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Conserjes y seguridad: el nuevo equilibrio que plantea la ley.

Por: Sergio Jara Rivera, CEO SOMA Holding Group.

La reciente implementación de la nueva Ley de Seguridad Privada marca un punto de inflexión en la forma en que Chile entiende y regula las funciones asociadas a la seguridad, particularmente en espacios residenciales.

Aunque su objetivo central es modernizar el sector y elevar estándares, su impacto en la labor de los conserjes merece una reflexión cuidadosa.

Durante años, los conserjes han cumplido un rol híbrido: atención, control de accesos y, de facto, primera línea frente a situaciones de riesgo.

Sin embargo, esta realidad se desarrolló en un marco normativo difuso, donde se les exigían responsabilidades sin el respaldo legal, formativo ni laboral adecuado.

La nueva ley introduce una distinción relevante: no todo conserje es guardia de seguridad, ni debe ser tratado como tal.

Este cambio puede ser positivo si se comprende correctamente. Por una parte, evita imponer exigencias desproporcionadas a trabajadores cuya función principal no es la seguridad privada formal.

Por otra, abre la posibilidad de profesionalización voluntaria para quienes sí desempeñan labores críticas de prevención, con mejores estándares y reconocimiento.

El desafío está en la implementación. Sin lineamientos claros, existe el riesgo de confusión, sobrecarga laboral o traspaso indebido de responsabilidades que corresponden a empresas de seguridad y no a trabajadores de conserjería.

La seguridad en los condominios no se fortalece solo con leyes, sino con roles bien definidos, capacitación pertinente y una gestión responsable por parte de administraciones y comités.

La dignificación del trabajo del conserje debe ser parte central de este nuevo escenario.

Temporada de verano: Las mejores zonas para invertir en renta corta en Chile 

Ubicación estratégica, alta demanda turística y rentabilidad sostenible en el año, son las claves que destacan los expertos en distintos lugares que concentran las mejores alternativas de inversión en la época estival que comienza. 

Por: Comunicado de Prensa

Con la llegada del verano comienza la temporada alta en el mercado de arriendos en zonas turísticas. El modelo de arriendo de renta corta, que contempla períodos desde días hasta meses sin contratos anuales, se ha consolidado como una alternativa atractiva en el mercado nacional, impulsado por plataformas como Airbnb y Booking, por lo que expertos animan a quienes buscan invertir, a poner atención a las zonas que lideran la demanda de forma constante.

«El éxito de esta modalidad de inversión no depende únicamente de la propiedad en sí, sino de factores estratégicos como la ubicación y la capacidad de mantener una demanda constante. Por ejemplo, no es lo mismo tener un departamento en Valparaíso que tener un departamento en Caldera, ya que en esta última la demanda es mucho más estacional, mientras que en Valparaíso es más estable en el tiempo”, comenta Cristián Martínez, fundador de Crece Inmobiliario, empresa especializada en asesoría para inversionistas inmobiliarios con presencia nacional e internacional.

Zonas consolidadas

Para el especialista, Valparaíso emerge como una de las regiones más destacadas para invertir en renta corta, particularmente por zonas como Viña del Mar, Valparaíso y Concón, ofreciendo una ventaja competitiva significativa: la doble demanda. «En Valparaíso tienes todo este sistema costero que además en el año te permite un doble propósito: lo puedes seguir arrendando por renta corta o también para estudiantes universitarios», indica el experto de Crece Inmobiliario.

Esta característica convierte a la zona en una inversión resiliente, capaz de generar ingresos más allá de la temporada estival tradicional. Las zonas que combinan atractivo turístico con presencia universitaria resultan particularmente interesantes para mitigar la estacionalidad típica de los destinos de playa.

En la Región Metropolitana, Santiago Centro representa otra alternativa estratégica, especialmente para captar turismo nacional e internacional durante todo el año, dado su atractivo a nivel turístico con todos los centros y edificios cívico institucionales, así como su conectividad y gran cantidad de servicios.

