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PRONTO

Construcción sostenible. De la certificación a la estrategia de valor.

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de negocios

Durante años, hablar de sostenibilidad en la construcción se asociaba principalmente a certificaciones o sellos ambientales. Hoy, esa visión, si bien sigue siendo importante, es insuficiente. La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento accesorio o una herramienta de marketing verde para transformarse en un pilar estratégico de valor y competitividad para las empresas del sector inmobiliario y de la construcción en nuestro país.

El país avanza hacia un modelo más exigente en donde nuevos estándares regulatorios, una ciudadanía más consciente y un mercado financiero que incorpora criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) están redefiniendo cómo se evalúan los proyectos. En este contexto, la sostenibilidad ya no es un “plus”, sino un requisito estructural para seguir operando y atraer inversión.

En general, los programas de certificación —como la Certificación Edificio Sustentable (CES), la Calificación Energética de Viviendas o los estándares LEED— han sido pasos importantes. Sin embargo, el verdadero desafío no está solo en obtener un sello, sino en incorporar la sostenibilidad en el ADN de la gestión empresarial inmobiliaria y de la construcción.

Eso implica integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza desde la etapa de diseño hasta la operación de las obras. Considerar la eficiencia energética, la gestión de residuos, la calidad del aire interior, el uso responsable del agua y el bienestar de los usuarios no es una exigencia aislada: es una nueva forma de hacer negocios, donde la rentabilidad y la responsabilidad ambiental coexisten.

El cambio no proviene únicamente de las autoridades o de la opinión pública. Hoy son los inversionistas y entidades financieras quienes exigen que los proyectos inmobiliarios demuestren estándares de sostenibilidad. Fondos internacionales y bancos locales han comenzado a priorizar el financiamiento verde, mientras los instrumentos como los bonos sostenibles o los créditos con tasas preferenciales se consolidan como mecanismos de diferenciación. En otras palabras, la sostenibilidad se está convirtiendo en un criterio financiero. Quienes no se adapten, verán restringido su acceso a capital o enfrentarán costos más altos. Quienes lo hagan, obtendrán ventaja competitiva y mayor resiliencia frente a la volatilidad del mercado.

Sin embargo, uno de los principales obstáculos sigue siendo la percepción de que construir sosteniblemente “cuesta más”. Si bien algunas medidas pueden implicar mayores costos iniciales, la experiencia demuestra que los proyectos sostenibles son más eficientes, duraderos y rentables en el tiempo.

Menor consumo energético, reducción de gastos de mantención, aumento del valor patrimonial y mejora en la calidad de vida de los ocupantes son hoy beneficios medibles. Además, estos proyectos tienden a venderse o arrendarse más rápido, precisamente porque los usuarios valoran el confort, la eficiencia y la responsabilidad ambiental.

De esta manera, nos encontramos ante una oportunidad única de posicionar la industria de la construcción como referente regional en sostenibilidad. Las constructoras e inmobiliarias que integren esta visión en su estrategia global y no solo en un proyecto aislado, estarán así en mejor posición para competir en los próximos años, pues no se trata solo de cumplir con la ley o sumar una certificación más, sino de entender la sostenibilidad como una estrategia de valor.

Aquellas empresas que la incorporen como parte de su cultura organizacional estarán construyendo no solo edificaciones más eficientes, sino negocios más sólidos, confiables y preparados para el futuro.

Ocupación ilegal en Valparaíso alcanza US$ 580 millones

La región concentra más de un tercio de las tomas del país y gran parte de ellas se ubican en áreas urbanas con alto potencial de desarrollo, según un estudio de Colliers.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

La Región de Valparaíso se ha convertido en el epicentro del debate sobre la ocupación informal de suelo en Chile. Con 364 campamentos distribuidos en sus provincias, concentra el 32,6% del total nacional y supera con holgura a cualquier otra región del país. Pero el fenómeno no solo revela la magnitud del déficit habitacional; también pone sobre la mesa el valor estratégico de los terrenos involucrados.

Un estudio de la consultora inmobiliaria Colliers estimó que el suelo actualmente ocupado por campamentos en la región tiene un valor de mercado cercano a los US$ 580 millones, cifra que representa el 36% del total nacional asociado a este tipo de ocupaciones. El dato, más allá de su dimensión económica, abre una discusión compleja sobre planificación urbana, acceso a vivienda y tensiones territoriales.

Según Matías Bucci Aróstegui, subgerente de Estudios Inmobiliarios de Colliers, una parte significativa de estas ocupaciones se emplaza en zonas urbanas consolidadas. “Muchos de estos terrenos se encuentran en sectores con normativas que permiten desarrollos residenciales o industriales”, explica. Ese potencial eleva su valor y convierte a la región en un caso particularmente sensible para las políticas habitacionales.

El estudio señala que la ubicación de los campamentos no es aleatoria: buena parte se concentra en áreas con acceso a servicios, conectividad y oportunidades laborales, lo que explica por qué su valor estratégico es tan alto. Sin embargo, también revela un mapa desigual: mientras algunos suelos podrían acoger viviendas formales en el corto plazo, otros se ubican en zonas de riesgo o de difícil urbanización.

