El Notario de la Primera Notaría de Santiago valora la Ley 21.748 como una herramienta concreta para reducir el stock inmobiliario y facilitar el acceso a créditos. Subraya además el papel que deben cumplir los notarios como garantes jurídicos y facilitadores del proceso.
Por: Equipo Mercados Inmobiliarios
El acceso a una vivienda digna no solo es un sueño para miles de familias chilenas: es también un derecho humano fundamental, como lo señaló el ex Relator Especial de la ONU, Miloon Kothari, quien afirmó que este derecho no se agota en el espacio físico, sino que implica también el acceso a un entorno urbano adecuado y justo.
En este contexto, el Notario Cristian Camilla Sandoval, titular de la Primera Notaría de Santiago, destaca la importancia de la recientemente promulgada Ley 21.748, que otorga un subsidio a la tasa hipotecaria. A su juicio, esta medida no solo busca reactivar el sector inmobiliario, sino que tiene efectos directos en la vida de las personas. “La ley representa una buena noticia para el país, ya que permite reducir el stock de más de 100.000 viviendas disponibles actualmente y entrega un impulso concreto a nuevas inversiones inmobiliarias. En consecuencia, acorta la brecha de acceso a la vivienda”, señala.
Desde su experiencia como notario, Camilla enfatiza que los profesionales de su área no deben ser vistos solo como funcionarios que certifican firmas, sino como ministros de fe que garantizan seguridad jurídica y transparencia en uno de los momentos más relevantes en la vida de las personas: la adquisición de una propiedad.
“Nuestra participación comienza mucho antes de la firma. Garantizamos que cada documento esté correctamente elaborado y que se respeten las normas. Velamos porque tanto compradores como vendedores cumplan sus obligaciones, y tengan certeza jurídica del acto que están celebrando”, indica.
Además, subraya la necesidad de que los notarios asuman un rol activo en modernizar y facilitar los procesos, en diálogo con entidades como bancos, inmobiliarias, mutuarias y, por supuesto, los clientes. “Nuestra intervención debe ser parte del ciclo que acompaña al usuario y no un obstáculo burocrático. La eficiencia no es incompatible con la rigurosidad: debemos ser diligentes, transparentes y modernos”, sostiene Camilla.
Esto, agrega, representa una oportunidad para innovar. “El contexto actual nos invita a reflexionar sobre cómo seguir cumpliendo nuestra función de forma eficaz. Debemos equilibrar tradición y modernidad. Solo así seguiremos siendo pilares de la seguridad jurídica en un mundo cada vez más digital y dinámico”.
En tiempos donde el sueño de la casa propia parece alejarse para muchos, el Notario Cristian Camilla es enfático: “Los notarios somos mucho más que testigos. Somos actores esenciales en el cumplimiento de ese sueño”.