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2025, el año de la tokenización inmobiliaria

Por: Luis Conejeros, CEO de Rabbitts Capital

La tokenización inmobiliaria surge como una solución innovadora ante los desafíos del mercado, impulsada por la baja sostenida en la venta de viviendas y la necesidad de atraer nuevos inversionistas.

Esta tendencia utiliza la tecnología blockchain para dividir propiedades en “tokens” digitales, que representan las fracciones que componen a la propiedad. Así, los inversionistas pueden adquirir pequeñas participaciones de propiedades sin necesidad de un gran capital inicial, permitiendo el acceso al mercado inmobiliario.

Para la industria inmobiliaria en 2025, los cambios podrían ser significativos. La tokenización promete agilizar los procesos de compraventa, eliminando intermediarios y reduciendo costos.

Además, brinda transparencia, ya que los registros en la blockchain son inmutables y accesibles. Esto resulta especialmente atractivo para los inversionistas jóvenes y tecnológicos, quienes buscan flexibilidad y seguridad en sus operaciones.

En Chile, la regulación será clave para el desarrollo de esta tecnología. Aunque el marco normativo actual es incipiente, se espera que las autoridades avancen en adaptar leyes para garantizar la seguridad de las transacciones digitales. Iniciativas como la discusión de regulaciones específicas para activos digitales reflejan el interés por fomentar este tipo de innovaciones, manteniendo la protección del inversionista.

La tokenización abre una serie de oportunidades. Permite a pequeños ahorradores invertir en propiedades con montos reducidos, diversificando riesgos. También facilita la internacionalización del mercado inmobiliario, atrayendo capital extranjero al simplificar la adquisición de propiedades en distintos países.

Además, los desarrolladores pueden financiar proyectos más rápidamente mediante la preventa de tokens, sin recurrir a complejos mecanismos de crédito.

En resumen, 2025 será un punto de inflexión para la tokenización inmobiliaria, marcando el inicio de una nueva era en la inversión inmobiliaria, más inclusiva, ágil y global.

Construcción y ciberseguridad ¿Cómo proteger datos en un sector en transformación digital?

Por: Eduardo Ricci Burgos, Abogado de Negocios en COHLERS+PARTNERS

En el sector de la construcción en Chile, la digitalización ha traído consigo grandes beneficios: optimización de procesos, reducción de costos y mayor transparencia en la gestión de proyectos. Sin embargo, también ha expuesto a las empresas constructoras a nuevas amenazas, especialmente en materia de protección de datos personales y ciberseguridad.

La Ley N° 19.628 sobre Protección de la Vida Privada y la aparición reciente de la nueva Ley de Protección de Datos Personales, en línea con el RGPD europeo, colocan a las empresas bajo un escrutinio creciente respecto al manejo de información sensible.

En el caso de las constructoras, la información recopilada en sus diversos procesos puede incluir datos de clientes, empleados, proveedores y proyectos, lo que las convierte en un objetivo interesante, sino atractivo para ciberataques diversos como ransomware o robo de información.

Uno de los principales desafíos en esta actividad es la falta de una cultura sólida de ciberseguridad, pues todavía en muchas empresas, sobre todo en las pequeñas y medianas empresas constructoras, las medidas de protección no están integradas en las operaciones diarias, dejando brechas que pueden ser explotadas por terceros mal intesionados. Además, la implementación de tecnologías emergentes como el IoT y el BIM incrementa la superficie de ataque, ya que estas soluciones requieren conexiones constantes a la red y manejo de grandes volúmenes de datos.

Para enfrentar estos retos, se estima que las constructoras pueden adoptar diversas soluciones innovadoras. Entre ellas, se pueden mencionar por ejemplo, la capacitación periódica y específica, al establecer programas de formación para empleados y subcontratistas, con el fin de prevenir errores humanos, que son una de las principales causas de incidentes en esta materia, las que, por lo demás, no son necesariamente tan costosas de implementar.

Por otro lado, se sugiere una ciberseguridad integrada en el BIM, mediante la incorporación de protocolos de seguridad directamente en estas plataformas, como autenticación multifactor, encriptación de datos y segmentación de redes, entre otras medidas necesarias y aconsejables.

Adicionalmente, la colaboración público-privada es vital con tales propósitos, pues crear alianzas con el gobierno, startups tecnológicas y universidades para la investigación y desarrollo de herramientas personalizadas es crucial para mantenerse atentos y al día con las amenazas emergentes cada vez más nocvedosas, intrincadas y peligrosas.