En la misma línea, el experto destaca a las comunas de Providencia y Las Condes. «Ese nicho hoy día es muy atractivo porque la ocupación es un poquito más larga en tiempo, el perfil del inquilino es de mejor calidad, un perfil un poco más alto donde, por ejemplo, se encuentran ejecutivos y gerentes enviados por empresas internacionales que arriendan por semanas o meses. Este segmento ofrece ventajas, ya que suelen ser personas que vienen prácticamente solas o acompañadas por una más como máximo, por ende, el deterioro y el desgaste del departamento es mucho menor, lo que reduce costos de mantención y maximiza la rentabilidad a largo plazo”.

Alternativas emergentes

La Serena-Coquimbo son otras zonas que destacan por su cercanía con la Región Metropolitana y su variedad de atractivos, incluyendo el Valle del Elqui y, además que Valparaíso, esta área permite combinar ambos modelos de renta, aprovechando fuera de la temporada alta, la demanda estudiantil entre marzo y diciembre.

Otras regiones con potencial incluyen las zonas de Concepción y el sur de Chile, particularmente Puerto Varas, Pucón y Valdivia, destinos que mantienen demanda turística durante periodos más amplios del año.

“Es importante identificar el perfil de demanda específico de cada zona y considerar propiedades que permitan múltiples usos durante el año, reduciendo así la dependencia de temporadas específicas y asegurando un flujo de ingresos más estable”, cierra Cristián Martínez.

Nueva reglamentación térmica impulsa el ahorro energético y mejora la calidad de las viviendas en Chile

La nueva reglamentación térmica marca así un paso relevante en el camino hacia una construcción más eficiente.

Por: Comunicado de Prensa

A partir de fines de noviembre comenzó a regir en Chile una actualización a la Reglamentación Térmica para la Construcción, un cambio normativo clave que busca mejorar la calidad de las edificaciones, reducir el consumo energético y avanzar hacia viviendas más confortables y sustentables.

La medida es de carácter obligatorio y aplica a todos los proyectos que soliciten permiso de edificación desde el 28 de noviembre, incluyendo viviendas, hospitales, recintos educacionales y hoteles.

“La reglamentación térmica es ley y apunta principalmente a mejorar la aislación de las edificaciones, elevando los estándares para disminuir las necesidades de calefacción y enfriamiento”, explica Luis Carrasco, jefe de área técnica de Volcán.

Según detalla, esta actualización representa un upgrade respecto de las versiones anteriores incorporadas desde el año 2000, al hacerse cargo de nuevas variables como el sobrecalentamiento, la ventilación y el control de la condensación.

Uno de los principales impactos de la nueva reglamentación es el ahorro energético directo para las familias. Al exigir mayores niveles de aislación en muros y una visión integral del comportamiento térmico de la vivienda, se reduce de manera significativa la demanda de calefacción en invierno y de aire acondicionado en verano. “Un buen diseño térmico permite gastar menos energía, pagar menos en cuentas y, al mismo tiempo, contaminar menos”, señala Carrasco.

La normativa también se alinea con otras políticas públicas recientes, como la Calificación Energética de Viviendasque comenzará a exigirse a los proyectos nuevos y permitirá a los compradores conocer cuánta energía consume una vivienda, mediante una etiqueta similar a la de los electrodomésticos.

“Hoy no solo se elegirá una vivienda por su ubicación o tamaño, sino también por su menor demanda energética, lo que es positivo tanto para el bolsillo como para el medioambiente”, agrega el especialista.

Desde la industria, el cambio ha sido asumido como una oportunidad. Volcán participó activamente en las mesas técnicas que dieron forma a esta actualización normativa y ha desarrollado soluciones constructivas que permiten cumplir con los nuevos requerimientos sin encarecer necesariamente los proyectos.

“Ya no basta solo con incorporar aislantes tradicionales; hoy se deben integrar sistemas completos que consideren barreras de vapor, control de infiltraciones y reducción de puentes térmicos, para asegurar un buen desempeño real de la vivienda”, explica Carrasco.

