Ubicación estratégica, alta demanda turística y rentabilidad sostenible en el año, son las claves que destacan los expertos en distintos lugares que concentran las mejores alternativas de inversión en la época estival que comienza.
Con la llegada del verano comienza la temporada alta en el mercado de arriendos en zonas turísticas. El modelo de arriendo de renta corta, que contempla períodos desde días hasta meses sin contratos anuales, se ha consolidado como una alternativa atractiva en el mercado nacional, impulsado por plataformas como Airbnb y Booking, por lo que expertos animan a quienes buscan invertir, a poner atención a las zonas que lideran la demanda de forma constante.
«El éxito de esta modalidad de inversión no depende únicamente de la propiedad en sí, sino de factores estratégicos como la ubicación y la capacidad de mantener una demanda constante. Por ejemplo, no es lo mismo tener un departamento en Valparaíso que tener un departamento en Caldera, ya que en esta última la demanda es mucho más estacional, mientras que en Valparaíso es más estable en el tiempo”, comenta Cristián Martínez, fundador de Crece Inmobiliario, empresa especializada en asesoría para inversionistas inmobiliarios con presencia nacional e internacional.
Zonas consolidadas
Para el especialista, Valparaíso emerge como una de las regiones más destacadas para invertir en renta corta, particularmente por zonas como Viña del Mar, Valparaíso y Concón, ofreciendo una ventaja competitiva significativa: la doble demanda. «En Valparaíso tienes todo este sistema costero que además en el año te permite un doble propósito: lo puedes seguir arrendando por renta corta o también para estudiantes universitarios», indica el experto de Crece Inmobiliario.
Esta característica convierte a la zona en una inversión resiliente, capaz de generar ingresos más allá de la temporada estival tradicional. Las zonas que combinan atractivo turístico con presencia universitaria resultan particularmente interesantes para mitigar la estacionalidad típica de los destinos de playa.
En la Región Metropolitana, Santiago Centro representa otra alternativa estratégica, especialmente para captar turismo nacional e internacional durante todo el año, dado su atractivo a nivel turístico con todos los centros y edificios cívico institucionales, así como su conectividad y gran cantidad de servicios.
En la misma línea, el experto destaca a las comunas de Providencia y Las Condes. «Ese nicho hoy día es muy atractivo porque la ocupación es un poquito más larga en tiempo, el perfil del inquilino es de mejor calidad, un perfil un poco más alto donde, por ejemplo, se encuentran ejecutivos y gerentes enviados por empresas internacionales que arriendan por semanas o meses. Este segmento ofrece ventajas, ya que suelen ser personas que vienen prácticamente solas o acompañadas por una más como máximo, por ende, el deterioro y el desgaste del departamento es mucho menor, lo que reduce costos de mantención y maximiza la rentabilidad a largo plazo”.
Alternativas emergentes
La Serena-Coquimbo son otras zonas que destacan por su cercanía con la Región Metropolitana y su variedad de atractivos, incluyendo el Valle del Elqui y, además que Valparaíso, esta área permite combinar ambos modelos de renta, aprovechando fuera de la temporada alta, la demanda estudiantil entre marzo y diciembre.
Otras regiones con potencial incluyen las zonas de Concepción y el sur de Chile, particularmente Puerto Varas, Pucón y Valdivia, destinos que mantienen demanda turística durante periodos más amplios del año.
“Es importante identificar el perfil de demanda específico de cada zona y considerar propiedades que permitan múltiples usos durante el año, reduciendo así la dependencia de temporadas específicas y asegurando un flujo de ingresos más estable”, cierra Cristián Martínez.