A lo anterior, cabe destacar las simulaciones y análisis predictivo que cobra cada día mayor relevancia, pues utilizar inteligencia artificial para simular posibles ataques y reforzar los sistemas antes de que ocurra un incidente es primordial como un buen mecanismo de defenas anticipada.

Además, es crucial que las constructoras realicen auditorías periódicas de ciberseguridad y adopten estándares internacionales, ya que ello no solo garantiza el cumplimiento normativo, sino que también fortalece la confianza con clientes e inversionistas.

De esta manera, y para concluir, se puede señalar que en un sector tan dinámico como el de la construcción, invertir en ciberseguridad no es solo una obligación legal, sino una estrategia clave para garantizar la continuidad operativa y la reputación corporativa en el competitivo mercado chileno.

Claves para disminuir riesgos y asegurar la rentabilidad de la construcción en tiempos adversos

Por: Rolando Cáceres, Fundador y creador de IBUILDER

La industria de la construcción en Chile atraviesa uno de sus periodos más desafiantes. La caída del 11,1% en su producto y el retroceso del empleo en el sector reflejan un panorama complejo, donde la volatilidad de costos y la escasez de mano de obra amenazan la sostenibilidad de muchas empresas. En este contexto, la rentabilidad de los proyectos no es solo una cuestión de buenos presupuestos, sino de estrategias de gestión eficaces y del uso inteligente de la tecnología.

Uno de los principales errores que enfrentan las constructoras es la falta de control y planificación, ya que la ejecución sin supervisión adecuada conlleva sobrecostos y atrasos que pueden hacer inviable un proyecto.

Para evitar esto, se deben considerar tres pilares fundamentales: la gestión de la mano de obra, el control y seguimiento y la alineación de funciones con incentivos claros.

La selección y el monitoreo de colaboradores no son un detalle menor, sino una pieza clave en la eficiencia de un proyecto. Un equipo bien gestionado permite corregir desviaciones a tiempo y evitar errores caros.

De igual manera, un control riguroso de las obras permite mantener la disciplina operacional y reducir imprevistos. Finalmente, eliminar la burocracia excesiva en el trabajo en terreno y motivar a los equipos con incentivos alineados a resultados concretos puede marcar la diferencia entre una obra rentable y un fracaso financiero.

La tecnología juega un rol crucial en este proceso. La automatización y el análisis de datos en tiempo real permiten tomar decisiones oportunas, optimizando los recursos y reduciendo costos innecesarios. La digitalización no es un lujo, sino una necesidad para mantenerse a flote en un sector que exige rapidez, precisión y eficiencia.

Las constructoras que no implementen estas estrategias están destinadas a enfrentar dificultades crecientes. La industria debe avanzar hacia un modelo más actualizado y resiliente, donde la planificación, la tecnología y la optimización de recursos sean la base de la rentabilidad. Solo así podrá superar la crisis y transformarse en un sector más sostenible y competitivo a largo plazo.

Parcelas del sur de Chile: el lugar para los nómades digitales

Por Francisco Urrutia, gerente general de BBL

El auge del trabajo remoto ha traído una nueva generación de profesionales: los nómades digitales. Estos trabajadores, liberados de la obligación de vivir en grandes ciudades, han encontrado en el sur de Chile un espacio ideal. Con la llegada del internet satelital, una de las principales barreras ha sido derribada, la conectividad, lo que llevó a una tendencia que parece no detenerse: la compra de parcelas en zonas rurales como alternativa de estilo de vida.

No se puede negar que el sur del país ofrece ventajas para estas personas. Paisajes impresionantes, aire puro y una calidad de vida envidiable contrastan con el estrés y el ritmo acelerado de las ciudades. Sin embargo, este fenómeno también plantea interrogantes cruciales: ¿estamos preparados para recibir a una creciente comunidad de nómades digitales sin afectar el entorno natural? ¿Cómo podemos garantizar que este “éxito urbano” no genere un impacto ambiental sin retorno?

El riesgo de la sobreexplotación es real. La creciente demanda por parcelas podría derivar en una urbanización desordenada, deforestación y un consumo de recursos naturales que altere los ecosistemas locales. Ya hemos visto casos en los que la falta de regulaciones ha llevado a la parcelación indiscriminada de terrenos, afectando la biodiversidad y generando problemas de abastecimiento de agua y saneamiento.

