Martes 27 de Enero de 2026
  • UF: $39.716,32
Martes 27 de Enero de 2026
  • Dólar: $862,98
Martes 27 de Enero de 2026
  • IVP: $41.403,94
Martes 27 de Enero de 2026
  • UTM: $69.751,00
Martes 27 de Enero de 2026
  • IPC: -0,20%

PRONTO

De la incertidumbre a la oportunidad en el negocio inmobiliario y de la construcción.

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de Negocios en COHLERS & PARTNERS

El sector inmobiliario y de la construcción en nuestro país todavía enfrenta un escenario complejo motivado por las aun altas tasas de interés, los costos crecientes de materiales, las regulaciones más estrictas y un consumidor cada vez más exigente han tensionado a la industria.

Sin embargo, en este mismo escenario radica una oportunidad histórica, consistente en redefinir el rumbo del sector y convertirlo en protagonista de un nuevo modelo de desarrollo urbano y social.

Durante años, el negocio inmobiliario se apoyó en la premisa de que la demanda siempre superaría a la oferta. Pero hoy, las familias y los inversionistas buscan más que un techo, pues valoran la confianza, la transparencia y la sustentabilidad.

La postventa deficiente, los contratos poco claros y la poca integración urbana de muchos proyectos han generado desconfianza. Recuperarla no será opcional, será la base sobre la cual se construya la nueva etapa del sector. Así, quienes logren entregar certezas, garantías y acompañamiento genuino al cliente marcarán la diferencia.

La innovación no debe limitarse a las tecnologías constructivas, sino abarcar todo el ciclo de vida de un proyecto. En este sentido, se espera que se afiancen o incremente el diseño urbano inclusivo con proyectos que integren servicios, áreas verdes y conectividad, alineados con la idea de la “ciudad de 15 minutos”; los modelos de copropiedad y arriendo flexibles adaptados a las nuevas realidades de jóvenes profesionales, adultos mayores y familias que buscan soluciones más asequibles; la construcción modular y sustentablemás rápida, eficiente y con menor huella ambiental; y a digitalización total de la experiencia, esto es, desde recorridos virtuales hasta plataformas de seguimiento de obra y postventa transparente.

Estas innovaciones no son solo tendencias, sino que deben ser caminos concretos para diferenciarse y agregar valor en un mercado saturado de ofertas similares.

La palabra “sustentabilidad” ya no basta como eslogan. El desafío es convertirla en un compromiso verificable en donde los proyectos que integren energías renovables fomenten la reutilización de aguas grises y la eficiencia energética no solo contribuyan al medio ambiente, sino que generen ahorros reales para las familias.

La propuesta de valor está en mostrar cifras concretas. Es decir, cuánto se reduce la cuenta de luz y del agua, cuántos litros de agua se ahorran al año, cuánto aumenta la plusvalía del inmueble gracias a estándares verdes. Con ello, la sustentabilidad deja de ser un costo y se transforma en un activo tangible.

La confianza será el recurso más escaso y más valioso del sector en los próximos años. Las empresas que apuesten por transparencia contractual, sistemas de resolución de conflictos ágiles y auditorías externas de calidad no solo protegerán su reputación, sino que también se diferenciarán ante un consumidor más crítico y mejor informado.

En este sentido, la postventa puede dejar de ser un punto débil para convertirse en el principal argumento de venta. Un servicio profesionalizado, con tiempos claros de respuesta y garantías efectivas, puede marcar la frontera entre un cliente decepcionado y un cliente embajador de marca.

El negocio inmobiliario y de la construcción en Chile no está condenado a la inercia ni a la crisis. Al contrario, tiene la oportunidad de reinventarse como un sector líder en innovación, transparencia y sustentabilidad. Las propuestas de valor son claras, materializándose en proyectos integrales que aporten a la ciudad y no solo al negocio, modelos flexibles y accesibles que respondan a nuevas realidades sociales y económicas, la sustentabilidad medible y comunicable como pilar de diferenciación, y la confianza como estrategia central, no como un accesorio.

De esta forma, se puede concluir y coincidir que Chile necesita viviendas, barrios y ciudades que estén a la altura de las expectativas de su gente. El sector inmobiliario y de la construcción tiene la capacidad (y la responsabilidad) de liderar ese cambio. Lo que antes parecía un desafío hoy puede ser la oportunidad de convertirse en el protagonista de un país que se construye mejor y de manera más consciente.

Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn

El desafío de cargar vehículos en edificios residenciales

Si va a comprar un departamento, la recomendación en hacer las preguntas pertinentes; si bien algunas inmobiliarias han incorporado electrolineras en sus proyectos nuevos, como es el caso de Echeverría Izquierdo, el problema es cómo enfrentar el tema en edificios más antiguos, donde entra a batallar la Ley de Copropiedad Inmobiliaria.

27/01/2026 09:09
Martes 27 de Enero de 2026
  • UF: $39.716,32
  • Dólar: $862,98
  • IPC: -0,20%
  • UTM: $69.751,00
  • IVP: $41.403,94