En línea con una mirada de largo plazo, la compañía destaca además su compromiso con la transparencia ambiental. Volcán cuenta de manera voluntaria con Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), que permiten conocer los impactos ambientales de sus soluciones a lo largo de todo su ciclo de vida.

“Transparentar nuestros impactos es clave para poder reducirlos en el tiempo y avanzar hacia edificaciones con menor huella de carbono y menor consumo de recursos”, concluye el jefe de área técnica.

La nueva reglamentación térmica marca así un paso relevante en el camino hacia una construcción más eficiente, resiliente al cambio climático y centrada en el bienestar de las personas, consolidando el ahorro energético como un beneficio concreto para el país y sus habitantes.

Edificio Apoquindo 2929 se convierte en el cuarto edificio carbono neutral en operaciones en Chile

El activo alcanzó este logro tras implementar una estrategia de medición y mitigación de emisiones liderada por el área de ESG de CBRE.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

CBRE Chile sumó un nuevo hito en su estrategia de sostenibilidad al lograr que el Edificio Apoquindo 2929 alcanzara la carbono neutralidad en sus operaciones, convirtiéndose en el cuarto activo del país en obtener esta certificación exclusivamente a nivel operativo, una condición aún poco extendida en el mercado inmobiliario nacional.

Durante 2024, el edificio registró una huella de carbono total de 548,41 toneladas de CO₂ equivalente, de las cuales un 94% correspondió a emisiones asociadas al consumo energético.

A partir de este diagnóstico, la administración del inmueble definió e implementó una estrategia de mitigación mediante la adquisición de certificados internacionales I-REC, permitiendo neutralizar el impacto derivado del consumo eléctrico.

Gracias a esta medida, las emisiones remanentes se concentraron principalmente en residuos (24,60 tCO₂ eq; 75,30%), combustible (6,34 tCO₂ eq; 19,41%) y consumo de agua (1,73 tCO₂ eq; 5,29%), reflejando una reducción significativa de la huella de carbono total del activo y el cumplimiento del estándar de carbono neutralidad en operaciones.

Este resultado es fruto de una gestión coordinada, que ha liderado el área de ESG de CBRE Chile, la cual acompaña de manera técnica y estratégica a los activos bajo su administración en los procesos de medición, reducción y mitigación de emisiones, alineando la operación inmobiliaria con los objetivos globales de descarbonización.

Actualmente, los cuatro edificios carbono neutrales en operaciones existentes en Chile —Titanium La Portada, Torre Apoquindo, Torre Badajoz y Apoquindo 2929— son gestionados por CBRE, lo que refleja la consolidación de este enfoque dentro de su portafolio de activos corporativos.

Al respecto, el líder de Sostenibilidad y ESG de CBRE Chile, Fabián Fuentealba, señaló que “alcanzar la carbono neutralidad operativa en un edificio es el resultado de un trabajo técnico sostenido, que combina diagnóstico, gestión operativa y validación externa, asegurando transparencia y rigurosidad en todo el proceso”.

Compra en blanco

Por: Mariana Samarotto, Master Business Partner de Capital Inteligente

En el mercado inmobiliario hay un instante casi invisible en el que nacen las grandes oportunidades: cuando los proyectos están en blanco. Es decir, cuando ya cuentan con permiso de edificación, pero las obras aún no comienzan. Es el punto cero de todo desarrollo, el momento en que las inmobiliarias buscan dar el salto desde el papel a la realidad, y los inversionistas atentos pueden anticiparse al ciclo de valorización.

Muchos compradores miran con recelo esta etapa, sobre todo, en tiempos de tasas altas o incertidumbre económica. Sin embargo, ese temor suele nublar una verdad esencial: comprar en blanco no es un salto al vacío, sino una apuesta informada por el tiempo. Es entender que la confianza, bien asesorada, puede transformarse en rentabilidad.

Para que un proyecto inicie su construcción, los bancos exigen a las inmobiliarias alcanzar entre un 20% y un 30% de preventas. Esto las obliga a ofrecer precios de lanzamiento y condiciones muy atractivas. En simple: quien se adelanta compra más barato. No por especulación, sino porque financia el inicio de algo que todavía no existe.