Otro punto a considerar es el tejido social de las comunidades rurales. La llegada masiva de nuevos residentes con un poder adquisitivo superior al de la población local puede provocar el encarecimiento del suelo y la gentrificación de las zonas rurales, desplazando a quienes han vivido allí por generaciones. ¿Es este un desarrollo verdaderamente inclusivo o solo una nueva versión del desplazamiento urbano?

Si bien el modelo de los nómades digitales es una oportunidad para descentralizar el país y promover nuevas economías locales, es fundamental que este crecimiento se realice de manera sostenible. Las autoridades deben establecer regulaciones claras sobre el uso del suelo, incentivar la infraestructura ecológica y fomentar una convivencia armónica entre los nuevos residentes y las comunidades rurales.

El sur de Chile tiene el potencial de convertirse en un referente mundial para el trabajo remoto, pero para ello es necesario un desarrollo planificado. La conectividad ya no es un obstáculo, sin embargo, la sustentabilidad debe ser una prioridad. De lo contrario, podría suceder que, en el afán de escapar de la ciudad, terminemos por trasladarla a los últimos rincones naturales del país.

Nuevo crédito hipotecario a 40 años. ¿El vaso medio lleno o medio vacío?

Por: Eduardo Ricci Burgos, Abogado de Negocios en COHLERS + PARTNERS

Con especial interés leí en meganoticias.cl del día 18 de este mes, que una importante empresa de los seguros lanzó un nuevo crédito hipotecario a 40 años, dirigido especialmente a jóvenes hasta los 39 años, como una respuesta (y solución?) para ampliar las opciones de financiamiento para que más personas accedan a la casa propia, dadas las actuales y todavía altas tasas de interés de los créditos hipotecarios, el aumento de la UF y los requisitos de ahorro y renta exigidos, todo lo que sigue dificultando el acceso a la vivienda propia.

Se señala que este denominado «crédito flexible», costea hasta el 80% del valor de la propiedad, ya sea nueva o usada, con un modelo flexible de pago que se adapta al crecimiento económico de cada persona y permite asimismo, reducir los requisitos de renta en un 10%, otorgando mayor accesibilidad para la compra de una vivienda.

A mayor abundamiento, se establece que los clientes que opten por este crédito tendrán la posibilidad de elegir el monto de su cuota mensual dentro de un rango preestablecido y modificarlo a lo largo del tiempo según sus necesidades sin aplicarse costos extra por pagos anticipados, permitiendo acortar el plazo del crédito sin incurrir en importes adicionales.

Hasta ahora todo bien. Y sin duda, es otra opción de libre elección de los consumidores que dependerá de quien, como para todo, cumpla con los requisitos de dicho financiamiento.

Sin embargo, creo que hay otro análisis un poco más profundo que aún no se ha hecho, pues lamentablemente, esta «opción», permite financiar solo “hasta” el 80%, es decir, el cliente deberá obtener el 20% restante. Si ya juntar el pie del 10% es difícil para la clase media «normal», creo que ahorrar el doble con el mismo propósito será más difícil, sobre todo para el segmento al cual va enfocado. Habrá que ver también los requisitos para poder optar hasta dicho tope, los que me imagino, deberán ser bastante exigentes.

Por otro lado, sería interesante saber o al menos se aclarase si acaso las personas que deseen acceder a dicho crédito deberán ser o no ya clientes de dicha empresa, siendo este, otro más de sus productos vendidos a sus clientes cautivos, o por el contrario, es solo una estrategia de mercadeo para adquirir nuevos clientes y luego, ofrecerles la parrilla de productos por las que si dicha empresa es competitiva.

Ahora bien y con el ánimo de ver el vaso “medio lleno”, se agradecen los esfuerzos focalizados de los privados por tratar de corregir y contrarrestar la crisis que estamos viviendo. Se espera que otros también colaboren y hagan su aporte; lamentablemente, pareciera que son los únicos en hacer esfuerzos para revertir esta situación.

Si bien la oferta de un crédito hipotecario a 40 años amplía el acceso a la vivienda, se sigue sin abordar el problema principal: el alto costo del pie, especialmente para una joven clase media. Para que esta medida tenga un impacto real, se podrían evaluar mecanismos complementarios, como subsidios específicos, seguros que faciliten el financiamiento del pie o incentivos estatales para fomentar el ahorro. Además, sería clave que dicha empresa de seguros y otras instituciones transparenten si esta iniciativa está abierta a todos o es una estrategia para fidelizar clientes, garantizando así mayor equidad en el acceso a la vivienda.

