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La oferta de renta corta en Chile registra un alza de 28,5% a nivel regional

Según el último informe trimestral analizado por Hom Group, nuestro país se posicionó como uno de los más dinámicos y resilientes de América Latina. Esto generaría una oportunidad para potenciar la imagen de Chile como un destino seguro, sustentable y de alta calidad. 

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

El mercado de renta corta en América Latina continúa mostrando dinamismo durante 2025 y Chile se encuentra entre los más altos de la región. Según el último informe de Hom Group, este año la oferta creció un 28,5%, uno de los más altos junto a Brasil y Uruguay. 

Sin embargo, nuestro país mostró una leve baja en la tasa de ocupación promedio, al igual que la mayoría de los países de la región. Eso sí, Argentina lideró con un 50% de ocupación, mientras que Colombia mantuvo estabilidad pese al aumento de la oferta.

“Estamos confiados porque el desempeño del mercado chileno de renta corta en 2025 ha demostrado ser uno de los más dinámicos de América Latina. Nuestro país combina estabilidad económica, gestión profesional en expansión y una oferta diversificada que lo posiciona con ventaja frente a mercados vecinos”, comenta Cristián Waidele, CEO de HOM Group.

Respecto a las tarifas promedio, Uruguay encabezó el ranking regional, seguido por Chile, Colombia y Brasil. En tanto, Chile, Ecuador y Perú destacaron por su estabilidad y por aplicar estrategias de precios que según los datos del informe, equilibraron competitividad y calidad, evidenciando un crecimiento en el mercado de renta corta. 

A nivel de ingresos, las ganancias de la región aumentaron de forma significativa, con Brasil como principal generador, seguido por Colombia y Argentina. En el caso de Chile, registró un crecimiento cercano al 26%, consolidándose como el cuarto mercado más relevante de América Latina. 

“Este desempeño refleja tanto la recuperación sostenida del turismo regional como la eficiencia operativa del modelo chileno, que continúa fortaleciendo la rentabilidad del segmento. Creemos que es una oportunidad para fortalecer alianzas con países limítrofes y generar rutas multidestino que amplíen la estadía promedio de los visitantes”, agregó el ejecutivo.

Por último, el informe además destacó que este año el mercado chileno de renta corta a nivel latinoamericano, se posicionó como uno de los más dinámicos y resilientes de la región. Según el análisis, esto genera una oportunidad para potenciar la imagen de Chile como un destino seguro, sustentable y de alta calidad, lo que permite asumir desafíos para enfrentar mercados como Brasil, Colombia y Argentina, con mayor volumen y penetración internacional.

Los datos, además, concluyen que la combinación de estabilidad económica, gestión profesional y oferta diversificada permite a Chile mantener un ritmo de crecimiento sólido con miras al liderazgo regional.

Invertir en departamentos para renta corta: No todo lo que brilla es oro   

Por: Rodrigo Barrientos, CEO y fundador de Gen Proactivo

Cada vez son más los chilenos que, seducidos por las promesas de rentabilidades rápidas y alta demanda, están invirtiendo en departamentos para renta corta.

Plataformas como Airbnb o Booking han democratizado este tipo de arriendos y, a simple vista, el modelo parece ideal: buena ubicación, ingresos por encima de la media, alta ocupación.

Es verdad, hoy, un departamento bien ubicado y bien gestionado puede generar retornos de entre un 8% y un 12% anual. Eso es muy superior al arriendo tradicional y mucho más dinámico. Sin embargo, como ocurre con todo boom, hay riesgos importantes que muchos inversionistas están pasando por alto.

Uno de los principales peligros que hoy enfrentan quienes apuestan por esta modalidad es la alta competencia. En zonas como Santiago Centro, Las Condes o Reñaca, la oferta ha crecido de forma explosiva en los últimos años. Esto ha generado una presión en la tasa de ocupación y una guerra silenciosa por atraer huéspedes.

A esto se suman los cambios regulatorios emergentes, tanto en términos municipales como tributarios, que podrían restringir el uso de edificios residenciales para fines turísticos o exigir nuevos permisos y declaraciones.

En mi experiencia como mentor de cientos de inversionistas en Gen Proactivo, he visto casos donde el entusiasmo inicial se transforma rápidamente en frustración: promesas de ingresos sobredimensionados, costos operativos subestimados y falta de planificación legal. Es importante decirlo con claridad: no todos los departamentos son aptos para renta corta, y no todas las comunas ofrecen hoy un buen retorno. La clave, según está en saber identificar proyectos con buena conectividad desde el punto de vista del turista, identificar tu factor de diferenciación y que el edificio permita arriendos de corto plazo.

