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PRONTO

Confianza y reputación. Los nuevos cimientos del negocio inmobiliario

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de negocios

Durante décadas, el negocio inmobiliario en nuestro país se sostuvo sobre dos pilares: el acceso al crédito y el crecimiento sostenido de la demanda. Sin embargo, el escenario actual caracterizado por una desaceleración económica, consumidores más cautos y un escrutinio público más intenso, ha cambiado las reglas del juego.

Hoy, la confianza y la reputación corporativa se han convertido en los verdaderos cimientos sobre los que se construye la sostenibilidad del negocio, pues en un mercado más competitivo, donde la decisión de compra o inversión se analiza con mayor detalle, las empresas que no inspiren confianza pierden no solo ventas, sino también legitimidad. La marca ya no es solo un logotipo o una promesa publicitaria, es el reflejo tangible de la credibilidad y coherencia que una organización demuestra en cada interacción.

El comprador chileno actual es más informado, exigente y sensible a los riesgos. No solo compara precios y ubicaciones sino que también investiga antecedentes de la empresa, busca reseñas o comentarios de clientes, analiza postventa y evalúa la solidez financiera del proyecto.

En este contexto, la transparencia se transforma en un activo estratégico del negocio. Las empresas que comunican con claridad sus procesos, precios, avances y compromisos generan una relación distinta con sus clientes, esto es, una relación basada en información y no en expectativas. Por el contrario, la falta de claridad, los atrasos injustificados o los conflictos postventa pueden erosionar rápidamente la confianza y afectar el valor de marca acumulado durante años.

La reputación no se genera con campañas de marketing, sino con coherencia y cumplimiento. En el sector inmobiliario, eso significa cumplir con plazos, estándares de calidad y compromisos contractuales, incluso en escenarios adversos.

De este modo, las empresas que actúan con responsabilidad frente a sus clientes y comunidades logran algo más valioso que una buena imagen, construyen capital reputacional. Ese intangible se traduce en mayor fidelidad, mejores alianzas y acceso preferente a financiamiento o proyectos públicos.

En un entorno regulatorio más estricto, donde se exige mayor trazabilidad y rendición de cuentas, la gobernanza corporativa y el cumplimiento normativo se vuelven herramientas clave para sostener la confianza. Por ello, implementar sistemas de compliance, códigos éticos y canales de denuncia, así como políticas de protección de datos y prevención de conflictos de interés, no es burocracia, es precisamente una correcta gestión del riesgo reputacional.

El cumplimiento ya no debe ser visto y analizado por la empresa como un “costo”, sino más bien un seguro de credibilidad frente a clientes, autoridades y socios estratégicos donde la empresa que demuestre integridad, incluso en tiempos difíciles, consolidará una posición de liderazgo.

A lo anterior, debe sumarse el hecho de que normalmente, cuando los mercados se desaceleran, la confianza se vuelve el activo más escaso y, por ende, el más valioso en toda relación de negocios. De este modo, en un entorno incierto, los inversionistas buscan estabilidad, los clientes buscan respaldo y las comunidades exigen responsabilidad.

Así, las empresas que comprendan que la confianza no se comunica, sino que se gestiona, estarán mejor preparadas para el futuro. Gestionar la confianza implica coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, transparencia en la información y un compromiso genuino con el cumplimiento.

En definitiva, el negocio inmobiliario nacional enfrenta un cambio estructural en donde el valor ya no reside solo en el metro cuadrado, sino en la reputación construida sobre él. Las empresas que entiendan que su principal activo es la confianza podrán no solo resistir los ciclos del mercado, sino liderar su transformación.

Cómo rentar tu propiedad en Fin de Año y vacaciones

El arriendo temporal se consolida como una alternativa clave para propietarios y turistas durante las celebraciones de fin de año y el inicio de las vacaciones. Expertos de la V Región explican por qué esta modalidad vive un auge sostenido y entregan recomendaciones para optimizar su uso.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

El arriendo temporal ha dejado de ser una práctica ocasional para transformarse en una fuente estable de ingresos para numerosos propietarios a lo largo del país.

Su crecimiento se ha visto impulsado por el turismo interno y por el uso masivo de plataformas digitales que facilitan reservas por días o semanas, especialmente en periodos de alta demanda como el Año Nuevo y el inicio de las vacaciones estivales.