Además, la compra en blanco entrega flexibilidad. Mientras la obra avanza —entre 24 y 36 meses—, el comprador puede pagar el pie en cuotas sin intereses. Hoy incluso existen proyectos que permiten pagarlo en 60 o 72 meses, sumando cuotas post escrituración. En un país donde ahorrar el pie completo es una de las mayores barreras de entrada, esta modalidad abre puertas reales a nuevos propietarios.

También hay un factor de fondo: la plusvalía. A medida que el edificio se levanta, los precios suben por costos de construcción, inflación y valorización del terreno. No es extraño ver diferencias de hasta un 30 % entre el valor inicial y el de entrega. Comprar en blanco, en buen chileno, es subirse al tren antes de que parta.

A esto se suma una variable estructural: la eliminación del beneficio tributario que permitía a las constructoras pagar solo el 35 % del IVA. Ese cambio ya encarece los nuevos proyectos, reforzando el valor de invertir temprano, antes de que los ajustes se consoliden en los precios.

Según la Cámara Chilena de la Construcción, en el segundo trimestre las ventas en blanco representaron apenas el 8 % del total, frente al 56 % de entrega inmediata. Es decir, muy pocos están mirando donde hoy se concentra el verdadero potencial.

Durante 2025 solo se han iniciado 21 proyectos de edificios, lo que demuestra una oferta escasa y selectiva. Para 2026 se espera una leve reactivación, pero con precios naturalmente más altos.

En definitiva, el mejor momento para comprar rara vez coincide con la calma del mercado. Las grandes oportunidades aparecen cuando pocos las ven. Y comprar en blanco, con información, asesoría y visión, puede ser la forma más inteligente de convertir la incertidumbre en patrimonio.

Recomiendan alternativas frente a la eventual eliminación del Bono Pie

De no aplicarse medidas compensatorias, el mercado podría avanzar hacia una mayor concentración, señalan desde Capital Inteligente.

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

Ante la inquietud manifestada por diversos actores del sector inmobiliario, como la Cámara Chilena de la Construcción y la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios ADI, respecto al uso del “bono pie” como una mala práctica y frente a la discusión sobre su eventual eliminación, especialistas consideran imprescindible analizar las implicancias que tendría para el mercado y proponer alternativas que eviten frenar el incipiente proceso de recuperación que hoy comienza a observarse. 

Es importante tener en cuenta que el bono pie es un mecanismo que ha operado por más de 15 años como una herramienta financiera de acceso a la vivienda, ofrecida por algunas inmobiliarias para cubrir parte o la totalidad del pie que se debería pagar al momento de comprar la vivienda.

Según Sandra Jerez, gerente general de Capital Inteligente, “la eliminación del bono pie elevaría significativamente las barreras de entrada, especialmente para los pequeños inversionistas y para los hogares de ingresos medios con baja capacidad de ahorro mensual. La consecuencia directa sería una reducción en la velocidad de ventas y un retroceso en la absorción de stock, que actualmente supera las 100 mil unidades a nivel nacional”.

La experta en inversión inmobiliaria señala que si este mecanismo se retira, el sistema requerirá soluciones sustitutivas que mitiguen el mayor esfuerzo financiero inicial. Por ello, reconoce que “Una alternativa razonable sería reactivar iniciativas como el proyecto Pie Cero, planteado durante la campaña de la ex candidata Evelyn Matthei, orientado a subsidiar parte del pie para jóvenes y primeras adquisiciones”.

Asimismo, Jerez señala “es fundamental que la banca evalúe la reinstalación de financiamiento al 90% del valor de la propiedad y la ampliación de plazos a 40 años en forma transversal. Ambas medidas permitirían reducir el pie exigido y hacer más manejable el dividendo, sin relajar los estándares de riesgo, considerando los actuales valores de tasación y la baja morosidad histórica de créditos hipotecarios”.