Actualmente, algunas zonas céntricas con alto flujo de turistas, buena conectividad y baja saturación —como Ñuñoa o sectores emergentes de Providencia— siguen siendo atractivas, pero requieren análisis fino.

En cambio, comunas como Santiago Centro ya presentan signos claros de sobreoferta, lo que obliga a profesionalizarse en el rubro de la hospitalidad para poder destacar entre la competencia. Además, están los aspectos operativos y tributarios que muchas veces se pasan por alto.

¿Quién gestiona la limpieza, el check-in, las reparaciones? ¿Cómo se declara este ingreso ante el SII? Lo que parece una inversión pasiva puede convertirse en un trabajo de tiempo completo si no se delega correctamente o no se cuenta con una estructura sólida detrás.

Desde Gen Proactivo, promovemos una mirada estratégica en este tipo de inversión que va más allá del boom del momento.

Nuestro foco está en acompañar a profesionales a construir un portafolio de propiedades diversificado, a través de la multicompra planificada: una metodología que permite adquirir más de un inmueble en paralelo, apalancado en crédito inteligente, con riesgo controlado y enfoque en arriendos estables.

No se trata sólo de comprar bien, sino de diseñar una ruta clara hacia la libertad financiera, evitando las modas pasajeras y apostando por decisiones informadas.

Invertir en propiedades es también saber en qué momento, cómo y con qué estrategia entrar. Y sobre todo, tener claridad de que el verdadero camino hacia la libertad financiera no está en perseguir modas, sino en aplicar un método probado que permita sostener resultados en el tiempo.

Invertir en departamentos para renta corta: No todo lo que brilla es oro   

Por: Rodrigo Barrientos, experto inmobiliario, CEO y fundador de Gen Proactivo

Cada vez son más los chilenos que, seducidos por las promesas de rentabilidades rápidas y alta demanda, están invirtiendo en departamentos para renta corta. Plataformas como Airbnb o Booking han democratizado este tipo de arriendos y, a simple vista, el modelo parece ideal: buena ubicación, ingresos por encima de la media, alta ocupación. Es verdad, hoy, un departamento bien ubicado y bien gestionado puede generar retornos de entre un 8% y un 12% anual. Eso es muy superior al arriendo tradicional y mucho más dinámico. Sin embargo, como ocurre con todo boom, hay riesgos importantes que muchos inversionistas están pasando por alto.

Uno de los principales peligros que hoy enfrentan quienes apuestan por esta modalidad es la alta competencia. En zonas como Santiago Centro, Las Condes o Reñaca, la oferta ha crecido de forma explosiva en los últimos años. Esto ha generado una presión en la tasa de ocupación y una guerra silenciosa por atraer huéspedes. A esto se suman los cambios regulatorios emergentes, tanto en términos municipales como tributarios, que podrían restringir el uso de edificios residenciales para fines turísticos o exigir nuevos permisos y declaraciones.

En mi experiencia como mentor de cientos de inversionistas en Gen Proactivo, he visto casos donde el entusiasmo inicial se transforma rápidamente en frustración: promesas de ingresos sobredimensionados, costos operativos subestimados y falta de planificación legal. Es importante decirlo con claridad: no todos los departamentos son aptos para renta corta, y no todas las comunas ofrecen hoy un buen retorno.  La clave, según está en saber identificar proyectos con buena conectividad desde el punto de vista del turista, identificar tu factor de diferenciación y que el edificio permita arriendos de corto plazo.

Actualmente, algunas zonas céntricas con alto flujo de turistas, buena conectividad y baja saturación —como Ñuñoa o sectores emergentes de Providencia— siguen siendo atractivas, pero requieren análisis fino. En cambio, comunas como Santiago Centro ya presentan signos claros de sobreoferta, lo que obliga a profesionalizarse en el rubro de la hospitalidad para poder destacar entre la competencia. Además, están los aspectos operativos y tributarios que muchas veces se pasan por alto. ¿Quién gestiona la limpieza, el check-in, las reparaciones? ¿Cómo se declara este ingreso ante el SII? Lo que parece una inversión pasiva puede convertirse en un trabajo de tiempo completo si no se delega correctamente o no se cuenta con una estructura sólida detrás.