En estas fechas, destinos costeros y lacustres se convierten en los más solicitados por familias, grupos de amigos y viajeros de negocios que buscan alternativas flexibles y accesibles.

En la V Región, zonas como Valparaíso, Viña del Mar, Reñaca, Concón, Papudo, Maitencillo y Algarrobo concentran buena parte de las búsquedas. La vista al mar y la cercanía con actividades recreativas son factores determinantes al momento de elegir.

“El alquiler temporal pasó de ser una actividad poco frecuente a convertirse en una fuente estable de ingresos para muchos propietarios, por la alta demanda de arriendos en Año Nuevo o cuando se planifican vacaciones entre varias familias”, señala Pía Osses, agente de REMAX Titanio Bosques.

La especialista detalla que los valores para la noche de Año Nuevo varían según ubicación y capacidad. En Valparaíso, los departamentos para cuatro personas o más, con vista privilegiada a los fuegos artificiales, bordean entre $250.000 y $350.000 por noche. En sectores como Viña del Mar, Reñaca bajo y Costa de Montemar en Concón, unidades de similares características alcanzan valores que fluctúan entre $300.000 y $500.000.

Para los propietarios interesados en optimizar el rendimiento de sus inmuebles, la recomendación es prepararse con anticipación. Publicar las propiedades con tiempo suficiente permite competir de mejor manera y ajustarse a los valores reales del mercado.

La reputación digital también juega un papel clave: buenas evaluaciones en plataformas de arriendo mejoran la visibilidad del anuncio y elevan la confianza de los potenciales arrendatarios. Una presentación cuidada, con fotografías recientes y descripciones precisas, aumenta significativamente las posibilidades de concretar reservas.

La claridad en los acuerdos es otro aspecto fundamental. Incluso para estadías breves, es recomendable dejar todos los términos estipulados en un contrato de arriendo, lo que ayuda a evitar confusiones y asegura una experiencia fluida tanto para el huésped como para el propietario.

Asimismo, mantener la propiedad en buen estado no solo evita riesgos o incidentes, sino que mejora la experiencia del viajero y amplía la probabilidad de recomendaciones posteriores.

Osses recuerda que nunca se deben realizar pagos anticipados sin respaldo y que es esencial verificar la autenticidad de las plataformas utilizadas.

Trabajar con agentes inmobiliarios de empresas consolidadas permite gestionar de forma más eficiente el proceso completo, desde la administración de consultas hasta la coordinación de ingresos y salidas, lo que se traduce en una oportunidad real de generar ingresos sostenidos durante la temporada alta.

“Bono pie”: la trampa silenciosa que está inflando el mercado inmobiliario

Por: Matías Echeverría, CEO y fundador de HousePricing.

Propiedades infladas, triste pero real. Los bancos lo saben y lo permiten porque no es ilegal, pero al revisarlo en detalle nos damos cuenta que tampoco es tan correcto. Porque eso es efectivamente lo que ocurre con una de las prácticas que ha entrado con fuerza en el mercado inmobiliario: el bono pie.

Hemos analizado decenas de departamentos en Santiago, especialmente en el segmento bajo las 2.500 UF. ¿Y qué encontramos? Un patrón inquietante: proyectos con bonos pie del 10% al 20% cuyos precios superan incluso el rango máximo de estimación de mercado según los datos de HousePricing. En otras palabras, una inflación notoria al mirar los números fríamente.

Por ejemplo, tomemos un caso real de una propiedad cuyo valor es de 2.200 UF y tiene una estimación promedio en HousePricing de 2.250 UF con un máximo de 2.350 UF, pero nos encontramos que la misma propiedad tiene un valor con bono pie de 2.600 UF.

¿El resultado? Una propiedad con “bono” termina vendiéndose por sobre su valor máximo. Si revisamos en detalle lo que ocurrió es que el banco recibe una tasación “formal” que valida ese precio inflado, financia el 90% sin cuestionar nada.

El gran perdedor es el comprador porque se enfrenta al sobreendeudamiento y a una inflación artificial de precios, especialmente en segmentos bajos. Asimismo, se enfrenta a un sistema hipotecario que se sostiene sobre tasaciones que no detectan las distorsiones. 

El famoso bono pie suena como ayuda, pero es un canto de sirena que perjudica al comprador que se siente atraído por una atractiva oferta del tipo: “No necesitas poner pie, te regalamos un bono del 10%”.