Otra vía complementaria que plantea la gerente general de Capital Inteligente, es establecer un nuevo FOGAES, incluso sin subsidio a la tasa, aplicable a propiedades de hasta 5.000 UF. “Esto permitiría aumentar las garantías disponibles para la banca y reducir la percepción de riesgo, replicando el efecto positivo que tuvo el programa previo, el cual facilitó el acceso al crédito y contribuyó a mejorar la rotación de inventario”.

Porque de no implementarse medidas compensatorias, la experta advierte que “el mercado podría avanzar hacia una mayor concentración, en la que los Family Offices y grandes inversionistas capturen una porción creciente de la oferta disponible, desplazando al pequeño inversionista y restringiendo el acceso de la clase media a la construcción de patrimonio. El resultado sería un mercado menos competitivo y con menor capacidad de impulso económico”.

Por ello, llama a que la discusión sobre el bono pie no se centre solo en su eliminación, sino en cómo asegurar que el sistema mantenga mecanismos que preserven el acceso, la profundidad y la dinámica del mercado inmobiliario.

Gestión de talento y productividad en la construcción. Un desafío estratégico

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de negocios

La construcción en Chile enfrenta un desafío creciente, esto es, la escasez de mano de obra calificada y la presión por aumentar la productividad sin sacrificar calidad ni seguridad. Este escenario convierte la gestión del talento en un elemento estratégico para la competitividad y sostenibilidad de las empresas del rubro.

Durante años, la productividad en la construcción ha sido inferior a otros sectores de la economía, afectada por procesos fragmentados, retrasos, baja especialización y rotación de personal. Sin embargo, en un mercado más exigente y regulado, mejorar la productividad ya no depende solo de maquinaria o tecnología: depende de las personas y de cómo se gestionan.

El capital humano se ha convertido últimamente en el recurso más crítico. Contar con equipos capacitados, motivados y alineados con los objetivos de la empresa es vital para garantizar la ejecución eficiente de los proyectos y la entrega de obras de calidad.

Por otro lado, se debe tener en consideración que invertir en capacitación, programas de retención y desarrollo profesional no es un gasto, es una decisión estratégica que impacta directamente en costos, plazos y satisfacción del cliente.

Por otro lado, la digitalización y la innovación tecnológica juegan un papel clave para mejorar la eficiencia laboral. Herramientas como el BIM, la gestión documental electrónica, el control de avances en tiempo real y la planificación integrada permiten, entre otros aspectos, optimizar tiempos de ejecución y coordinación de equipos, reducir retrabajos y errores en obra, y generar información confiable para la toma de decisiones.

Sin embargo, la tecnología solo alcanza su potencial si se combina con capacitación, liderazgo y cultura de compromiso.

De esta manera, y en un contexto de escasez de mano de obra calificada, la retención del talento es fundamental. Estrategias efectivas en este sentido, incluyen programas de formación continua y certificaciones profesionales, incentivos basados en desempeño y seguridad, y una comunicación transparente sobre objetivos y resultados de la empresa.

Así pues, contar con una fuerza laboral motivada y comprometida no solo aumenta la productividad, sino que también fortalece la reputación corporativa y la confiabilidad frente a clientes e inversionistas.

Por otro lado, la relación entre gestión del talento y productividad es directa, dado que cuanto más eficiente y capacitado es el equipo, más predecibles y rentables son los proyectos. Esto también permite cumplir con plazos y estándares de calidad, reduciendo riesgos contractuales, minimizar desperdicio de materiales y optimizar recursos, y alinear la operación con estándares de sostenibilidad y eficiencia, cada vez más exigidos por autoridades e inversionistas. En otras palabras, la gestión del talento no solo es un tema interno, sino que es también un factor crítico de éxito empresarial y diferenciación competitiva.

Para terminar, cabe señalar que en la construcción chilena actual, la productividad y la calidad de los proyectos dependen de la capacidad de atraer, desarrollar y retener talento calificado. No se trata únicamente de entregar obras, se trata de construir equipos fuertes, eficientes y comprometidos, capaces de sostener la operación y consolidar liderazgo en un sector que demanda innovación, profesionalismo y resiliencia.