El fenómeno tensiona un escenario ya complejo. La región enfrenta problemas históricos de disponibilidad de suelo, altos costos de urbanización y una creciente presión demográfica, condiciones que han acelerado la expansión informal. A ello se suma la dificultad de los municipios para fiscalizar y gestionar territorios donde convergen familias vulnerables, riesgos naturales y valores inmobiliarios al alza.

En este panorama, el informe de Colliers no pretende solo dimensionar el valor económico del suelo ocupado, sino también poner en evidencia la necesidad de una estrategia integral que articule planificación, inversión pública y soluciones habitacionales que eviten la proliferación de nuevas tomas.

Mientras tanto, en Valparaíso, los campamentos continúan creciendo como expresión visible de una crisis habitacional que el país arrastra desde hace más de una década. El desafío, según los expertos, será transformar ese suelo hoy en conflicto en oportunidades reales de integración urbana.

Expo Condominios 2025: Administradores para los edificios del futuro

El encuentro, que se celebrará en noviembre de 2025 en Las Condes, busca redefinir el papel de los administradores de edificios frente a los desafíos de la digitalización, la sostenibilidad y la convivencia en comunidades cada vez más masivas.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

La administración de edificios, durante años relegada a un ámbito casi invisible de la vida urbana, empieza a ocupar un lugar central en el debate sobre la vivienda en Chile. Con miles de familias viviendo en altura y comunidades que funcionan como pequeñas ciudades, el modelo tradicional parece haberse agotado. En ese contexto se prepara Expo Condominios 2025, que se realizará el 18 y 19 de noviembre en CentroParque, Las Condes, y que se propone como un punto de inflexión para pensar el futuro de la copropiedad.

Organizado por Kastor, el evento se articula bajo un lema que funciona como advertencia y aspiración: “Edificios del 2050: Administradores a la altura”. La consigna es un llamado a rediseñar completamente el rol del administrador, que ya no puede limitarse a tareas operativas, sino que debe gestionar conflictos, velar por el mantenimiento, adoptar tecnología, impulsar sostenibilidad y proteger el valor de los inmuebles.

“Hoy, una comunidad bien gestionada no solo significa menos conflictos entre vecinos. También implica mejor mantenimiento, mayor valor de los inmuebles y menos riesgo reputacional para administradores e inmobiliarias”, explica Rafael Escobar, CEO de Kastor. Su diagnóstico se alinea con una tendencia global: la profesionalización del oficio.

La feria reunirá a administradores, comités, proveedores, desarrolladores inmobiliarios y especialistas nacionales e internacionales. Más de 90 empresas presentarán soluciones tecnológicas para la gestión de edificios, desde plataformas digitales hasta sensores IoT, herramientas de automatización del mantenimiento, sistemas de eficiencia energética y modelos de gobernanza comunitaria.

El congreso que acompaña la exposición pondrá especial énfasis en la sostenibilidad y en las nuevas exigencias normativas. El segundo día del encuentro estará marcado por la presencia de autoridades del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU). Ese día está prevista la intervención del ministro Carlos Montes, quien dictará la charla “¿Por qué era urgente una nueva Ley de Copropiedad y cómo está transformando nuestras comunidades?”, centrada en los cambios que introdujo la Ley 21.442 en transparencia y gobernanza interna. A él se sumará Doris González, secretaria ejecutiva de Condominios del MINVU, con la ponencia “De la aprobación a la práctica: la nueva Ley de Copropiedad en acción”, donde abordará los avances y nudos críticos de su implementación.

La discusión llega en un momento en que el fenómeno de vivir en altura se ha consolidado como rasgo estructural de la ciudad chilena. Los edificios crecieron, las comunidades se masificaron y los conflictos se hicieron más complejos. Ante este escenario, Expo Condominios 2025 aspira a ser algo más que una feria sectorial: busca activar un debate amplio sobre cómo deben funcionar los edificios del futuro y qué tipo de profesionales se necesita para gestionarlos.

Las inscripciones y detalles del programa están disponibles en el sitio oficial del evento.

Citofonía Digital: la nueva forma de comunicación en edificios y condominios

La plataforma ComunidadFeliz presenta una solución que reemplaza los sistemas tradicionales de citófonos por una plataforma digital que reduce costos, mejora la seguridad y transforma la experiencia diaria de conserjes y residentes.

Por: Comunicado de Prensa

Para algunos condominios los sistemas tradicionales de citofonía se han convertido en un dolor de cabeza para administradores y residentes: altos costos, reparaciones constantes y tecnología obsoleta son parte de ello (pueden requerir inversiones de entre $7 y $14 millones). Sin embargo, la tecnología avanza y hoy ComunidadFeliz da un paso adelante con su nueva Citofonía Digital, una herramienta que promete modernizar la comunicación interna de las comunidades.

David Peña, fundador de ComunidadFeliz, relata que “es común ver edificios donde los citófonos dejaron de funcionar y la comunicación con el conserje depende de llamadas personales o, derechamente, no existe. Estos sistemas son costosos de mantener, difíciles de reparar y muchas veces obsoletos. Ante esta realidad, nació la Citofonía Digital, una solución que mejora la comunicación entre residentes, visitas y conserjes, reforzando la seguridad y reduciendo costos con tecnología moderna y eficiente”.