Pero la letra chica dice otra cosa: el precio de la propiedad se infla para cubrir ese supuesto beneficio. Así, cuando el banco financia el 90% del valor publicado, en realidad estás comprando sin pie… pero pagando un crédito por el 100% del valor real.

Es cierto que no se pone el  pie, pero la persona se endeuda por un valor inflado. A eso se suma que el dividendo mensual sube, el mercado se distorsiona y todos miran hacia otro lado.

¿Por qué ocurre esto? Hay dos razones principales: una, los bancos aceptan a ciegas cualquier tasación “formal”, sin validación de datos y la otra es que se usan tasaciones manuales vulnerables al fraude, donde los comparables se ajustan “mágicamente” para coincidir con el precio publicado.

Si realmente queremos un sistema saludable y confiable es el momento de que los actores como inmobiliarias y banca comiencen a mejorar las prácticas, no se trata de hacer beneficencia, se trata de que un mercado crece sano y de mejor forma cuando no se perjudica a uno de sus actores más relevantes: el comprador.

La toma de San Antonio fue inducida por los dueños del terreno 

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la ciudad

En nuestro país, según lo que se aprecia en la prensa, existen del orden de las 1.500 tomas de terrenos privados y fiscales, ya sea urbanos como rurales, en los cuales por ausencia de control y fiscalización de los municipios y de las secretarias regionales ministeriales de Vivienda y Urbanismo, las familias más postergadas han podido construir sus precarias viviendas. Según nuestra opinión, los más numerosos «loteos brujos» son 3 de Alto Hospicio, región de Tarapacá, Cerrillos y Lampa, en la región metropolitana de Santiago y el polémico de San Antonio.   

Hay una sentencia de la Corte Suprema que ordena el desalojo de las 4.000 familias que residen ilegalmente en el terreno de 214 hectáreas situado en la comuna de San Antonio que le pertenece a unos privados, pero ahora la administración de Boric, conforme a su programa, de gobierno adoptó la decisión de expropiar, figura contemplada en la Constitución, 100 hectáreas de dicho terreno, rol del Servicio de Impuestos Internos (SII) N° 9037-1, localizado en el cerro Centinela de la indicada comuna, inmenso predio que cuenta con un reducido avalúo fiscal de un poco más de $ 700 millones y con una regulación determinada en el respectivo Plan Regulador Comunal (PRC). 

Esta propiedad le pertenece desde el año 1997 a la Inmobiliaria y Constructora San Antonio S.A., cuyos dueños son distintas sociedades de inversiones controladas por Esteban Solari, Ricardo Posada, Claudia Urbina, Gioconda Bertoglia y Luis Medel. Para el propósito de solucionar el problema el Minvu, a través del Serviu de la 5a región, ya ha iniciado el proceso de expropiación utilizando para ello $11 mil millones asignados originalmente para solucionar otras tomas en el sur, dineros que no se gastaron en las mismas, pues habrían cambiado las reglas del juego. Por este motivo, se posibilitó este «arreglo», que significará no destinar nuevos fondos públicos y al respecto el ministro Carlos Montes aduce que siempre su ministerio dispone de haberes en su presupuesto para abordar este tipo de imprevistos. Vale decir, estamos ante una simple reasignación de platas. 

Pues bien, A fines del año 2019, según denuncian los pobladores, uno de los socios de la empresa -acompañado de algunos arquitectos, uno de ellos de apellido Alfonsi- los invitó para que en dicho terreno construyeran sus viviendas, naturalmente sin tramitarse en la respectiva Dirección de Obras Municipales (DOM) los necesarios permisos, lo que fue irresponsablemente tolerado por las autoridades de aquella época: el Alcalde Omar Vera, el DOM Armado Sabaj y la Seremi Minvu 5a región Evelyn Mansilla.

El PRC de San Antonio, para este terreno admite usos de suelo residencial, equipamiento científico, comercial, culto y cultura, deportivo, educacional, esparcimiento, salud, seguridad, social, servicio, taller artesanal inofensivo, área verde y espacio público. Una porción menor del predio, permite usos relacionados con servicios de infraestructura sanitaria, eléctrica y telecomunicaciones. Otra parte del predio tiene un gravamen de afectación a utilidad pública mediante área verde, y hay 4 quebradas naturales protegidas. La mayor parte del predio se encuentra en la Zona ZR4 que cuenta con una densidad habitacional de 125 unidades habitacionales por hectárea y con altura máxima determinada por la rasante.  

