Un reporte de JLL revela que la vacancia funcional llega al 46% en espacios corporativos. La industria acelera la adopción de IA para blindar los Opex ante el alza en los costos de la energía.
Por: Equipo Mercados Inmobiliarios
El mercado de oficinas corporativas ya no pelea solo contra el teletrabajo; ahora libra una batalla de eficiencia financiera. El modelo tradicional de grandes plantas fijas está bajo fuego cruzado por una realidad incómoda: el 46% de la superficie contratada no se utiliza.
Según el último informe de proyecciones para 2026 de la consultora JLL, la utilización promedio global se ubica en un 54%, una cifra que dista del 79% que las gerencias generales trazaron como meta post-pandemia. Esta brecha de 25 puntos está empujando a las empresas a una reestructuración de portafolios que prioriza el esquema hub-and-spoke y contratos flexibles.
«El desafío ya no es solo reducir metros cuadrados, sino usar datos en tiempo real para optimizar continuamente la ocupación”, advierte Facundo Gago, director de soluciones de JLL para la región.
La IA: de la promesa a la caja
El estudio destaca un salto disruptivo en la digitalización de la gestión inmobiliaria. Si en 2023 la adopción de Inteligencia Artificial (IA) en el sector era de apenas un 5%, para 2025 escaló al 92%.
Para los directores financieros (CFO), la IA ha dejado de ser una novedad tecnológica para convertirse en un escudo contra el alza de costos operativos. El 28% de los gestores de infraestructura ya utiliza IA de forma activa, principalmente en mantenimiento predictivo (54%) y gestión de órdenes de trabajo (57%), buscando eficiencias en el Opex que compensen la inflación de servicios.
El factor energía y el ROI inmobiliario
Uno de los puntos que más resuena en las mesas de dinero es el impacto de la cuenta eléctrica. Con tarifas energéticas al alza de forma sostenida en los últimos cuatro años, el 62% de las organizaciones identifica el rendimiento energético como el principal driver de sus políticas de sostenibilidad.
La sostenibilidad ya no es un ítem de «relaciones públicas»: el 59% de los ocupantes de edificios corporativos reporta ahorros reales tras implementar proyectos de retrofit energético, consolidando la eficiencia como una métrica clave del retorno sobre la inversión (ROI).
Sobre la retención de talento y en el ámbito de los recursos humanos, el inmueble se ha transformado en una moneda de cambio. El informe consigna que el 65% de los profesionales valora el equilibrio vida-trabajo por encima del sueldo.
Ante esto, las compañías están dispuestas a pagar un premium por ubicaciones en sectores «vibrantes» —valoradas por el 67% de los empleados—, entendiendo que el entorno urbano y la experiencia de oficina son hoy activos críticos para la retención de talento en industrias competitivas.
La gestión inmobiliaria ha mutado de un centro de costos estático a una plataforma estratégica. Las empresas que no logren integrar datos de ocupación con eficiencia energética corren el riesgo de mantener activos pesados que lastren su competitividad hacia el cierre de la década.





