UF$40.809,44+0.01%UTM$71.5060.00%Tasa hipot.4,85%m² Stgo73,2 UFPermisos+8,2%Stock14,3 mesesUSD$917-0.44%
Mercados & Inmobiliarios
Opinión

El fin del corretaje informal: ¿Hacia una profesionalización definitiva?

Según datos recientes, cerca del 80% de los reclamos presentados ante el Sernac contra corredores de propiedades no son acogidos ni respondidos.

Sebastian Aliaga
PorSebastian Aliaga·26 de junio de 2026·2 min de lectura
Compartir

Según datos recientes, cerca del 80% de los reclamos presentados ante el Sernac contra corredores de propiedades no son acogidos ni respondidos. Esta cifra no es solo una estadística; es el síntoma de una industria que urge de una limpieza profunda.

El diagnóstico es claro y los puntos críticos son recurrentes. Nos enfrentamos a contratos de promesa mal redactados, términos ambiguos y garantías que nunca se devuelven. Sin embargo, el fenómeno más doloroso es la "desaparición del independiente". Es una realidad común que, ante un error técnico o un conflicto legal, el corredor informal simplemente deje de contestar llamadas. Sin una marca que proteger ni una oficina física donde dar la cara, el costo de "desaparecer" para ellos es casi nulo, mientras que para el propietario el costo patrimonial puede ser devastador.

Esta precariedad contrasta drásticamente con los mercados maduros, donde la profesionalización es un imperativo legal y ético. En Estados Unidos, por ejemplo, operar sin una licencia estatal es impensable. El sistema exige exámenes rigurosos, antecedentes impecables y educación continua. Allí, los códigos de ética tienen "dientes": el incumplimiento conlleva multas severas o la revocación definitiva de la licencia. Además, la obligatoriedad de seguros de responsabilidad civil garantiza que, si un profesional comete un error, existe un respaldo financiero real para el cliente.

En dichos mercados, el modelo de exclusividad es la norma, lo que permite al agente invertir seriamente en marketing y asesoría legal, eliminando la sobreexposición y el desgaste innecesario del inmueble.

Entonces, cabe preguntarse: ¿quién responde cuando las cosas fallan?

Confiar el patrimonio de una vida a la "informalidad solitaria" es un riesgo invisible pero latente. La falta de un respaldo corporativo significa que no hay una estructura superior que fiscalice el proceso. Por el contrario, operar bajo el alero de una marca con presencia mundial y oficinas físicas establecidas no es un lujo, es una póliza de garantía.

La diferencia radica en la responsabilidad y la permanencia. Una institución consolidada tiene una reputación global que resguardar y protocolos estandarizados internacionalmente que minimizan el error humano. Aquí, el éxito de la operación no es un esfuerzo individual, sino una métrica institucional apoyada por equipos legales y de marketing que aseguran una transición patrimonial segura.

La profesionalización del corretaje en Chile no puede seguir esperando una ley que la imponga. El respeto por el cliente y la seguridad jurídica de sus activos nos obliga a quienes lideramos esta industria a auto-regularnos y ofrecer, desde ya, el estándar de excelencia que nuestros propietarios merecen.

Etiquetas
Compartir
Kit de difusión

Compártelo en LinkedIn con un mensaje listo para pegar.

Lee también