Las empresas que comprendan esto y lo integren de manera efectiva a su estrategia general estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos de un mercado más exigente y competitivo.

Es indispensable conocer las leyes en el ámbito de Vivienda y Urbanismo  

Por: Patricio Herman Pacheco, Fundación Defendamos la Ciudad

El sábado 20 de diciembre de 2025 se publicó en el cuerpo B del diario El Mercurio un interesante reportaje titulado “Las fallas de las Inmobiliarias cuyos proyectos caen en la UCI y se ven obligados a un rescate”, en el cual se indica que unos 150 proyectos inmobiliarios están en poder de los bancos, y que éstos deben contratar a terceros para que los concluyan. Al respecto se destaca lo siguiente:

Es sorprendente el nivel de desconocimiento en el mundo inmobiliario y en los bancos, de las exigencias contenidas en las normas urbanísticas aplicables a ese tipo de proyectos. Uno podría pensar que los titulares de los mismos no leen las sentencias de la Corte Suprema, ni los dictámenes de la Contraloría General de la República que se refieren a los errores cometidos.

Sobre lo anterior, en la plataforma Linkedin he leído las enseñanzas respecto de las normas urbanísticas impartidas por el abogado, Rodrigo Andreucci, quien defiende con singular maestría a inmobiliarias y bancos.

Ese abogado, desde hace años, advierte los problemas a los bancos e inmobiliarias, como por ejemplo en los actuales casos de la copropiedad inmobiliaria, conforme la Ley N° 21.442, en el proyecto Hotel Sheraton San Cristóbal en la comuna de Providencia, Fundamenta Plaza Egaña en la comuna de Ñuñoa o en las invalidaciones a innumerables proyectos inmobiliarios en la comuna de Iquique, por no respetar las restricciones establecidas en el Plan Intercomunal Tarapacá respecto de las zonas de riesgo de inundación en los sectores en los cuales se tramitaron los respectivos permisos de edificación, ver link 

Dictámenes de Contraloría sobre la Ley N° 21.442 de Copropiedad Inmobiliaria

El reportaje de El Mercurio, como esta columna de opinión en Mercados Inmobiliarios, no se habrían publicado si los abogados y arquitectos revisores independiente que asesoraron a las reseñadas actividades comerciales hubieran tenido conocimiento del artículo 48° inciso 1 de la mencionada ley 21.442 y por lo tanto, a esta fecha, no existirían 150 proyectos constructivos en la UCI de los Bancos.

Innovación tecnológica en obra. Del BIM a la construcción modular

Por: Eduardo Ricci Burgos, abogado de negocios

El sector de la construcción está en un punto de inflexión. La presión por reducir costos, mejorar plazos, garantizar calidad y cumplir estándares regulatorios ha impulsado la adopción de tecnologías innovadoras, desde la modelación BIM hasta la construcción modular. Estas herramientas ya no son opcionales: son estratégicas para mantener competitividad y sostenibilidad en el negocio.

Durante décadas, la gestión de proyectos se basó en experiencias pasadas, planillas y coordinación presencial. Hoy, el sector demanda procesos más precisos, trazables y colaborativos, donde la tecnología se convierte en un habilitador de decisiones eficientes y anticipadas.

El Building Information Modeling (BIM) permite integrar diseño, planificación, construcción y operación en un modelo digital centralizado pues reduce errores de diseño y retrabajos, facilita la coordinación entre arquitectos, ingenieros, contratistas y proveedores; y permite simular escenarios de costos, tiempos y riesgos antes de iniciar la obra

En un mercado donde los márgenes son estrechos y los plazos críticos, el BIM se traduce en eficiencia operativa y reducción de costos, convirtiéndose en una herramienta estratégica para constructoras y desarrolladores.