Día Mundial del Agua 2025: La gestión hídrica de cuencas, una herramienta clave para proteger los glaciares y la seguridad hídrica

Por: Juliana Durán, Jefa de Especialidad Gestión de Recursos Hídricos y Remediación, Arcadis Chile

Cada 22 de marzo, en el marco del Día Mundial del Agua, el mundo se detiene para reflexionar sobre la importancia de este recurso esencial y los retos que enfrentamos para garantizar su preservación. Este año, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha centrado su atención en la conservación de los glaciares, reconociendo su papel crucial como reguladores de los caudales de agua, amortiguadores frente a eventos climáticos extremos y testigos silenciosos de los cambios ambientales a nivel global.

Chile, hogar de más del 80% de los glaciares de Sudamérica, tiene una responsabilidad en la conservación de estas reservas de agua dulce, asegurando la seguridad hídrica mundial del país y como indicadores del cambio climático. Su desaparición tendría consecuencias devastadoras, que afectaría entre otros aspectos, el suministro de agua dulce, la agricultura, la generación de energía y la preservación de los ecosistemas. En este contexto, la gestión hídrica integrada de cuencas emerge como una solución estratégica para proteger estos «guardianes del agua» y enfrentar los desafíos derivados del cambio climático.

La gestión hídrica de cuencas consiste en el manejo sostenible y coordinado de los recursos hídricos en una región específica, considerando las necesidades de los ecosistemas, las comunidades y los sectores productivos. Este enfoque busca equilibrar la demanda de agua con su disponibilidad, promoviendo entre otros aspectos, la conservación de los glaciares y la resiliencia frente a los efectos del cambio climático.

En este ámbito, todos los actores desempeñan un rol esencial y principalmente aquellos que trabajan en el diseño e ingeniería y la gestión ambiental. Es necesario diseñar e implementar soluciones innovadoras para optimizar el uso del agua en sectores productivos, especialmente en la minería, bajo principios ESG (Ambiental, Social y Gobernanza). Estas iniciativas incluyen la recarga de acuíferos, desalación sostenible, recirculación de agua y restauración de ecosistemas hídricos. Estas acciones contribuyen con la sostenibilidad y la seguridad hídrica, aportando directamente a la protección de los glaciares y al manejo responsable del agua.

Chile tiene la oportunidad y la responsabilidad de liderar estos esfuerzos, no solo por ser el país con gran cantidad de glaciares en Sudamérica, sino también por el impacto que su protección tiene en la seguridad hídrica regional. Con estrategias de gestión hídrica integradas, innovación y colaboración, podemos enfrentar los retos del cambio climático y garantizar que el agua, fuente de vida, siga fluyendo para las generaciones venideras.

En este Día Mundial del Agua, el llamado es a actuar con urgencia, la gestión hídrica de cuencas no solo es una herramienta para la conservación de los glaciares, sino también una estrategia clave para garantizar la seguridad hídrica y la resiliencia frente a los desafíos del cambio climático. Este compromiso debe ser colectivo, visionario y enfocado en la construcción de un futuro sostenible.

La mentira que le está costando caro a los inversionistas inmobiliarios 

Por: Rodrigo Barrientos lidera Gen Proactivo.

Como líder de Gen Proactivo, comunidad pionera en la inversión inmobiliaria, he tenido la oportunidad de escuchar muchas inquietudes sobre el mercado inmobiliario chileno. Una de las creencias más comunes, y a la vez más erróneas, que persiste entre los inversionistas es la de que el bono pie «infla el precio» de las propiedades. Esta falsa percepción se ha convertido en un mito que sigue vigente, y no es casualidad.

¿Por qué sigue esta creencia? Sencillo: hay muchos que realmente no entienden cómo funciona el bono pie. De hecho, he tenido que corregir a varias inmobiliarias que intentaron aplicar el bono pie como una estrategia comercial sin comprender cómo calcularlo correctamente. En ocasiones, esto se traduce en un aumento innecesario del precio de la propiedad, lo que, por supuesto, genera la idea equivocada de que el bono pie solo sirve para inflar precios.