Desde Gen Proactivo, promovemos una mirada estratégica  en este tipo de inversión que va más allá del boom del momento. Nuestro foco está en acompañar a profesionales a construir un portafolio de propiedades diversificado, a través de la multicompra planificada: una metodología que permite adquirir más de un inmueble en paralelo, apalancado en crédito inteligente, con riesgo controlado y enfoque en arriendos estables. No se trata sólo de comprar bien, sino de diseñar una ruta clara hacia la libertad financiera, evitando las modas pasajeras y apostando por decisiones informadas.

Invertir en propiedades es también saber en qué momento, cómo y con qué estrategia entrar. Y sobre todo, tener claridad de que el verdadero camino hacia la libertad financiera no está en perseguir modas, sino en aplicar un método probado que permita sostener resultados en el tiempo.

Santiago Centro enfrenta caída en precios de renta corta por sobreoferta de propiedades

El auge vertiginoso de los arriendos de corto plazo en Santiago Centro ha comenzado a mostrar signos de saturación.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

Según cifras recientes entregadas por HOM Group, uno de los principales administradores de propiedades para renta diaria en Chile, la tarifa promedio por noche ha experimentado una caída del 15% en los últimos doce meses, bajando de $37.900 a $33.300. Más alarmante aún: la tasa de ocupación mensual promedio se mantiene en un magro 46,4%, por debajo del umbral de equilibrio económico.

Impulsado por una creciente preferencia de turistas —tanto nacionales como extranjeros— por alojamientos amoblados, bien ubicados y flexibles, el mercado de arriendos de corta duración ha crecido en forma acelerada. El número de propiedades disponibles en plataformas como Airbnb se disparó de 60.209 en 2022 a 108.020 en 2024, un incremento del 79%, según un estudio del mismo grupo.

El Gran Santiago, y particularmente su centro, se ha convertido en epicentro de esta expansión. “Este liderazgo responde no solo a la oferta, sino también a la demanda de profesionales en tránsito, pacientes en tratamientos médicos prolongados y turistas que buscan mayor autonomía”, señaló Cristián Waidele, CEO de HOM Group.

Pero la bonanza tiene un lado oscuro. Una zona en particular —el cuadrante entre Curicó y 10 de Julio, delimitado por Vicuña Mackenna y la Ruta 5— ha evidenciado una duplicación de su inventario en apenas un año: de 640 unidades activas a más de 1.200 en mayo. “El problema es que la demanda no ha acompañado ese crecimiento”, advirtió Waidele.

El fenómeno, explican desde HOM Group a partir de datos de AirDNA, responde a una política urbanística que permitió una alta densificación. Numerosos edificios fueron construidos y vendidos casi en su totalidad a inversionistas, no residentes. En algunos casos, hasta el 90% de las unidades fueron adquiridas con el objetivo explícito de arriendo por día.

“El modelo de renta corta fue vendido como una fórmula infalible para cubrir dividendos, pero su éxito está estrictamente ligado a la ubicación”, precisó Waidele. “Si nadie vive ahí y nadie quiere quedarse más de una noche, competir contra miles de propiedades similares se vuelve inviable.”

Los datos refuerzan esta visión: algunas propiedades en la zona sur de Santiago apenas registraron tres noches de ocupación en abril —una tasa de solo 10%. Los ingresos brutos, incluyendo limpieza, promediaron $483.000 mensuales. Tras descontar gastos de aseo, comunes y servicios básicos, el saldo neto cae por debajo del que ofrece una renta tradicional.

Y las perspectivas no mejoran. Las reservas anticipadas para septiembre muestran un precio promedio aún menor: $29.000 por noche, con limpieza incluida.

En contraste, zonas con infraestructura urbana consolidada como Lastarria, Monjitas o incluso nuevos polos del sector oriente como Estoril en Las Condes, exhiben un panorama completamente diferente. Ahí, la ocupación supera el 80% y los ingresos por propiedad triplican los de la zona sur. En Lastarria, por ejemplo, la tarifa promedio por noche subió de $44.600 a $47.300 en un año.

“Estos datos demuestran que la renta corta no es una solución mágica ni aplicable a cualquier barrio”, concluyó Waidele. “La rentabilidad existe, sí, pero en lugares donde la gente efectivamente quiere quedarse.”