Muchos actores han criticado este salvataje, utilizándose la justificada expresión «saltarse la fila», aludiendo a los pobladores, lo que este columnista comparte, otros tantos políticos de derecha han criticado al gobierno, porque con esta oportunista «movida» se le estaría endosando el problema al futuro gobierno de Kast, pero el hecho concreto es que esta modalidad, tan reprochada, ya está operando en plenitud. 

Por lo tanto, ahora nadie se debe alarmar, partiendo por la asociación gremial empresarial denominada Cámara Chilena de la Construcción CChC), pues cuando a fines de 2019, fecha de los primeros ingresos al predio, con maquinaria pesada para dividir los lotes ejecutando las calles, ninguno de los actuales quejumbrosos interpuso las acciones judiciales en contra de los invasores. Queda en evidencia entonces que, hace 6 años atrás, los dueños del terreno, como las autoridades comunales y regionales estaban sumamente conformes con la planificada e ilícita ocupación. 

Aprovechamos la ocasión para decirle al gobierno y al Congreso Nacional que es impropia y sesgada la decisión de entregar subsidios para las cuotas de los créditos hipotecarios de los compradores de viviendas nuevas, muchos millones de dólares de los contribuyentes, ello para reducir la sobre oferta de ese tipo de viviendas que hay en el mercado. Si la clase política hubiera pensado en favorecer a todos los necesitados que, según cifras oficiales son más de 600.000, lo que habría sido lo lógico, este subsidio se debería haber aplicado también a los compradores de viviendas usadas.

Ingreso requerido para adquirir una vivienda casi se duplica en seis años y el 44% de los compradores son inversionistas

El aumento de la inflación, la alza de la UF y de las tasas hipotecarias ha encarecido las viviendas, lo que ha elevado los requisitos de ingreso y consolidado la participación de inversionistas en el mercado inmobiliario chileno.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

El acceso a la vivienda en Chile se ha vuelto más desafiante en los últimos seis años. La inflación, el incremento de la UF, el alza de las tasas hipotecarias desde 2021 y el aumento en los precios de los inmuebles han elevado los requisitos económicos que exigen las instituciones financieras a quienes buscan adquirir una casa o departamento.

Entre octubre de 2019 y octubre de 2025, el ingreso por hogar solicitado para comprar una vivienda casi se duplicó. Para adquirir un inmueble de 2.500 UF, las entidades crediticias requerían hace seis años un ingreso de $885 mil, mientras que hoy exigen $1,61 millones. En el caso de una propiedad de 4.000 UF, los ingresos necesarios pasaron de $1,41 millones a $2,6 millones, considerando un pie del 20 %, un crédito a 30 años y las condiciones de tasa y UF de cada año.

“Estas son alzas en términos nominales; por lo tanto, hay una parte relevante que tiene que ver con la propia inflación que tuvimos muy fuerte en el país en ese tiempo. Pasar de 2% a 4% en la tasa de crédito hipotecario no es baladí”, explicó Nicolás León, gerente de Estudios y Políticas Públicas de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), en un foro inmobiliario realizado en el ESE Business School de la Universidad de los Andes.

José Miguel Simian, director del Centro de Estudios Inmobiliarios del mismo centro académico, señaló que, aunque la inflación y la UF juegan un rol importante, la mayor influencia la tiene el aumento de las tasas. “Uno podía financiarse hace un par de años a 2,5% o 3% y hoy estamos en 4,2% o 4,3%, sin considerar el subsidio de la tasa. Ese cambio explica gran parte de la mayor exigencia de ingresos”, indicó. Además, añadió que los precios de las propiedades nuevas han seguido subiendo en los últimos años.

El informe también reveló que actualmente el 44 % de las ventas de inmobiliarias corresponde a compradores inversionistas, quienes adquieren propiedades para destinarlas al arriendo. Simian explicó que este segmento está compuesto principalmente por personas de ingresos altos, que arriendan a quienes no pueden comprar. Aunque el negocio del arriendo se ha vuelto más complejo, “en la medida que alguien logra comprar con buenos descuentos y con el subsidio de tasa, el negocio sigue siendo atractivo”, agregó.