Es lo que cuenta Beatriz Rubio, residente de un edificio en Ñuñoa. “Acá, los citófonos se echaron a perder hace más de un año. Y ahora, si es que me vienen a dejar un pedido o si viene alguien de visita, me tienen que llamar a mi celular. No es cómodo”, explica.

A diferencia de los sistemas tradicionales, la Citofonía Digital se activa en menos de 24 horas, no requiere cableado ni hardware, y reduce hasta un 90% los costos asociados. “Desde una app móvil, el conserje puede comunicarse directamente con los residentes, registrar cada llamada y gestionar las visitas de manera remota, con trazabilidad total y seguridad digital”, explica Peña.

Existen dos modalidades principales de esta innovación: la Citofonía Digital para residentes, que permite usar la aplicación de ComunidadFeliz como citófono desde el celular, y la Citofonía Digital de acceso, pensada para el citófono de la entrada del edificio, conectando a visitantes y conserjes mediante llamadas digitales seguras y trazables.

Además, la nueva plataforma será la base para integrar otras funciones como registro de visitas, gestión de encomiendas y control de accesos, todo desde la misma aplicación.

Innovación desde dentro de las comunidades

El lanzamiento se enmarca en una tendencia más amplia de modernización del sector inmobiliario y de administración de comunidades. Según David Peña, los cambios tecnológicos ya no solo provienen de las inmobiliarias o grandes desarrolladores, sino también de las propias administraciones que buscan mejorar la experiencia vecinal.

“Hoy vemos transformaciones que nacen desde el diseño mismo del proyecto, como los edificios en arriendo de Lar Group o los modelos de Greystar, donde la tecnología es parte del día a día. Pero también hay una innovación que surge desde las comunidades ya en funcionamiento: administradores que buscan reducir gastos comunes, mejorar la comunicación y transparentar su gestión”, comenta el fundador de ComunidadFeliz.

En ese sentido, la comunicación efectiva se ha convertido en un punto clave. Peña sostiene que muchas de las tensiones vecinales nacen por falta de información, y que la mejor innovación que puede implementar una administración es “sobrecomunicar”: compartir reportes semanales, avances de mantenimiento y proyecciones financieras antes de que surjan las sorpresas en los gastos comunes.

“El peor administrador, a ojos de la comunidad, siempre será el que menos comunica. Por eso impulsamos herramientas que no solo hagan más eficiente la gestión, sino que también fortalezcan la confianza entre residentes y administradores”, agrega.

Tecnología para comunidades más conectadas

ComunidadFeliz ha liderado la digitalización de condominios en Latinoamérica con soluciones que integran pago de gastos comunes, reservas de espacios y reportes de gestión. Con la Citofonía Digital, da un paso más hacia comunidades más seguras, transparentes y sostenibles.

La aplicación ya está disponible para descarga en App Store y Google Play, y puede ser implementada por comunidades de cualquier tamaño sin inversión inicial. “Estamos convencidos de que la tecnología debe estar al servicio de la convivencia. Nuestra misión es que cada comunidad pueda comunicarse mejor, ahorrar recursos y disfrutar de una administración más feliz”, concluye David Peña.

El lanzamiento oficial de este producto se realizará el próximo 18 de noviembre en las oficinas de ComunidadFeliz, ubicadas en Eliodoro Yáñez 2990, Torre B – Oficina 4B, Providencia, Santiago.

La Pintana inicia proceso para superar 40 años de rezago urbano con su primer Plan Regulador Comunal

El instrumento busca ordenar el crecimiento urbano de La Pintana, habilitar suelo para viviendas y servicios, y aprovechar la futura conexión del Metro para generar barrios integrados, nuevas áreas verdes y mayor actividad económica.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

Con casi 200 mil habitantes y más de 300 hectáreas de suelo disponible, La Pintana comenzó oficialmente la elaboración de su primer Plan Regulador Comunal (PRC), un instrumento largamente esperado que busca ordenar el crecimiento urbano, habilitar suelo para viviendas y equipamiento, y atraer inversión bajo criterios de sostenibilidad y equidad territorial. El proceso coincide con la construcción de la futura Línea 9 del Metro, que conectará la comuna con el centro de Santiago en menos de 40 minutos hacia 2030.

Durante décadas, La Pintana operó bajo normativas heredadas de comunas vecinas como La Granja y del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS). Esta ausencia de reglas propias —sumada a la falta de inversiones significativas y a una histórica estigmatización— profundizó un rezago que hoy la comuna busca revertir.

“Planificar desde cero es un acto de justicia urbana. La Pintana tiene las condiciones para convertirse en un verdadero subcentro metropolitano si se hace bien”, señala Esteban González, director de Estudios de AGS Visión Inmobiliaria, en el nuevo capítulo del podcast Café de Ciudad.

Durante años, la comuna figuró como la única en Santiago sin bancos, cajeros automáticos y con una acotada oferta comercial y educativa. Sin embargo, el escenario comenzó a cambiar con el avance de la Línea 9 del Metro y nuevos proyectos que están despertando el interés público y privado.

“Durante mucho tiempo La Pintana fue sinónimo de estigma y abandono, pero la llegada del Metro y los nuevos desarrollos abren una oportunidad histórica para redefinir su identidad urbana”, agrega David Briones, jefe de Asesoría Estratégica de AGS.