Crecimiento sostenido de la renta corta augura estabilidad del sector

Las mayores tendencias positivas se manifiestan en las regiones de Coquimbo, Valparaíso y el Gran Santiago. Los principales motivos son la conectividad, el turismo, calidad de vida y las posibilidades de inversión inmobiliaria.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

El fenómeno de la renta corta, entendida como el arriendo de departamentos por períodos inferiores a 30 días, aumenta día a día: se pronostica que el mercado de renta corta a nivel global superará los USD 341 mil millones hacia el 2033, según Dimension Market Research.

Y Chile no es la excepción: Rabbitts Capital, empresa de inversiones inmobiliarias que tiene como objetivo facilitar el negocio de bienes raíces, ha observado un crecimiento significativo en los arriendos de propiedades para renta corta, ya que, según sus estadísticas, la ocupación promedio en la comuna de Santiago Centro supera el 75%, con cifras similares en Providencia y Las Condes.

Otras comunas con mayor implementación de arriendos de corta duración son Viña del Mar y Concón, comunas populares por su oferta turística y calidad de vida; y La Serena y Coquimbo, destinos que se han convertido en atractivos para inversiones en arriendos de corto plazo.

“El aumento del turismo y la preferencia por alojamientos más personalizados han impulsado esta modalidad, que se debe a una transformación en el mercado inmobiliario, orientándose hacia modelos más flexibles y tecnológicos para satisfacer las necesidades actuales de arrendatarios y propietarios”, comentó Luis Conejeros, CEO de Rabbitts Capital.

Un análisis al perfil de clientes arroja que la mayoría de los arrendatarios son chilenos (45%), seguidos por brasileños (30%) y argentinos (10%). En cuanto a proyección de mercado, se espera que para 2026 el valor de este modelo se duplique en el mercado inmobiliario, consolidándose como una estrategia preferida por inversionistas.

Por el lado de los propietarios, esta modalidad está tomando muchísima fuerza, ya que cuenta como ventajas con una alta rentabilidad, pudiendo ajustar sus tarifas según la demanda, especialmente en temporadas altas, generando mayores ingresos que los arriendos tradicionales. Esto se suma a su flexibilidad, que permite a los propietarios utilizar sus propiedades cuando lo deseen y arrendarlas en períodos específicos.

Origen y evolución de la renta corta como tendencia

En nuestro país, este fenómeno inmobiliario cobró fuerza con la sanción de la Ley de Copropiedad N.º 21.442, que permite los arriendos temporales en edificios residenciales, siempre que no afecten la calidad de vida de los residentes ni el uso de espacios comunes.

Gracias al auge de esta nueva tendencia tras la sanción de la ley, algunas inmobiliarias han comenzado a diseñar y construir proyectos específicamente pensados para el arriendo de corta duración. Estos desarrollos suelen ubicarse en zonas de alta demanda turística o empresarial y cuentan con características que facilitan la operación de arriendos temporales, como amoblado completo, servicios de limpieza y áreas comunes atractivas.

Varias inmobiliarias ya han establecido colaboraciones con empresas especializadas en la gestión de arriendos de corta duración. Estas alianzas permiten ofrecer servicios integrales que incluyen la promoción en plataformas digitales, gestión de reservas, mantenimiento y atención al cliente.

La incorporación de tecnología y plataformas digitales ha sido clave en la adaptación de las inmobiliarias. Empresas como RentaDays, administradora de arriendos de corto plazo en Chile, han implementado plataformas que permiten la gestión eficiente de propiedades, incluyendo la publicación en múltiples sitios web, actualización de precios en tiempo real y comunicación directa con arrendatarios.

El modelo multifamily, que consiste en edificios de propiedad única destinados exclusivamente al arriendo, ha mostrado una notable adaptabilidad para satisfacer la demanda emergente de arriendos a corto plazo. Los desarrolladores y administradores de propiedades están incorporando servicios y comodidades diseñados específicamente para los huéspedes, como mobiliario flexible, acceso a servicios de limpieza, gimnasio e incluso zonas de coworking.

“Las inmobiliarias tradicionales en Chile están adoptando diversas estrategias para integrarse al mercado de la renta corta, aprovechando la creciente demanda por alojamientos flexibles y bien ubicados. Estas adaptaciones no solo responden a las nuevas preferencias de los arrendatarios, sino que también representan una oportunidad para maximizar la rentabilidad de las propiedades en un mercado inmobiliario en constante evolución”, declaró Conejeros.