La construcción modular ha emergido como una alternativa para optimizar tiempo y recursos, especialmente en proyectos de vivienda social, oficinas y edificaciones corporativas, dado que permite prefabricar elementos bajo estándares controlados, reduce la exposición a riesgos climáticos y retrasos en obra, y acelera la entrega sin comprometer calidad ni cumplimiento normativo.

Además, este enfoque facilita economías de escala y un menor impacto ambiental, alineándose con tendencias de sostenibilidad y eficiencia energética.

Sin embargo, más allá del BIM o la construcción modular, la innovación tecnológica en obra implica digitalizar todos los procesos, tales como por ejemplo: el control de avances, el seguimiento de proveedores, la gestión documental y el monitoreo de la seguridad laboral.

Por ello, la digitalización permite visualizar información en tiempo real, detectar desviaciones, anticipar riesgos y tomar decisiones basadas en datos confiables; ya que en un mercado donde la eficiencia y la transparencia son valoradas por clientes, inversionistas y autoridades, esta capacidad se traduce en ventaja competitiva.

Naturalmente, la adopción de tecnología en la construcción no es solo un desafío técnico, es un reto cultural y estratégico, pues requiere, entre otras cosas, capacitar al personal en nuevas metodologías y herramientas; rediseñar procesos y roles para integrar tecnología de manera efectiva; e impulsar un liderazgo que promueva la innovación y colaboración entre equipos multidisciplinarios.

De este modo, las empresas que logran integrar tecnología de manera holística fortalecen su resiliencia, reducen riesgos y proyectan una imagen de profesionalismo y confiabilidad ante todos los actores del mercado.

Para concluir cabe señalar que la innovación tecnológica en obra ya no es un diferencial: es un requisito estratégico para la competitividad y sostenibilidad de los proyectos en nuestro país. El BIM, la construcción modular y la digitalización integral no solo optimizan costos y tiempos, sino que fortalecen la trazabilidad, la transparencia y la capacidad de respuesta frente a imprevistos.

Es por ello que quienes adopten estas herramientas de manera estructurada estarán mejor posicionados para enfrentar un mercado cada vez más exigente, entregar proyectos de calidad y consolidar su liderazgo en un sector en transformación constante.

Nearshoring reordena el mapa logístico: Chile se posiciona como hub confiable del Pacífico Sur

El nearshoring -relocalización de operaciones productivas y logísticas hacia países más cercanos a los mercados finales- sigue avanzando como una respuesta estratégica a las disrupciones de los últimos años. 

Por: Equipo Mercados Inmobiliarios

El reordenamiento global de las cadenas productivas ya está generando nuevas rutas de inversión industrial, una mayor demanda por infraestructura logística moderna y una reorganización profunda de proveedores.

Así lo revela el informe Waypoint Report 2025 de Cushman & Wakefield, que identifica un cambio estructural impulsado, entre otros factores, por el avance del comercio electrónico, el cual ha crecido 289% en la última década, y se perfila como el principal motor de demanda de infraestructura en América y Europa, Medio Oriente y África en los próximos años.

En este contexto, Chile comienza a consolidarse como un polo estratégico para operaciones logísticas y de valor agregado. El país estaría capitalizando el proceso de relocalización de cadenas productivas hacia destinos más cercanos a los mercados finales, una tendencia que sigue acelerándose producto de la presión por eficiencia, resiliencia y nuevos patrones de consumo.

De acuerdo con el reporte, la combinación de estabilidad, conectividad, y oportunidades para infraestructura moderna también posiciona al país como un punto clave dentro del nuevo mapa logístico global.

De acuerdo con Joel Rascovsky, Head of Industrial & Logistics Brokerage, América Latina está emergiendo como una de las regiones más beneficiadas de este cambio estructural. “Entre los factores que explican esta tendencia se encuentran la reducción del riesgo logístico y geopolítico, la búsqueda de eficiencias en costos —incluyendo energía y fuerza laboral— y el cumplimiento de estándares ESG que obligan a reducir huella de carbono y elevar exigencias operacionales”.