Los ejes del nuevo Plan Regulador

El PRC busca sentar las bases de un desarrollo propio, evitando replicar modelos aplicados en otras comunas. Entre sus componentes principales se encuentran la activación de suelo urbano, ya que más de 300 hectáreas podrían reconvertirse en zonas mixtas de vivienda, empleo y servicios.

Promoción de barrios integrados para distintos segmentos socioeconómicos, con el fin de retener población y fortalecer la identidad local. Terrenos como La Platina y Antumapu podrían transformarse en nuevos parques y pulmones verdes para la comuna. Proyectos que aporten financiamiento a áreas verdes y urbanización, evitando el hacinamiento.

“No basta con dibujar parques en un plano; hay que tener mecanismos para financiarlos y mantenerlos. Esa es la diferencia entre una comuna planificada y una abandonada”, explica González. Briones complementa: “Si se logran condiciones de seguridad y reglas claras, la inversión llega sola. No hay otra zona en Santiago con tanto suelo disponible y tan bien conectada”.

Participación ciudadana, clave para los próximos 20 años

Los expertos coinciden en que la participación de vecinos, organizaciones sociales y actores privados será fundamental para definir cómo será La Pintana durante las próximas dos décadas.

“Café de Ciudad”, iniciativa de AGS Visión Inmobiliaria, busca acercar temas de planificación y desarrollo urbano a la ciudadanía, fomentando el debate sobre el crecimiento de las ciudades chilenas. Sus capítulos están disponibles en Spotify y YouTube.

El norte de Santiago ya no es periferia: es el nuevo eje logístico del país

Por: Tracy Dustan, Commercial Executive – AlmaSur – Procentro

Durante años, el norte de Santiago fue el patio trasero del desarrollo. Hoy, es el tablero donde se están moviendo las piezas más importantes del real estate industrial en Chile. Lampa, Colina y Quilicura dejaron de ser comunas periféricas para convertirse en el corazón operativo de las empresas que entienden que eficiencia y conectividad son sinónimos de rentabilidad.

El eje Ferrocarril Poniente, Américo Vespucio Norte y la Ruta 5 es el gran responsable de este cambio. La expansión vial, los nuevos enlaces y los accesos directos a autopistas interurbanas acortaron los tiempos y los costos que antes parecían imposibles. No es casualidad que, según Cushman & Wakefield y CBRE (2025), más del 60 % de las nuevas operaciones industriales se ubiquen a menos de 30 kilómetros del centro. Santiago ya no se expande: se reorganiza, y el norte va ganando por goleada.

Pero la historia recién empieza. Con el futuro Tren Santiago–Batuco, que conectará Quinta Normal con Valle Grande en apenas 39 minutos, el norte pasará de ser eficiente a ser estratégico. Una estación en Valle Grande no solo facilitará la movilidad: elevará la plusvalía, atraerá talento y consolidará un nodo intermodal que unirá capital y polos industriales.

A esto se suman la Radial Nororiente, que permite llegar desde Vitacura o Huechuraba al eje industrial en menos de 25 minutos, y la Autopista Orbital Norponiente, que será la nueva circunvalación exterior del Gran Santiago, conectando la Ruta 5 Norte con la Ruta 78 y ofreciendo una salida directa en Valle Grande. En conjunto, estas obras no solo mejoran los tiempos logísticos: reescriben la geografía productiva del país.

Planificación con visión, no con apuro

Lo que hoy parece una expansión natural del mercado es, en realidad, el resultado de una planificación que se adelantó una década al crecimiento. Los estudios urbanos ya proyectaban que esta zona, con suelo disponible, baja densidad y excelente conectividad, sería el escenario lógico del nuevo desarrollo industrial.

Y no se equivocaron. Hoy, el norte concentra las mejores condiciones para proyectos logísticos, tecnológicos y manufactureros de gran escala. Empresas que antes se instalaban “donde quedaba espacio”, ahora eligen estar “donde todo funciona”.

Este auge no es solo geográfico, es cultural. Habla de una ciudad que empieza a entender que crecer con orden y con visión no es un lujo, sino una estrategia de país. El norte de Santiago ya no compite con el resto: marca el rumbo de cómo debe planificarse el futuro urbano de Chile.

“Diez años construyendo comunidad: lo que aprendí entre pasillos, asambleas y sueños compartidos”

Por: Sergio Jara Rivera, CEO SOMA Holding Group. Gerente General SOMA Gestión Inmobiliaria, SOMA Defensa Legal, Qi.WAN Tecnología y Domótica, SGN y Sana Meditación. Profesor Universitario en UVM.

En abril del año 2026 mi empresa cumplirá diez años. Diez años pueden parecer poco o mucho, dependiendo de cómo se cuenten. En el mundo de la administración de edificios y condominios, equivalen a cientos de reuniones, miles de correos, incontables llamados a la medianoche y muchas más conversaciones con personas que, de una u otra forma, terminan compartiendo un mismo techo.

Cuando comencé en este oficio, no imaginaba la complejidad humana, técnica y emocional que implica administrar una comunidad. Pensaba que era, principalmente, un trabajo de números y reglamentos. Hoy sé que, si bien eso es una parte importante, el verdadero corazón de este trabajo está en la convivencia, la comunicación y la construcción de confianza.