León destacó que los inversionistas cumplen también un rol social al incrementar la oferta de arriendo y permitir que más personas accedan a una vivienda. Por su parte, Isabel Palma, presidenta de Comunidad Mujeres Inmobiliarias y gerente comercial de Inmobiliaria FG, sostuvo que la participación del inversionista se mantendrá estable mientras las tasas de interés no bajen significativamente.

César Barros Soffia, gerente general de Empresas Socovesa, afirmó que “el inversionista retail llegó para quedarse y es un actor importante en el mercado inmobiliario chileno”.

El eslabón débil de la construcción

Por: Matías Vásquez, Vicepresidente de Ingeniería ICONSTRUYE

La construcción no podrá aumentar su productividad si no resuelve primero su brecha en seguridad de la información. En un sector donde convergen múltiples actores y procesos digitales críticos, la exposición al riesgo supera con creces la preparación tecnológica de gran parte de la industria.

La entrada en vigencia de la Ley Marco de Ciberseguridad vuelve esta brecha aún más evidente. Contratos, pagos, órdenes de compra y datos sensibles circulan hoy por sistemas que no siempre cumplen estándares mínimos, comprometiendo la continuidad de proyectos y la confianza entre empresas. La discusión no es solo regulatoria; es estratégica. Sin infraestructura segura, trazabilidad y monitoreo permanente, la digitalización del sector se convierte en una fuente de vulnerabilidad.

La construcción debe adoptar una cultura de seguridad equivalente a la relevancia económica que tiene en el país. Implementar plataformas certificadas, protocolos robustos y procesos que aseguren el ciclo procure-to-pay no es una exigencia administrativa, sino una condición para competir en un entorno cada vez más digital.

Demanda de oficinas en Latinoamérica crece 50 % y Santiago alcanza su mejor semestre desde 2018

El mercado de oficinas corporativas en la región muestra una recuperación sostenida tras la pandemia, con Santiago liderando el dinamismo gracias a la fuerte absorción de espacios premium y la baja histórica de vacancia.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

El mercado de oficinas en América Latina ha dejado atrás los efectos de la pandemia y entra en una fase de recuperación sostenida. Según el último Informe del Mercado de Oficinas de América Latina 2025 de JLL, la demanda regional aumentó un 50 % interanual durante el segundo semestre de 2024 y el primero de 2025, impulsada por la reactivación económica, la consolidación del trabajo híbrido y la búsqueda de espacios premium. Este incremento permitió que la vacancia descendiera a niveles similares a los de 2019 y estabilizó los valores de arriendo en los principales mercados corporativos de la región.

“Las oficinas recuperaron su protagonismo. Ahora deben dar el salto de calidad que requieren las compañías y sus colaboradores”, señala Guido Mosin, Director de Research para Greater Latin America en JLL.

Santiago registró su semestre más activo en seis años, con una absorción neta trimestral de 35.672 m², el mejor desempeño desde 2018. La vacancia general descendió a 8,8 %, mientras que las rentas de oficinas clase A aumentaron un 3,5 %, alcanzando los USD 22,2 por metro cuadrado al mes. Los submercados de Providencia y Santiago Centro concentraron el 75 % de la nueva demanda, reflejando un retorno sostenido hacia zonas consolidadas y cercanas al transporte público. “La tendencia positiva se mantendrá gracias a la confianza empresarial y la mejora en las condiciones de ocupación”, agrega Alessandro Piffardi, Research Analyst de JLL Chile.

A nivel regional, la recuperación se refleja en varios mercados: Ciudad de México registra una vacancia que cayó del 20 % al 17,4 %, con absorción positiva por sexto trimestre consecutivo; Bogotá mantiene rentas estables y concentra su demanda en oficinas premium; Buenos Aires experimenta una leve caída de vacancia por primera vez desde 2020; Lima ve descender la vacancia a 16 % con un aumento en la relocalización hacia edificios clase A; mientras que Montevideo mantiene las rentas más altas de la región, alcanzando USD 34,4 por metro cuadrado al mes.

En conjunto, América Latina consolida una tendencia que deja atrás definitivamente el impacto de la pandemia y abre un nuevo ciclo de inversión y ocupación corporativa en sus principales centros urbanos.

El primer centro comercial que funciona con energía solar en Chile existe desde el 2020 y está en la Región de O’Higgins 

La iniciativa en Parque Paseo Machalí incorpora 945 paneles solares que generan cerca de 400 kWp, permitiendo que el centro cubra el 41% de su consumo eléctrico con energía autogenerada. Toda su operación utiliza fuentes 100% renovables, fortaleciendo un modelo de gestión más eficiente y sostenible.