Chile se arrienda por días: el boom de la renta corta llegó para quedarse

Por: Tracy Dustan, Commercial Manager y Real Estate Technology Bheed

Hasta hace no mucho, decir “arriendo por día” era sinónimo de departamento en la playa con toalla del Lider y sábanas con duda existencial.

Hoy, es un fenómeno económico, una apuesta seria de inversión y un modelo de negocio en expansión. Chile vive su propio boom de la renta corta, y lo hace con estilo, apps, segmentación y una demanda que no afloja ni con inflación ni con elecciones.

¿De qué hablamos cuando hablamos de renta corta? Se refiere al arriendo de propiedades por días o semanas, dirigido a turistas, viajeros de negocios, extranjeros temporales o incluso personas que necesitan un techo transitorio mientras compran o reforman su casa. 

El corazón de este modelo es la flexibilidad. ¿La diferencia con el arriendo tradicional? Margen, dinamismo, rotación, digitalización y la posibilidad de hacer check-in con código QR.

Desde Santiago centro hasta Las Condes, pasando por Reñaca, Pucón, La Serena y Puerto Varas, cada vez son más los inversionistas que prefieren departamentos pequeños, bien ubicados y con buena conectividad para destinarlos a renta corta.

Y es que un departamento arrendado por noche puede duplicar o incluso triplicar la rentabilidad mensual de uno arrendado por año, con la ventaja de que la propiedad se mantiene disponible, sin riesgos de morosidad prolongada ni conflictos de desalojo.

Un informe reciente de TocToc reveló que el interés por propiedades aptas para renta corta ha crecido más de un 30% en plataformas de búsqueda. Además, el perfil del comprador ha cambiado: ya no es solo el gran inversionista con 10 unidades, sino también el joven profesional que compra su primer departamento como una inversión Airbnb-friendly.

Solo en Chile? ¡Para nada! Esto es global. El auge de la renta corta es tendencia mundial, impulsada por la digitalización de los arriendos (hello, Booking, Airbnb, Vrbo y demás primos tech). Se suma el auge del teletrabajo y un turismo millennial más espontáneo, que prefiere la experiencia local antes que el hotel con desayuno buffet.

Ciudades como Lisboa, Ciudad de México, Medellín, Barcelona y Miami viven escenarios similares. De hecho, en algunas de ellas, la renta corta ya representa más del 20% del mercado de arriendos disponibles.

Pero no todo es espumante en la terraza! Como todo boom, la renta corta trae desafíos. El primero: la regulación. Algunas comunas ya han comenzado a discutir normativas para limitar el uso turístico de viviendas particulares. Y en el mundo, ciudades como Nueva York o París han restringido el arriendo por días si no se trata de la vivienda principal del dueño.

También existe el riesgo de saturar barrios residenciales con rotación turística, afectando el tejido comunitario o generando presión sobre los precios del arriendo tradicional.

La renta corta es una tendencia que llegó para quedarse, pero necesita políticas claras, criterios urbanos, tecnología y, por supuesto, inversión inteligente. Porque no todo depa rinde igual, no toda ubicación tiene demanda sostenida, y no todo lo que brilla es booking.

Lo que sí está claro es que Chile está en el mapa de la inversión inmobiliaria dinámica, y la renta corta es la joya del momento. Así que si pensabas que esto era solo para turistas… bueno, bienvenido al negocio del futuro.

Chile y el boom de la renta corta: entre la inversión rentable y los desafíos urbanos

Factores como la rentabilidad inmediata, apalancamiento turístico, barrios consolidados y la plusvalía del sur de Chile, han aportado a este negocio.

Por Equipo Mercados Inmobiliarios

El mercado chileno de arriendos temporales vive un auge sin precedentes. Impulsado por plataformas digitales, el turismo pospandemia y una creciente profesionalización del sector, la llamada «renta corta» se ha consolidado como una alternativa de inversión con alta rentabilidad. Santiago, Viña del Mar y La Serena lideran el fenómeno, mientras los expertos advierten sobre los efectos secundarios en la convivencia vecinal y el acceso a la vivienda.

“El crecimiento ha sido explosivo. La renta corta ya no es una tendencia; es una realidad instalada en las grandes ciudades de Chile y los destinos turísticos clave”, señala Cristian Lecaros, CEO de Inversión Fácil, en conversación con MercadoSinmobiliarios.cl.