El edificio como reflejo de la sociedad

Administrar un edificio o un condominio es mirar, en pequeño, cómo funciona una sociedad. Hay diversidad, conflicto, colaboración, injusticias, solidaridad, normas que algunos cumplen y otros no. Hay vecinos que se saludan y otros que prefieren el anonimato. Hay quienes sienten que el edificio es su casa y quienes lo ven como una inversión.

En esos contrastes se juega gran parte del rol del administrador. Somos mediadores entre lo técnico y lo humano, entre la ley y el sentido común, entre los intereses particulares y el bien común. Aprendí que las comunidades no se gestionan solo con planillas: se gestionan con empatía, criterio y paciencia.

He visto edificios donde los conflictos se resolvían en asambleas tensas que duraban hasta pasada la medianoche, y otros donde el respeto mutuo convertía la administración en un verdadero trabajo en equipo. En ambos casos, siempre hay una oportunidad de aprender: de cómo se comunican las personas, de cómo se construye comunidad y de cómo la gestión puede marcar la diferencia.

La administración profesional: mucho más que cobrar gastos comunes

Durante años, el oficio de administrar edificios fue visto como algo secundario, casi accesorio. Hoy, por fortuna, el panorama está cambiando. La profesionalización del rubro ha avanzado, y cada vez hay más formación, herramientas tecnológicas y marcos legales que fortalecen nuestra labor.

Pero también es cierto que sigue existiendo una distancia entre lo que se espera del administrador y lo que realmente puede hacer. Nos piden ser contadores, abogados, psicólogos, ingenieros y mediadores, todo a la vez. Y, de alguna forma, terminamos siéndolo.

En estos diez años he entendido que la clave no está en saberlo todo, sino en rodearse de los profesionales adecuados, mantener la humildad para aprender y tener la convicción de actuar con transparencia. La confianza no se pide, se construye día a día.

Los desafíos silenciosos

Uno de los grandes desafíos que enfrentamos los administradores es la invisibilidad del trabajo bien hecho. Cuando todo funciona, nadie lo nota; cuando algo falla, todos lo notan. Es parte del juego, ingrato por cierto.

También está la dificultad de conciliar la eficiencia con la empatía. Hay decisiones impopulares que deben tomarse para el bienestar general: subir el gasto común, exigir el cumplimiento de una norma o enfrentar a un copropietario moroso. Pero hacerlo con respeto, explicando las razones y mostrando coherencia, marca la diferencia entre una comunidad que confía y una que se fractura.

Otro desafío es el cambio constante. Las leyes, las tecnologías, los hábitos de convivencia, todo evoluciona. Hace diez años nadie hablaba de paneles solares en condominios, de cámaras inteligentes o de aplicaciones para votaciones en línea. Hoy son parte de la conversación cotidiana. Adaptarse, sin perder el trato humano, es el reto permanente.

La gente detrás de las puertas

Podría hablar de balances, mantenciones y asambleas, pero lo más valioso que me deja esta década son las historias. La vecina que me llamó a agradecer porque por fin se reparó una filtración que llevaba años sin solución. El conserje que me enseñó más sobre liderazgo que cualquier curso. El comité que confió en mi empresa cuando recién comenzaba sólo.

Cada comunidad tiene su propio pulso, su propio carácter. Algunas funcionan como familias grandes; otras, como pequeñas empresas. En todas hay algo en común: las personas. Y, por encima de todo, el deseo de vivir tranquilos, de sentirse seguros y de que su aporte sea reconocido. Aprendí que una comunidad no se mide solo por sus metros cuadrados o su presupuesto, sino por su capacidad de cuidar lo que tiene y mejorar lo que falta.

El valor de decir la verdad

En este trabajo, la verdad puede incomodar, pero siempre libera. He aprendido a decir lo que se debe decir, incluso cuando no conviene. Explicar por qué el gasto común sube, por qué una decisión técnica es necesaria o por qué un proyecto no se puede ejecutar.

La transparencia es un hábito, no un discurso. Las comunidades detectan rápidamente la incoherencia, y una vez que la confianza se quiebra, cuesta mucho reconstruirla.

A veces, la mejor forma de cuidar una comunidad es decir “no”. No a un gasto innecesario, no a una excepción injusta, no a una decisión apresurada. Decir “no” también es una forma de protegerse.

Modernizar sin perder el alma

La tecnología ha sido una gran aliada en los últimos años. Digitalizar procesos, automatizar pagos, llevar control en línea o usar plataformas de comunicación ha permitido hacer más eficiente la gestión.

Pero la administración sigue siendo un trabajo de personas. Ninguna app reemplaza una conversación a tiempo o una visita al terreno. La pantalla ayuda, pero el vínculo lo construye el contacto humano.

En SOMA Gestión Inmobiliaria aprendimos que la modernización es necesaria, pero que debe ir acompañada de presencia, de mirada directa y de compromiso con cada comunidad. Porque la confianza no se programa, se gana.

Los momentos difíciles

También hubo momentos duros. Comunidades complicadas, decisiones que no resultaron, errores que dolieron. Este oficio enseña humildad. Aprendí a pedir disculpas, a corregir rumbos y a aceptar que no todo se puede controlar.

La pandemia, por ejemplo, puso a prueba nuestra capacidad de gestión y de humanidad. Administrar en ese contexto fue un ejercicio de equilibrio: mantener los servicios funcionando, cuidar la salud del personal, atender las urgencias y, sobre todo, contener a las personas.

