes naturales. En este contexto, la desalinización surge no solo como una opción viable, sino como una necesidad estratégica para la sostenibilidad del sector.

Actualmente, cerca del 30% del agua utilizada en el país para la industria proviene del mar, ya sea desalinizada o sin tratar. Este porcentaje está en ascenso y se proyecta que para 2034 alcance al 70%. Este cambio no es casual, sino el resultado de años de innovaciones y búsqueda de la eficiencia, donde empresas tecnológicas han sido actores clave al proveer soluciones que contribuyen a la confiabilidad operativa de estos procesos. 

La ósmosis inversa, que representa el 70% de los procesos de desalación a nivel mundial, lidera este cambio por su alta efectividad en la remoción de sales y metales pesados. No obstante, tecnologías como la nanofiltración conquistan terreno por su menor consumo energético y su capacidad para mejorar la reutilización del recurso, disminuyendo tanto los costos operacionales como la huella hídrica.

Además, la incorporación de sistemas híbridos —como biorreactores de membrana y humedales artificiales— apunta a un enfoque más integral. No se trata solo de desalar, sino de reutilizar el agua en múltiples ciclos, reducir la descarga de efluentes y cumplir con los cada vez más exigentes estándares ambientales.

Según un catastro presentado por la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) y la Corporación de Bienes de Capital (CBC), los proyectos de desalación y reúso de agua en Chile suman una inversión total estimada de USD 22.159 millones, una cifra que habla por sí sola del rol de esta tecnología. Lejos de ser una solución temporal, la desalinización es ya una pieza estructural del modelo operativo minero del siglo XXI.

Si bien aún existen desafíos como el costo energético o el impacto ambiental de las salmueras, la innovación está avanzando en paralelo para mitigarlos. Un ejemplo concreto es el aporte de Valmet, a través de su marca Neles™, que en 2024 fue el principal proveedor de válvulas para el proyecto de desalinización de una de las más grandes compañías mineras de Chile. Estas válvulas fueron seleccionadas para el sistema de bombeo de agua desde el nivel del mar hasta los 5.000 metros de altitud, un desafío técnico de gran envergadura que exige equipos de alta confiabilidad, resistencia a la corrosión y cumplimiento de exigencias acústicas y ambientales. La solución de Valmet destaca por su capacidad de adaptación a condiciones extremas, lo que refuerza el papel de la ingeniería de precisión en la construcción de una minería más sostenible.

En suma, la desalinización en la minería no es un lujo ni un plan B. Es la clave para la continuidad operativa de una industria que debe seguir siendo motor económico, sin olvidar que el agua —por muy técnica que sea su gestión— sigue siendo un bien común, y su uso responsable, una obligación ética y ambiental. 

El desequilibrio estructural del mercado inmobiliario chileno

Por: Eduardo Ricci Burgos, Abogado de Negocios en COHLERS & PARTNERS

Nuestro país está cruzando una de las crisis más significativas que enfrenta el sector inmobiliario y de la construcción. Le llaman el “bajón inmobiliario”, el cual se manifiesta en la brecha creciente entre los ingresos de los hogares y el alza sostenida de los precios de las viviendas.

En un artículo del diario El Mercurio de hace un tiempo atrás, se señaló que los valores de las viviendas han subido un 100% desde el año 2010, pero los sueldos tan solo han subido un 31% desde ese mismo año; siendo, a juicio de varios, la verdadera razón del actual problema inmobiliario, consistente en la abismante diferencia entre el crecimiento de los costos (y precios) y el bajo crecimiento de los sueldos. Esta causal estructural va más allá de las coyunturas económicas o regulatorias, pues resulta evidente la pérdida real del poder adquisitivo de las personas frente al creciente costo de acceder a una vivienda (“digna” o no).

Prueba de lo anterior, y conforme a ese mismo informativo, se señaló que en el año 2018, 1.365.000 personas clasificaban con ingresos suficientes para comprar una vivienda, pero en el año 2024, solo 763.000 (44% menos) personas podrían optar a un crédito hipotecario.

La tesis central es inapelable, pues el desfase entre los ingresos y costos ha mermado la capacidad de compra, reduciendo casi a la mitad el universo de personas que pueden acceder hoy a un crédito hipotecario y por ende, acceder a una vivienda (ahora se entiende el superhabit de viviendas en nuestro país); situación que no se vislumbra con un futuro cercano promisorio si además consideramos otros factores actualmente negativos como las tasas de interés hipotecaria, la inflación persistente (especialmente estos últimos 5 años), el casi nulo crecimiento, la todavía permisología excesiva, el encarecimiento de los precios de la construcción y el endurecimiento del crédito; y eso que no he mencionado, exprofeso, que a fin de año tendremos elecciones, para ponerle más “pelos a la sopa”.