Por: Comunicado de Prensa

Mientras las grandes ciudades concentran parte importante de las inversiones en energías limpias, en la Región de O’Higgins un centro comercial ha demostrado que la transición energética también avanza con fuerza en ese lugar.

Se trata de Paseo Parque Machalí, que  desde 2019 ejecuta un proyecto solar pionero, convirtiéndose en el primero de su tipo en Chile en incorporar generación fotovoltaica a gran escala sobre sus techos y estacionamientos.

La iniciativa, impulsada por la inmobiliaria local Castellani & Muñoz junto a la empresa especializada Rising Sun, contempla la instalación de 745 paneles solares en las cubiertas del recinto y otros 200 en las zonas de estacionamientos. En total, la infraestructura alcanza una capacidad aproximada de 400 kWp.

Gracias a esta generación, el centro comercial puede cubrir cerca del 41% de su consumo eléctrico con su propia planta solar, mientras que el 59% restante proviene de Energías Renovables No Convencionales. Esto es posible gracias a su condición de cliente libre, que le permite acceder a mejores precios y condiciones, junto con la certificación de energía limpia, optimizando sus costos y reforzando su compromiso con la sustentabilidad.

“Para nosotros siempre ha sido importante introducir innovación en nuestros procesos operativos fin de convertirlos en sostenibles. En este caso, creemos relevante que los centros comerciales en regiones también adopten soluciones que reduzcan su impacto ambiental y aporten valor a las comunidades”, dice Joaquín Muñoz, gerente general Castellani & Muñoz,  firma que tiene más de 40 años en el mercado.

Por su parte, Rodrigo Pizarro, Desarrollador de Negocios de Rising Sun se refiere al potencial que existe en la infraestructura comercial para escalar la generación distribuida. “Los techos y estacionamientos de los centros comerciales son superficies ideales para producir energía limpia. Este proyecto demuestra que la industria regional puede liderar iniciativas concretas hacia un sistema energético más eficiente y resiliente”, afirma.

El ejecutivo agrega que el uso de energía solar en este tipo de recintos permite disminuir la dependencia de la red eléctrica convencional, estabilizar costos operacionales y reducir la huella de carbono, factores cada vez más relevantes para la competitividad de los proyectos urbanos. “Además, contribuye al cumplimiento de metas nacionales de energías renovables y a un desarrollo más armónico en las zonas donde se emplazan”, puntualiza.

La transformación digital pendiente del sector inmobiliario.

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de negocios

Pese a ser uno de los motores históricos del crecimiento económico chileno, el sector inmobiliario sigue rezagado en materia de digitalización. En los últimos años, la industria ha incorporado herramientas tecnológicas principalmente en el marketing y la venta, tales como sitios web, redes sociales, portales o visitas virtuales, geolocalización, entre otras, pero la verdadera transformación digital integral aún está pendiente.

El desafío no es puramente tecnológico, sino estratégico y cultural. Es decir, cómo pasar de usar herramientas digitales de manera fragmentada a convertir los datos, la automatización y la analítica en el corazón mismo de la gestión inmobiliaria para el veneficio de la industria.

Adoptar softwares o plataformas no equivale a transformarse digitalmente. Muchas empresas del rubro cuentan con sistemas tecnológicos aislados, tales como un CRM comercial, un ERP financiero, una planilla para control de obras y otra para postventa. Esa dispersión impide una visión unificada del negocio y, en consecuencia, limita la toma de decisiones informadas.

Primer “fake”: La verdadera transformación ocurre cuando la organización logra conectar sus procesos, centralizar la información y convertir los datos en conocimiento útil. Esto requiere liderazgo, inversión, rediseño de procesos y, sobre todo, una cultura empresarial que valore la gestión basada en evidencia por sobre la intuición o la costumbre.

El mercado inmobiliario actual es más competitivo, más regulado e incierto que nunca. Tomar decisiones basadas únicamente en experiencia o percepción puede resultar costoso; en cambio, el uso de Big Data, analítica predictiva y herramientas de inteligencia de negocios permite anticipar tendencias de demanda, evaluar riesgos de inversión y optimizar precios y tiempos de venta.