Fueron tiempos que dejaron huella. Y también demostraron que, en los edificios, la solidaridad existe. Que los vecinos pueden cuidarse entre sí. Que, al final del día, todos queremos lo mismo: sentirnos acompañados.

El oficio que nunca se termina de aprender

A los diez años, puedo decir que sigo aprendiendo. Cada comunidad enseña algo nuevo: sobre convivencia, liderazgo, gestión o simplemente sobre paciencia.

He aprendido que el rol del administrador no es mandar, sino servir. No es imponer, sino orientar. Y que el verdadero éxito no está en tener más edificios a cargo, sino en tener comunidades más tranquilas, más ordenadas y más humanas.

Cuando comencé SOMA, mi meta era construir una empresa profesional, seria y cercana. Con los años entendí que eso también significaba acompañar procesos de cambio, adaptarse, y crecer junto a las personas que confían en uno.

Mirar hacia adelante

Hoy el rubro enfrenta nuevos retos: la escasez de personal calificado, la alta rotación de comités, los costos crecientes, la burocracia, y la necesidad de modernizarse sin deshumanizarse.

Pero también hay una oportunidad: la de dignificar la profesión, de mostrar que la administración de comunidades es una tarea clave para la calidad de vida urbana.

Chile vive un proceso de densificación creciente, y los edificios son el nuevo espacio social. Aprender a vivir juntos, con respeto y organización, es quizás uno de los mayores desafíos culturales de nuestra época. Y ahí estaremos los administradores, en primera línea, haciendo que eso funcione.

Una década que deja huella

Diez años después, sigo sintiendo la misma responsabilidad del primer día: la de cuidar lo que otros valoran. No siempre es fácil, pero sigue siendo profundamente gratificante.

He aprendido que la administración es, en el fondo, un oficio de servicio. Que las planillas y los presupuestos son solo herramientas para algo más grande: la convivencia.

Y que detrás de cada portón eléctrico, de cada asamblea, de cada decisión técnica, hay personas. Personas que confían, que se frustran, que esperan.

Por ellas vale la pena seguir aprendiendo, mejorando y construyendo comunidad.

“Purga del SII”: no todas las irregularidades son intencionales, pero todas pueden tener consecuencias

Por: Eduardo Lara, abogado Departamento Asistencia Deudores del estudio jurídico Alfaro & Madariaga

El Servicio de Impuestos Internos (SII) inició en octubre una fiscalización masiva que podría afectar a miles de contribuyentes en todo el país. Muchos de ellos no son grandes evasores ni empresas con estructuras complejas; son personas comunes que, sin saberlo, podrían haber incurrido en movimientos bancarios que hoy están bajo la lupa.

Según el reporte entregado por 14 instituciones financieras, al 14 de agosto de este año se registraron 165.571 contribuyentes con movimientos sospechosos, que suman más de 62 millones de abonos por un monto total que supera los $15 billones. De ellos, el 72% corresponde a personas naturales y el 28% a empresas.

Esta fiscalización se enmarca en la Ley de Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias, que exige a las instituciones financieras a informar al SII cuando un titular de cuenta recibe más de 50 transferencias en un mes o 100 abonos en un semestre, siempre que provengan de distintas personas o entidades. 

Después de analizar los primeros casos, observamos que el SII clasificó las situaciones en tres grupos:

  1. Quienes no han formalizado su inicio de actividades.
  2. Aquellos que sí lo hicieron, pero presentan transferencias sin respaldo contable o tributario.
  3. Y un tercer grupo, conformado por personas que no tienen ninguna justificación para sus movimientos, quienes serán citadas directamente por el servicio.

Lo cierto es que no todas las irregularidades son intencionales, pero todas pueden tener consecuencias. En muchos casos, las transferencias provienen de pagos informales, ayudas familiares o actividades esporádicas que nunca se declararon correctamente. Y aunque no haya dolo, el SII podría aplicar sanciones o incluso iniciar procedimientos de auditoría más profundos.

Ante esto, el consejo es actuar con anticipación. Si ya recibió una notificación o sospecha de que podría estar en los registros del servicio, no se quede de brazos cruzados. Aún está a tiempo de ordenar sus cuentas, revisar su información bancaria y preparar la documentación necesaria para demostrar el origen de los fondos.

Esta “purga del SII”, como algunos la han llamado, puede ser vista como una amenaza, pero también como una oportunidad para regularizar su situación fiscal y evitar problemas mayores a futuro. Profesionalizar la gestión contable, apoyarse en asesoría experta y mantener registros claros ya no es una opción: es una necesidad.

Los municipios están incapacitados para ejercer sus funciones     

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la Ciudad

El pasado 8 de noviembre se celebró el Día Mundial del Urbanismo, instancia que promueve la planificación en las ciudades para que siempre tenga preeminencia el interés público en las políticas sectoriales de las mismas. Está claro que en Chile, donde la planificación existe solo en el papel y en los buenos deseos de algunos ilusos, opera solo el libertinaje para que los especuladores apitutados, vía grotescas interpretaciones legales, obtengan lucros violando los planes reguladores comunales (PRC), cuyos custodios son los municipios.   