Según cifras de HOM Group, durante 2024 se registraron más de 4,6 millones de noches reservadas a través de plataformas como Airbnb, un 47% más que el año anterior. La ocupación promedio en Santiago alcanzó el 62%, con picos del 78% durante la temporada de invierno, especialmente en comunas como Las Condes, Providencia y Santiago Centro, donde barrios como Lastarria y Bellas Artes superaron incluso el 80%.

Rentabilidad inmediata

La promesa de ingresos por encima de la cuota hipotecaria ha hecho que muchos inversionistas opten por destinar sus departamentos a la renta corta en vez de alquilar a largo plazo. En algunas zonas de Santiago, los retornos netos anuales superan el 8%, mientras que en ciudades como Pucón o Viña del Mar se ha observado un incremento del 40% en la demanda de alojamiento temporal durante el verano de 2025.

“Estamos viendo cómo pequeños y medianos inversionistas están entrando al mercado con una mentalidad empresarial. La gestión es clave: ya no basta con publicar el anuncio, hay que preocuparse del servicio, del mantenimiento y de la experiencia del huésped”, apunta Antonio Eyzaguirre, cofundador de la plataforma Welcomy, durante la Expo Renta Corta 2025, donde más de 3.000 asistentes se reunieron para conocer las últimas tendencias del sector.

Luis Conejeros, CEO de Rabbitts Capital, destaca que “la renta corta ha transformado el panorama inmobiliario, especialmente en comunas estratégicas como Santiago Centro, Providencia y Las Condes, donde la ocupación promedio ya supera el 75%. Este modelo no solo ofrece alta rentabilidad para inversionistas, sino también flexibilidad para los viajeros, quienes priorizan experiencias únicas y alojamiento bien ubicado. En Rabbitts Capital, entendemos que este fenómeno es más que una tendencia; es una oportunidad para transformar propiedades en activos altamente rentables”.

Tensiones con la comunidad

Sin embargo, el auge no ha estado exento de tensiones. La proliferación de alojamientos temporales en edificios residenciales ha generado malestar entre los vecinos, sobre todo por el alto flujo de personas y la falta de regulación específica. La Ley de Copropiedad Inmobiliaria, reformada en 2022, permite a las comunidades de propietarios limitar o prohibir los arriendos turísticos en sus edificios, medida que algunos comités de administración ya están aplicando.

“Lo que comenzó como una solución flexible para viajeros se ha convertido en un problema para muchos residentes. Hay edificios donde más del 50% de las unidades son usadas como alojamientos temporales, lo que cambia completamente la dinámica de la comunidad”, comenta Marisol Reyes, administradora de condominios en Santiago.

Además, especialistas advierten sobre el impacto de la renta corta en el mercado de alquiler tradicional. “A medida que más propiedades migran a este modelo, se reduce la oferta para quienes buscan arrendar por años, presionando los precios al alza. En ciudades con déficit habitacional, esto puede agravar aún más el problema”, explica Tomás González, economista urbano de la Universidad Católica.

Mirando al futuro

Las proyecciones para 2025 son optimistas. HOM Group estima que la renta corta generará ingresos por USD 413 millones, lo que representa un crecimiento del 18% respecto al año anterior. El empuje del turismo brasileño, una buena temporada de nieve y eventos internacionales están entre los factores que impulsan la demanda.

No obstante, voces dentro del propio sector piden mayor regulación y estándares comunes. “Necesitamos avanzar hacia una industria más profesionalizada, con reglas claras para todos los actores. El crecimiento debe ser sostenible, tanto para los inversionistas como para las comunidades que habitan estos espacios”, concluye Antonio Eyzaguirre.

En medio de este panorama, Chile se enfrenta al desafío de integrar esta nueva forma de habitar y rentabilizar las ciudades sin sacrificar la convivencia urbana ni el acceso a la vivienda. Un equilibrio difícil pero necesario si se quiere sostener el auge de la renta corta más allá del entusiasmo inicial.

Puerto Varas consolida su boom de renta corta con récord de ocupación para Semana Santa 2025

Con un mix de plusvalía inmobiliaria, conectividad aérea y oferta gastronómica, Puerto Varas se perfila como el polo de alojamiento temporal más dinámico del sur de Chile.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

La capital turística del sur de Chile vive un auge sin precedentes en el mercado de renta corta. Según cifras de Welcome Inn Chile, firma local dedicada a la gestión de alojamientos temporales, las reservas en 2024 totalizaron 619 y recibieron 1.635 huéspedes en solo 14 propiedades.