Latinoamérica y la nueva geografía industrial

México, Costa Rica y Colombia se consolidan como los principales receptores de inversiones que antes iban directamente a Asia. La instalación de plantas manufactureras, centros de distribución y operadores 3PL (externalización de servicios logísticos) ha impulsado la absorción de bodegas clase A y terrenos industriales conectados a puertos y fronteras.

Si bien Chile no forma parte natural del eje norteamericano de nearshoring, el informe señala que el país está capturando beneficios indirectos por su estabilidad regulatoria, su matriz energética renovable y una red portuaria robusta que sostiene comercio con Asia-Pacífico.

Rascovsky explica que, tras la pandemia, las empresas dejaron de priorizar eficiencia sobre todas las cosas y pasaron a valorar la resiliencia: diversificación de proveedores, mayores inventarios de seguridad y relocalización parcial hacia países aliados (“friendshoring”). En la región, esto se traduce en una presión creciente por parques industriales modernos.

El atractivo chileno: confiabilidad, energía limpia y conectividad

Chile destaca por una combinación de atributos que se han vuelto más relevantes para la industria: estabilidad macroeconómica, tratados comerciales, capital humano especializado e infraestructura portuaria y vial consolidada. A ello se suma un elemento diferenciador: entre 60% y 70% de su matriz eléctrica proviene de energías renovables, lo que vuelve al país competitivo para operaciones que buscan reducir emisiones. El avance del hidrógeno verde también abre la puerta a parques industriales autosustentables y centros logísticos con generación propia.

Según el informe de Cushman & Wakefield, los sectores con mayor potencial para instalar operaciones de valor agregado en Chile son agroindustria, farmacéutica, logística avanzada, tecnología y energías renovables. Todos ellos demandan bodegas clase A, centros especializados y terrenos con buena conectividad.

En este contexto, se identifican cuatro polos estratégicos: la Región Metropolitana como mayor eje logístico; la zona central (Valparaíso–San Antonio) como principal salida al comercio internacional; el norte (Antofagasta–Mejillones–Iquique) impulsado por minería y energía solar; y el sur (Concepción–Los Ángeles), vinculado a agroindustria y sector forestal.

Por su parte, el mercado industrial en la Región Metropolitana muestra solidez y una fuerte presión por espacios modernos. La vacancia total se ubica en 3,84% y las bodegas clase A apenas alcanzan 0,40%, una de las cifras más bajas de la región. Además, el inventario clase A creció 7,8% interanual, reflejando alta absorción de espacios premium, y mayor interés por desarrollos flex y con mejores estándares energéticos.

El informe también advierte que las condiciones del mercado están en plena transición. Aunque hoy el escenario beneficia a los arrendatarios, el Waypoint proyecta que en los próximos años tenderá a equilibrarse o incluso a inclinarse a favor de los propietarios. Esto obliga a los usuarios a anticipar decisiones en ubicaciones estratégicas y prepararse para eventuales aumentos en los costos inmobiliarios, impulsados por la volatilidad en los precios de los materiales.

Para Rascovsky, el nearshoring tiene capacidad real de expandir la demanda por bodegas premium y parques industriales de alto estándar, pero el ritmo dependerá de superar brechas históricas: disponibilidad de suelo industrial, plazos de permisos y mejoras en conectividad multimodal. “Si el país agiliza permisos, amplía suelo industrial y fortalece su red multimodal, puede consolidarse como el hub logístico más confiable y sostenible del Pacífico Sur”, advierte.

Entre los elementos habilitantes destaca el proyecto de ley para impulsar la industria del hidrógeno verde con incentivos tributarios en Magallanes; los regímenes especiales para manufactura en Arica y Parinacota; y los programas de promoción de inversión extranjera impulsados por agencias públicas.

El Waypoint Report 2025 concluye que la oportunidad para Chile es estructural y responde a cambios permanentes en las cadenas globales, la transición energética y la demanda por operaciones más sostenibles. El nearshoring actuaría como catalizador de una nueva etapa para el mercado inmobiliario industrial, con un crecimiento por encima de los últimos años y una posición estratégica en el Cono Sur.

04/03/2026 08:00
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