A continuación damos a conocer algunos ejemplos de las incompetencias de muchos de sus alcaldes, directores de obras municipales (DOM) y concejales y en tal sentido se debe saber que en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC) se establecen, con suma claridad, las características de los distintos tipos de equipamientos, conforme a sus cargas de ocupación, los que se clasifican como mayor, mediano, menor y básico. Estos, como es obvio, se relacionan directamente con las vías que pueden enfrentar, las que a su vez son, expresas, troncales, colectoras, de servicio y locales. 

En nuestra experiencia hemos detectado infinidad de «errores» que cometen esos DOM con sus elaboraciones de los Certificados de Informaciones Previas (CIP) que les entregan a quienes desean solicitar anteproyectos de construcción en las diferentes comunas del país, dejándose en claro que dichos CIP no generan derechos a sus poseedores, llamándonos la atención que en el PRC de Concón existen 27 vialidades clasificadas como troncales, en circunstancias de que no lo son, con lo cual los propietarios de los predios que las enfrentan, con esta ocurrente trampa, están habilitados para construir equipamientos mayores, luego edificaciones más voluminosas y por ende más rentables. 

Esta anómala situación, verdadero ardid del municipio, fue denunciada por la fundación Defendamos la Ciudad en octubre de 2023, con ingreso N° 167.211, en la Contraloría General de la República, pues esas calles son solo colectoras y algunas hasta de servicio que limitan los negocios de construcción. El ente fiscalizador nos informó que está investigando la situación expuesta y estamos atentos a su resultado.      

Pues bien, con el arquitecto Mauricio Zulueta (QEPD) y con el abogado Rodrigo Avendaño, nuestra fundación se vio en la necesidad de exigir, en todos los servicios de la administración de Valparaíso, el cumplimiento de la regulación urbana, referida al tipo de vía que tenía que enfrentar, según su carga de ocupación, el millonario proyecto mall Barón de la Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) y Falabella, ya que el mismo era mayor y por lo tanto debía enfrentar una vía expresa o troncal. Diversas organizaciones sociales y otros también se oponían al proyecto por idéntica razón, pero como el lobby ejercido por los interesados era muy convincente, la DOM otorgó el permiso de edificación, sabiendo que no lo podía hacer. Este caso llegó a la Corte Suprema, instancia que falló conforme a derecho, es decir, anulando el permiso. 

Con anterioridad nos hemos referido a lo que acontece con el anteproyecto de un supermercado en Zapallar, en donde hemos explicado con lujo de detalles la relación directa que debe haber entre cada proyecto, según su propia característica, con el tipo de vía que enfrenta. En este caso la DOM había dicho que la calle era de servicio exclusivamente para posibilitarlo, en circunstancias de que era local. Naturalmente el anteproyecto autorizado por ella lo debió haber invalidado, lo que no ocurrió y como la polémica continúa, el titular del negocio fue a los tribunales de justicia, los que, suponemos, deberán emitir sentencia conforme a lo establecido en la OGUC.          

En fecha 31/10/2025, con ingreso N° E143557/2025, la misma fundación tuvo que poner en conocimiento de la Contraloría las razones por las cuales se producen atochamientos vehiculares en los alrededores del equipamiento deportivo Claro Arena de la Universidad Católica, pues la DOM de Las Condes cometió el mismo y reiterativo error. Le señalamos al ente fiscalizador que revisado el permiso de edificación N° 105/2016 y un CIP erróneo, se concluyó que este equipamiento mayor debía enfrentar obligatoriamente una vía troncal o expresa, lo que no aconteció, razón más que suficiente para que próximamente la Contraloría exija el cumplimiento del marco regulatorio.  

Se debe destacar, como un hecho positivo, que el dirigente vecinal, ingeniero civil y perito judicial, Juan Pablo Salinas, quien es uno de los miles de perjudicados por los flujos vehiculares de los asistentes a Claro Arena, también denunció en la Contraloría y ante el propio ministro de Transporte y Telecomunicaciones, esta falta de servicio del municipio de Las Condes, resultando hasta divertido que el alcalde de Peñalolén esté impulsando el millonario proyecto inmobiliario «Hijuelas Quilín» de 38 edificios de 9 pisos c/u, en conocimiento que en esa zona el PRC contempla una altura máxima de 4 pisos, materia radicada en Contraloría y en la Seremi Minvu, órganos de la administración que aún no se pronuncian.   

El Plan Regulador Intercomunal Costero Tarapacá (PRICT) fijó en la comuna de Iquique que ciertos sectores urbanos están afectos a riesgos por inundación y cuando Defendamos la Ciudad conminó al DOM, en orden a que debía invalidar unas cuantas decenas de CIP, anteproyectos y permisos de edificación mal cursados en esas zonas, se le respondió que ello no era posible porque las normas de dicho PRICT se incorporan en el nuevo PRC en trámite. Con ese tipo de simplona contestación se evidenció que ese funcionario desconoce el artículo 38 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones (LGUC) que ordena la incorporación automática de sus normas en los PRC.  

