Más de 200 turistas trasandinos habrían sido víctimas de una estafa inmobiliaria en Viña del Mar, tras contratar departamentos inexistentes para sus vacaciones. Expertos advierten sobre los principales riesgos y entregan recomendaciones clave para arrendar de forma segura.
Por: Equipo Mercados Inmobiliarios
Un nuevo caso de estafa turística encendió las alertas en Reñaca, Viña del Mar, luego de que más de 200 personas provenientes de Argentina denunciaran haber sido engañadas al contratar supuestos arriendos vacacionales en un inexistente apart hotel denominado “Holiday Reñaca”.
Según consignó prensa chilena y argentina, los responsables ofrecían departamentos a través de publicaciones en redes sociales y mensajería directa, utilizando fotografías reales extraídas de plataformas como Booking, además de reseñas positivas falsas para generar confianza entre los potenciales arrendatarios.
Las víctimas señalaron que la mayoría de las conversaciones se realizaban vía WhatsApp con cuenta verificada, lo que redujo las sospechas iniciales. A través de ese canal, se solicitaban pagos anticipados mediante transferencias electrónicas, derivando los depósitos a supuestas agencias de viajes intermediarias. Con el paso de los días comenzaron a aparecer denuncias y reseñas negativas en Google Maps asociadas a estafas similares.
Aunque las autoridades chilenas se encuentran recopilando antecedentes del caso, desde el sector inmobiliario advierten que este tipo de fraudes tiende a aumentar durante la temporada estival. De acuerdo con cifras de la PDI, solo el verano pasado se registraron 132 denuncias por estafas vinculadas a arriendos de vacaciones.
Para Daniela Patuelli, broker de REMAX Absolute en Reñaca, la prevención comienza con información clara y verificada. “Con los consejos correctos, te asegurarás de que tu experiencia sea perfecta de principio a fin en los arriendos de vacaciones”, afirmó.
¿Dónde buscar y cómo reducir el riesgo?
Uno de los principales errores, advierten los expertos, es iniciar la búsqueda en espacios sin respaldo ni mecanismos de protección. Plataformas como Airbnb o Booking ofrecen mayor seguridad, ya que retienen los pagos y cuentan con sistemas de protección al huésped.
En contraste, anuncios publicados de forma “suelta” en Facebook Marketplace o grupos de WhatsApp carecen de verificación de identidad y respaldo legal, lo que aumenta el riesgo de fraude.
Otra alternativa recomendada es recurrir a empresas formales de corretaje de propiedades, con RUT, domicilio conocido y responsables legales identificados, lo que permite contar con contratos formales y respaldo profesional. “Si un anfitrión te pide hablar por WhatsApp para darte un descuento, es una trampa común para quitarte la protección de la plataforma”, advierte la experta.
Señales de alerta: cómo verificar si una oferta es real
Incluso en portales reconocidos, es fundamental analizar cada anuncio con atención. Fotografías genéricas, de baja calidad o reutilizadas desde bancos de imágenes pueden ser una señal de alerta. Una búsqueda inversa de imágenes permite detectar si las fotos han sido usadas en otros anuncios fraudulentos.
El precio también es un factor clave. Ofertas demasiado convenientes suelen esconder engaños. En ese sentido, se aplica una regla básica del mercado inmobiliario que resume el abogado Sabas Chahuán: “Si es demasiado barato puede tratarse de una estafa”.
Revisar comentarios, evaluaciones y reputación del anunciante es otro paso indispensable. Asimismo, solicitar una videollamada o un “tour virtual” del inmueble puede ayudar a confirmar la existencia real de la propiedad.
Los datos contractuales también deben coincidir: el nombre del arrendador que figura en el contrato debe ser el mismo del titular de la cuenta bancaria donde se realizará el pago. Cualquier inconsistencia representa un riesgo elevado.
Pagos, contratos y presión indebida
El momento del pago es uno de los más sensibles del proceso. Los especialistas recomiendan no pagar el 100% por adelantado. En arriendos formales, lo habitual es reservar con un porcentaje y cancelar el saldo al llegar o al finalizar la estadía.
También se aconseja transferir únicamente a cuentas corrientes de empresas y exigir siempre un comprobante de pago. Las cuentas personales para servicios formales son una señal de alerta.
Finalmente, desconfíe de la presión por cerrar el trato rápidamente. Frases como “hay otro interesado” buscan forzar decisiones apresuradas. Un arrendador legítimo, advierten, otorga tiempo suficiente para evaluar y confirmar la reserva.
El proceso debe concluir con un Contrato de Arriendo de Temporada por escrito, ya que los acuerdos verbales no tienen validez legal.
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