Para la temporada estival 2025, las pernoctaciones crecieron un 32,5 % y las reservas aumentaron un 25,6 % frente al verano anterior, consolidando la ciudad como epicentro del “Airbnb chileno”.

“La construcción de edificios con alta plusvalía a lo largo de la costanera ha disparado la demanda y transformado el modelo de alojamiento tradicional”, afirma Álvaro Ríos , CEO y cofundador de Welcome Inn Chile.

Perfil del visitante: compras, gastronomía y escapadas breves

El mayor flujo proviene de turistas chilenos, argentinos y españoles . En el caso de los argentinos, un 80% llega desde Bariloche, seguido por Villa La Angostura, Villa Traful y Neuquén.

Sus motivaciones principales son las compras en centros comerciales y outlets, con estadías que oscilan entre 2 y 3 noches (una noche cuando viajan por trabajo). El rango etario dominante: 30‑60 años.

Respecto a las proyecciones para la Semana Santa 2025, la ocupación estuvo en alza, Welcome Inn proyectando un 25 % más de ocupación para el próximo feriado largo, impulsado por un aumento anticipado de 33 % en reservas respecto de la misma fecha en 2024.

«A pesar de la alta demanda aún hay disponibilidad. Los viajeros buscan relajo, tranquilidad y una oferta gastronómica que distingue a toda la Región de Los Lagos», remarca Ríos.

Tendencias externas confirman el boom

Datos de AirRoi refuerzan la expansión del destino. Por ejemplo, el 64,1 % de los huéspedes son chilenos (principalmente Santiago, Concepción, Temuco y Viña del Mar). En el caso de Argentina (8,1 %) y EE.UU. UU. (7,2 %) lideran la demanda internacional.

Por otra parte, el 50 % de los visitantes pertenece a la generación nacida después de 2000 y en lo relativo a los idiomas de los visitantes, el español predomina con un (49,6 %) e inglés (36,2 %).

El crecimiento de la renta corta no solo diversifica la oferta de camas: también genera empleo local , dinamiza comercios y pone en valor la hotelería familiar. “El llegar temporal compite de igual a igual con hoteles y cabañas, elevando el estándar de servicio”, subraya Ríos.

Welcome Inn Chile, motor del segmento

Fundada por Álvaro Ríos (técnico en Turismo y guía de montaña) y Estefanía Ortíz (administradora de empresas de turismo), la compañía administra integralmente propiedades: promoción, fijación dinámica de tarifas, housekeeping y atención al huésped.

Con un equipo proveniente del rubro hotelero local, la empresa se ha convertido en referencia para inversionistas que buscan rentabilizar inmuebles sin gestionar la operación diaria .

“En 10 años, la renta corta pasó de ser alternativa a transformarse en un eje de inversión turística para Puerto Varas”, concluye el CEO.

Con un mix de plusvalía inmobiliaria, conectividad aérea y oferta gastronómica, Puerto Varas se perfila como el polo de alojamiento temporal más dinámico del sur de Chile , y las proyecciones para Semana Santa 2025 apuntan a un nuevo récord de ocupación.

Multifamily de Renta Corta. Una tendencia emergente en el negocio inmobiliario

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de Negocios en en COHLERS+PARTNER

El concepto de «Multifamily de renta corta» está ganando terreno como una modalidad innovadora dentro del mercado inmobiliario, especialmente en zonas urbanas y turísticas.

En chileno y en “simple”, se trata de edificios multifamiliares construidos o adaptados por el inversionista dueño con el objetivo de ser arrendados en períodos breves, generalmente inferiores a 30 días, mediante plataformas como Airbnb, Booking.com u otras herramientas de gestión de arriendos temporales y transitorios.

De esta manera, se puede decir que un «Multifamily de renta corta» es un activo inmobiliario compuesto por múltiples unidades habitacionales (departamentos o estudios) dentro de un mismo edificio (edificio completo o parte del mismo), diseñadas específicamente para arriendos de corta duración. A diferencia del modelo tradicional de arriendo residencial (renta larga) o del negocio hotelero, este formato privilegia la flexibilidad, alta rotación de ocupantes y la implementación de servicios similares a los de un hotel, tales como limpieza periódica, check-in digital, mobiliario completo y atención al cliente.