Por este motivo, con fecha 02/01/2025, la Contraloría a través de su dictamen N° 310/2025, se dirigió al alcalde Mauricio Soria, para que respetándose la ley, se dejaran sin efecto esos actos administrativos ilegales. Quienes han intervenido como denunciantes en este viciado episodio ha sido el abogado y candidato a diputado, Enzo Morales, y el empresario, Manuel Palacios, baluartes iquiqueños que constataron el desacato municipal y por ello el 23/10/2025, le expresamos a la Contraloría que su dictamen y los siguientes sobre esta materia, a la fecha no han producido efecto.  

El puntudo y capacitado vecino de Las Condes, Lorenzo Opazo, denunció en la Contraloría que algunas autoridades de esta municipalidad se acogen al denominado Programa para Mejorar la Gestión, lo cual es indicativo de que esas personas carecen de los suficientes conocimientos para ejercer sus roles. En rigor, esta curiosa política es para aumentar los ingresos de quienes logran las metas establecidas por los mismos y en el año 2024 el 100% de esas autoridades obtuvieron tales jugosos premios. Asimismo destacamos la iniciativa de la empresaria Paula Behnke, quien acusó formalmente en el Colegio de Arquitectos, a uno de sus miembros, por cometer éste prácticas indebidas en el ejercicio de su condición de revisor independiente en un proyecto localizado en la comuna de Pudahuel.       

Por lo relatado, para que las normas urbanas se puedan respetar, le formulamos un llamado al arquitecto Yuri Rodríguez, DOM de Casablanca, para que, como presidente de la respectiva asociación gremial, tome cartas en el asunto, pues así se podría evitar la repetición de las prácticas corruptas en los otorgamientos de permisos y en tal sentido, si queremos mejorar la institucionalidad, habría que llevar a cabo una reingeniería en las díscolas municipalidades, las que curiosamente se autodesignan como «ilustres» y el gobierno central, entre otras medidas, debiera impulsar un más alto gravamen del que existe, para los terrenos urbanos sin edificación y que las plusvalías producidas con los cambios en las reglas del juego, se destinen, por lo menos parcialmente, para obras que beneficien a las comunidades.   

Finalmente, podría seguir dando cuenta de innumerables hechos engañosos, pero el espacio lo impide y muchos se preguntarán porqué este columnista es el único que informa con publicidad este tipo de situaciones venales y la respuesta es muy simple: por la sencilla razón de que no tengo relaciones con la clase política, la que, de una u otra forma, tolera la corrupción y porque el mercado debe funcionar con privados que respeten las leyes, pues en sentido contrario, no existe una sana competencia y los más pillos son los que obtienen beneficios indebidos.  

Reactivación en el mercado inmobiliario: ventas de departamentos en la RM muestran fuerte repunte en el último trimestre

El mercado de departamentos en la Región Metropolitana cierra el año con señales claras de recuperación.

Por: Equipó Mercados Inmobiliarios

El mercado inmobiliario de la Región Metropolitana comienza a cerrar el año con señales concretas de reactivación. Según datos de Capital Inteligente, gestor especializado en inversión inmobiliaria, entre septiembre y octubre se registraron reservas de departamentos por un total de 1.440.000 UF, equivalentes a 480 operaciones en distintos proyectos habitacionales comercializados por la compañía.

El repunte responde principalmente a dos factores: la aplicación del subsidio al dividendo, que ha estimulado las decisiones de compra, y el impacto positivo de las campañas digitales del último Cyber, que atrajeron tanto a inversionistas como a familias en búsqueda de su primera vivienda.

De acuerdo con Sandra Jerez, gerente general de Capital Inteligente, del total de reservas realizadas, un 77,5% corresponde a entregas inmediatas y un 22,5% a entregas futuras, en una oferta que involucra a cerca de 35 inmobiliarias activas en la Región Metropolitana. “Casi un 88% de las unidades con entrega inmediata se ubican bajo las 4.000 UF, lo que les permite acceder al subsidio a la tasa, fortaleciendo la accesibilidad al crédito hipotecario”, explicó.

En cuanto al desempeño comercial, la ejecutiva destacó los buenos resultados obtenidos: “Durante septiembre alcanzamos una tasa de conversión del 85% de reserva a promesa, con una baja acotada de solo 15,6%, muy por debajo de los niveles habituales tras los eventos Cyber, donde se observan mayores desistimientos”.

El informe también relevó la realización del IV Encuentro Smart, donde participaron más de 20 inmobiliarias y que concentró cerca de la mitad de las ventas totales en solo dos días. Entre las firmas presentes destacaron Paz Corp, FAI, VIVA, Bricsa, Simonetti, Sento, Norte Verde, Grupo Araucana, Eurocorp, Moller & Pérez-Cotapos, Imagina, Ingevec, Vida Nueva, Larraín Prieto, Leben, Napoleón y Maestra, entre otras.

Las comunas con mayor movimiento se concentraron en Ñuñoa, La Florida, Independencia y Providencia, junto con Santiago Centro, San Joaquín, La Cisterna y Quinta Normal, zonas que continúan mostrando una alta demanda y plusvalía sostenida.

El desempeño de los últimos dos meses confirma una tendencia que el sector observa con optimismo: la recuperación del dinamismo en la compra de departamentos, impulsada por incentivos financieros, mayor confianza del consumidor y una oferta diversificada. Todo apunta a que el mercado inmobiliario capitalino cerrará el año con una actividad más robusta de lo esperado.

11/03/2026 11:55
Miércoles 11 de Marzo de 2026
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