Sin embargo, una visión más sistémica de esta crisis podría enriquecer incluso aún más el análisis, incluyendo de esta forma otros elementos que también influyen en la misma, como la creciente concentración del suelo urbanizable, la especulación inmobiliaria o la insuficiencia de políticas públicas de vivienda en sectores medios, tradicionalmente desatendidos por los subsidios y otras ayudas estatales.

Lo paradójico, es que demanda existe, y mucha, y también un amplio stock de viviendas, dos elementos clave que, en una economía sana o “normal” serían suficientes para que la industria inmobiliaria y de la construcción estuviesen en un “boom” o período de bonanza… pero eso no está pasando acá, precisamente porque el precio de las viviendas y las condiciones de los crédito hipotecarios para comprarlas están totalmente desfasados con la realidad de los ingresos de las personas.

Pensar en soluciones de largo plazo que lamentablemente requieren de una serie de medidas que hoy no pueden tomarse ya sea por falta de voluntad política (la nueva ley de subsidio a la tasa hipotecaria es una, pero no resulta suficiente y no resolverá el problema) o porque definitivamente son muy lentas de implementar dado sus daños colaterales aparejados o simplemente porque rayan en lo onírico, como por ejemplo la reducción de los costos de desarrollo y construcción, hacer crecer definitivamente al país y con ellos los sueldos, reducir las tasas de interés hipotecarias a su nivel histórico más bajo, y controlar la inflación a sus mínimos.

Otra solución pasaría por determinar las remuneraciones en UF, pero el riesgo de afectar fuertemente a las empresas, especialmente a las MiPyME’s, es muy alto.

Así, y en lugar de aspirar a grandes soluciones macro, quizás el enfoque más efectivo sería impulsar una serie de medidas coordinadas entre ellas, tácticas e innovadoras, que si bien no van a resolver el problema de raíz, sí pueden mitigar sus efectos y reactivar paulatinamente el acceso a la vivienda en forma rápida, que es lo que se desea al final.

La primera propuesta, consiste en el diseño de mecanismos que permitan a dos o más personas (familiares, amigos, parejas no formalizadas) postular a un crédito conjunto, con reglas claras de copropiedad; lo que permitiría ampliar el universo de la demanda susceptible de crédito, sin que con ello se aumente el riesgo bancario por insolvencia del deudor.

Otra propuesta, pasaría porque el Estado disponga de terrenos fiscales en arriendo a largo plazo para proyectos habitacionales mixtos, o promueva figuras de usufructo habitacional en terrenos privados no utilizados, a cambio de incentivos tributarios reales, no transitorios o limitados.

Una tercera propuesta, consiste en el rediseño del sistema de subsidios estatales que permitiera atender a quienes no califican para subsidios sociales pero tampoco pueden financiar una vivienda sin ayuda. Es decir, una versión “2.0” del DS1, como figura especial y focalizada a la clase media de dicho subsidio. Esta política, aplicada con éxito (obviamente) en países como Canadá y Australia, podría adaptarse al contexto chileno.

Otra propuesta, vendría siendo la necesaria industrialización de la construcción y digitalización de la permisología, a través de incentivos a procesos constructivos industrializados (prefabricados, modulares, etc.) y digitalizar por completo la cadena de permisos de edificación, reduciendo así plazos, costos e incertidumbres para los desarrolladores y generando externalidades positivas hacia los precios.

Finalmente, sugiero incorporar en las políticas públicas y en las decisiones financieras, un indicador nacional de acceso a la vivienda (similar al índice de accesibilidad urbana utilizado en algunas ciudades europeas), lo que permitiría orientar y focalizar adecuadamente los esfuerzos públicos y privados, los subsidios, los desarrollos y las inversiones en vivienda y en infraestructura urbana.

Para terminar, este bajón inmobiliario o crisis inmobiliaria, como ha sido nombrado, contrario a lo que se podría pensar, no es solo un problema de mercado, es una alerta social y una oportunidad política, ya que lo que está en juego es la capacidad de las personas de proyectar su vida en un entorno urbano accesible y equitativo.

Esta crisis, aunque estructural, pero bien manejada puede abrir el paso a una reinvención del modelo habitacional chileno, con más innovación, colaboración público-privada, y una visión que ponga al habitante (y no solo al comprador) en el centro de la política urbana.

07/05/2026 18:01