El problema no es la herramienta en sí, sino el desconocimiento sobre su funcionamiento. Si aquellos que fijan los precios en las inmobiliarias no saben cómo hacerlo, imagínate cómo se simplifica el proceso en el nivel de los vendedores. El resultado es que los compradores terminan creyendo que el bono pie es solo un sobreprecio, pero eso no es verdad. El bono pie calculado de manera correcta no sólo no aumenta el precio, sino que se presenta como una ventaja única para el comprador.

En cuanto a las oportunidades de inversión, es esencial que los inversionistas sepan diferenciar entre una oportunidad real y una estrategia engañosa. Siempre lo explico a mis clientes: existe el «verdadero bono pie» y el «falso bono pie». El falso bono pie no nace de la mala intención, sino de la ignorancia en su cálculo. Este error lleva a un sobreprecio que puede poner en riesgo la viabilidad de la operación.

Por ejemplo, si un departamento de 1D1B en Santiago Centro tiene un precio de mercado de 3.000 UF, pero el vendedor aplica un bono pie mal calculado y lo vende a 3.300 UF, este aumento puede poner en peligro la aprobación del crédito hipotecario, ya que el banco requerirá una tasación dentro del rango de precios del mercado.

El verdadero bono pie, por otro lado, es una propiedad cuyo valor se ajusta al precio de mercado, pero se ofrece con un descuento que beneficia al comprador. En este caso, la propiedad podría bajar a 2.700 UF, y el comprador tendría dos opciones: pagar el 20% de pie (540 UF) y financiar el 80% (2.160 UF), o aprovechar un bono pie pagando por ej el 10% de pie, con un 10% adicional como bono, lo que le permitiría acceder a un financiamiento mayor sin que el vendedor pierda dinero.

Ahora, ¿es el bono pie realmente una mala práctica? Este “hack” tiene sus amantes y detractores. Pero la realidad es que si lo usas de manera correcta, puede permitirte lograr muchos mejores resultados, con menos plata de tu bolsillo.

Al final del día, como siempre digo: el bono no es ni un regalo, ni mucho menos. Es simplemente un mecanismo para obtener mayor financiamiento con las entidades financieras de lo que te darían normalmente, trasladando mayor parte del precio de la propiedad (inclusive en ocasiones el 100%) al crédito hipotecario. Es decir, poniendo $0.- CLP de pie

En cuanto al bono mal usado, si alguien ya ha caído en una de estas «mentiras del mercado», no todo está perdido. Gracias a la tecnología, hoy existen muchas herramientas para verificar si una propiedad tiene un sobreprecio. Desde comparar precios en plataformas online hasta utilizar servicios de tasación digital, los inversionistas pueden asegurarse de que están tomando decisiones basadas en información real. Si se detecta un sobreprecio evidente, lo mejor es evitar el proyecto o comprar directamente sin bono pie, ajustándose al precio de mercado.

Visión de futuro 

Mirando hacia el futuro, el mercado inmobiliario está en una transición. Este año, la oportunidad de obtener propiedades con bono pie en la Región Metropolitana se está agotando, lo que responde al repunte de las ventas. Las inmobiliarias ya no necesitan estimular agresivamente las ventas con bonos tan altos, lo que muestra una estabilización del mercado. En los últimos años, hemos visto un panorama donde no existían bonos pie en los departamentos nuevos, lo cual es el estado normal del mercado inmobiliario.

Sin embargo, no todo es positivo. La falta de construcción nueva debido a la crisis en la industria y la escasez de ingresos nuevos para proyectos inmobiliarios nos llevará inevitablemente a una escasez de propiedades y un aumento de precios. Esto, incluso si las tasas de interés se mantienen constantes durante varios años.

El mercado inmobiliario está cambiando, pero aquellos que sepan identificar las oportunidades reales y entender cómo funcionan las herramientas como el bono pie tendrán una ventaja importante en el camino hacia la libertad financiera.

Chile y la sostenibilidad: entre el desafío y la oportunidad

Por: Luciana Arouca, Líder sustentabilidad JLL

La sostenibilidad ha pasado de ser un concepto aspiracional a una necesidad imperativa para el desarrollo empresarial en Chile. En un país donde los efectos del cambio climático se hacen cada vez más evidentes, la regulación y la demanda social están empujando a las empresas a integrar la sostenibilidad en el corazón de su gestión. No se trata solo de un compromiso ético, sino de una estrategia clave para la competitividad y la supervivencia en el mercado.