Dentro de las principales características de este modelo de negocio, se incluyen, entre otras, la alta rotación de arrendatarios, con estadías que pueden ir desde una noche hasta varias semanas; la gestión centralizada profesional, muchas veces a través de operadores especializados en renta corta; la ubicación estratégica, normalmente en zonas con alto flujo turístico o ejecutivo; el diseño funcional y amoblado, enfocado en la comodidad inmediata del huésped; la tecnología aplicada con sistemas de acceso remoto, automatización de reservas y control operativo.

Así las cosas, podemos ver ciertas ventajas de este tipo de actividad para el negocio Inmobiliario. Así por ejemplo: se puede apreciar una mayor rentabilidad por unidad, pues en comparación con la renta tradicional, los arriendos cortos permiten generar mayores ingresos mensuales, especialmente en temporadas altas; una diversificación de ingresos, ya que reduce la dependencia de contratos a largo plazo y permite ajustar tarifas según la demanda del mercado; una flexibilidad de uso, en donde el propietario puede destinar algunas unidades al uso personal o adaptarlas a diferentes perfiles de huéspedes (turistas, ejecutivos, familias, etc.); y, una mayor liquidez del activo, ya que al demostrar flujos de caja estables y atractivos, se puede facilitar la venta del activo a inversionistas interesados en este tipo de rentas.

Sin embargo, no existe un negocio perfecto. Es por ello que, se estiman como eventuales desventajas y riesgos del «Multifamily de renta corta», las siguientes situaciones:

Primeramente, la regulación cambiante, pues muchas ciudades están implementando normativas que limitan o restringen los arriendos de corta duración, lo que puede afectar la viabilidad del negocio. Tener presente que esto está ocurriendo más en Europa que en Chile, pero nada hace presagiar que acá no pueda pasar lo mismo, al menos al menos mediante ordenanzas municipales. Ya algo fue dicho en la Nueva Ley de Copropiedad.

En segundo lugar, una mayor carga operativa, dado que la rotación frecuente de clientes/huéspedes o pasajeros requiere una gestión más intensa, incluyendo limpieza, mantenimiento, reposición y obsolescencia de inventarios y atención al cliente.

Luego, una mayor vacancia en temporada baja, en atención a que naturalmente, la demanda puede ser estacional, generando fluctuaciones en los ingresos.

Finalmente, y quizás lo más relevante, pasa por la percepción vecinal negativa, puesto que el constante cambio de ocupantes puede generar conflictos con residentes permanentes del edificio o del entorno.

Para terminar, cabe decir que se estima que el modelo de “Multifamily de renta corta” representa una oportunidad atractiva para desarrolladores e inversionistas inmobiliarios que buscan diversificar y maximizar el retorno sobre sus activos. Sin embargo, su éxito depende de una buena gestión operativa, un análisis riguroso del mercado local y una evaluación constante del marco regulatorio. En un contexto donde la flexibilidad, la digitalización y la movilidad son clave, este modelo podría consolidarse como una pieza estratégica del negocio inmobiliario del futuro.

Renta corta: oportunidad para quién

Señor director: Las altas tasas de interés han cambiado las reglas del juego en el mercado inmobiliario. Hoy, en muchos casos, el dividendo de una propiedad supera con creces el ingreso por arriendo, dejando a los inversionistas tradicionales en una posición difícil. En este escenario, la renta corta se ha convertido en una alternativa más rentable y flexible.

Si miramos números. Según el último estudio de HOM, solo en Viña del Mar los ingresos por arriendos de corta estadía superaron los US$9 millones durante el verano. Pero no es una oportunidad abierta para todos. Requiere capital, buena gestión y, sobre todo, acceso a propiedades bien ubicadas y con atributos diferenciadores.

Este fenómeno no está exento de controversia. Ciudades como Barcelona han limitado los arriendos temporales porque afectan la disponibilidad de viviendas para quienes buscan arrendar de manera permanente. El beneficio de este modelo, hasta ahora, ha sido principalmente para los propietarios, dejando fuera a quienes no tienen acceso a una propiedad.

Entonces, ¿es posible abrir esta oportunidad a más personas? Hasta ahora, la respuesta ha sido no. Pero nuevos modelos pueden cambiar esa ecuación, permitiendo que más interesados -incluido quienes hoy solo pueden arrendar- puedan participar y beneficiarse de este mercado.

Tomás Charles, CEO de Fraccional.cl

12/05/2026 05:56