Los datos se han convertido en el nuevo activo estratégico, ya que conocer el comportamiento del cliente, su capacidad de financiamiento y sus preferencias permiten diseñar productos más ajustados y rentables. Sin embargo, ese valor solo se materializa cuando la información es real, confiable, segura y bien gestionada, lo que exige también protocolos robustos de protección de datos personales.

El sector de la construcción e inmobiliario arrastra históricamente un problema de baja productividad. La digitalización de procesos (a través de metodologías como BIM, gestión documental electrónica o sistemas de control de obra en tiempo real) ofrece una vía concreta para reducir pérdidas, mejorar coordinación y evitar retrabajos; por lo que las empresas que integran herramientas digitales en su cadena completa (desde el diseño hasta la postventa) logran no solo mayor eficiencia, sino también trazabilidad y cumplimiento normativo, aspectos cada vez más valorados por inversionistas y compradores institucionales.

Segundo “fake”: La transformación digital no ocurre por decreto ni por software. Requiere visión y compromiso desde la alta dirección, y en donde el cambio debe impulsarse como una estrategia de negocio, no como un proyecto tecnológico, pues involucra a las personas, redefine roles y exige nuevas competencias.

De este modo, el desafío para el sector inmobiliario es pasar del discurso a la acción ya que no basta con modernizar la vitrina; hay que modernizar la gestión. Por lo que las empresas que logren integrar datos, tecnología y cultura digital estarán mejor preparadas para competir en un mercado donde la eficiencia, la transparencia y la confianza son los nuevos diferenciadores.

En definitiva, la digitalización pendiente no es una brecha tecnológica, es una oportunidad estratégica. En un entorno de mercado volátil y competitivo, los líderes del futuro serán aquellos capaces de construir sobre datos, no sobre suposiciones.

Del aislamiento al confort: la oportunidad que trae la RT 2025

Por: Rodrigo Narváez, secretario ejecutivo del Instituto de la Construcción

La entrada en vigencia de la nueva Reglamentación Térmica el 28 de noviembre marca un ajuste relevante en la forma en que proyectamos y construimos en Chile. Más que un cambio administrativo, supone incorporar con mayor rigor criterios de eficiencia energética, control higrotérmico y calidad de ambiente interior en el quehacer cotidiano de arquitectos, ingenieros y constructores.

El aumento de exigencias no debería entenderse solo como una barrera adicional al momento de tramitar un proyecto, sino como una oportunidad para mejorar el desempeño real de nuestras edificaciones. Reforzar el aislamiento térmico, controlar condensaciones, gestionar mejor la ventilación y reducir pérdidas energéticas apunta, en definitiva, a dos objetivos muy concretos: menores consumos de energía y mejores condiciones de habitabilidad para las personas.

Sabemos, sin embargo, que implementar una normativa más exigente implica un proceso de ajuste: revisar soluciones habituales, actualizar criterios de cálculo, incorporar nuevas combinaciones de materiales, coordinar mejor el diseño entre especialidades y disponer de información técnica clara y confiable.

Con esa mirada, en el Instituto de la Construcción hemos estado trabajando en el Manual Práctico de Reglamentación Térmica 2025, pensado como una herramienta de apoyo para quienes deben diseñar, proyectar, calcular y construir soluciones que cumplan con las nuevas disposiciones. El manual busca traducir los requerimientos normativos a un lenguaje aplicado, con énfasis en ejemplos, esquemas y orientaciones que faciliten la toma de decisiones en el proyecto y en obra.

Un aspecto importante de este trabajo ha sido la colaboración con empresas proveedoras de materiales, sistemas constructivos y servicios de ensayo, que han aportado información de sus soluciones que cumplen con la Reglamentación Térmica. Esa contribución permite presentar casos concretos y alternativas disponibles en el mercado, lo que ayuda a acortar la distancia entre la normativa y su implementación efectiva en los proyectos.

Nuestra intención es que este manual se convierta en un insumo útil para el mundo profesional, tanto para quienes deben ajustar sus prácticas como para quienes recién comienzan a trabajar con la nueva RT.

El documento estará disponible para el público en diciembre, en formato digital, y pronto informaremos los detalles de su difusión a través de las redes sociales del Instituto de la Construcción.

La entrada en vigor de la Reglamentación Térmica es un hito que exige trabajo y coordinación, pero también ofrece una base más sólida para avanzar hacia edificaciones con mejor desempeño energético y mejores condiciones de habitabilidad para sus usuarios.

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