El contexto chileno: entre avances y brechas

Chile ha sido pionero en América Latina en la adopción de estrategias de sostenibilidad, con iniciativas como la Ley REP (Responsabilidad Extendida del Productor) y los compromisos de energía renovable. Sin embargo, aún existen desafíos importantes: el sector inmobiliario y corporativo, responsable de una parte significativa de las emisiones de carbono, enfrenta presiones crecientes para acelerar su transición hacia modelos más sostenibles.

El dilema para muchas empresas es cómo equilibrar la necesidad de sostenibilidad con la rentabilidad. La respuesta está en la innovación y la integración de estrategias sostenibles desde la base del negocio. Aquellas empresas que han comprendido esto están logrando transformar la sostenibilidad en una ventaja competitiva.

El rol estratégico de la sostenibilidad en la gestión inmobiliaria

La gestión de espacios corporativos y proyectos inmobiliarios está en el centro del debate sobre sostenibilidad. La eficiencia energética, la reducción de huella de carbono y el diseño sustentable no solo son necesarios para cumplir con regulaciones, sino que también impactan positivamente en la rentabilidad y en la percepción de marca.

En este contexto, la gestión integral de programas de sostenibilidad se ha convertido en un factor diferenciador clave. La incorporación de prácticas sostenibles en toda la cadena de valor inmobiliaria permite a las empresas mejorar su eficiencia operativa, reducir costos y acceder a financiamiento preferente.

Liderar el cambio: una oportunidad para las empresas chilenas

El sector privado en Chile tiene la oportunidad de liderar el cambio hacia un modelo de desarrollo más sostenible. Implementar estrategias de sostenibilidad no es solo una respuesta a la regulación, sino una decisión de negocio que impacta en la rentabilidad, la reputación y la atracción de talento.

La clave está en la planificación estratégica, la identificación de oportunidades de mejora y la integración de la sostenibilidad en la cultura organizacional.

JLL, como referente en la gestión sostenible de activos inmobiliarios, ha demostrado que la sostenibilidad puede ser una ventaja competitiva. A través de su enfoque integral, acompaña a las empresas en la transición hacia modelos de negocio más responsables y eficientes. Con estrategias personalizadas y tecnología de punta, facilita la transformación sostenible en todas las etapas del ciclo inmobiliario.

El futuro de la sostenibilidad en Chile dependerá de la capacidad del sector privado para adaptarse y liderar este cambio. No basta con cumplir regulaciones; las empresas que tomen la delantera en sostenibilidad estarán un paso adelante en la construcción del Chile del mañana.

Protección de datos y ciberseguridad en la construcción chilena: desafíos y soluciones innovadoras

Por: Eduardo Ricci Burgos, Abogado de Negocios en COHLERS+PARTNERS

La transformación digital en el sector de la construcción en Chile está revolucionando la forma en que se diseñan, gestionan y ejecutan proyectos. Desde la adopción de plataformas BIM (Building Information Modeling) hasta el uso de IoT y drones, las empresas constructoras manejan cada vez más datos sensibles relacionados con empleados, clientes, proveedores y proyectos. Sin embargo, esta digitalización también trae consigo desafíos significativos en materia de ciberseguridad y protección de datos personales, especialmente en un contexto legislativo que avanza hacia una regulación más estricta.

Según nuestro contexto normativo, la Ley N° 19.628 sobre Protección de la Vida Privada, aunque vigente, resultaba insuficiente para abordar las complejidades de la era digital. La reciente publicación de la Ley de Protección de Datos Personales, busca armonizar la legislación chilena con estándares internacionales como el RGPD europeo. Esto incluye mayores exigencias para las empresas en cuanto a la recolección, almacenamiento y uso de datos personales, así como sanciones más severas en caso de incumplimiento.

En este escenario, las empresas constructoras enfrentan una doble presión: garantizar la seguridad de su información y adaptarse a las nuevas exigencias normativas, todo mientras operan en un sector altamente competitivo y dinámico.

Así las cosas, y como principales desafíos específicos, podemos señalar que el sector construcción presenta características únicas que aumentan su exposición a riesgos cibernéticos:

Primeramente, en lo que respecta al manejo masivo de datos, ya que desde planos y cronogramas hasta información financiera y personal, la cantidad de datos manejados por las constructoras es enorme y diversa.

Luego, en materia de un ecosistema descentralizado, se aprecia que la participación de múltiples actores (subcontratistas, proveedores, clientes) dificulta la implementación de controles uniformes de ciberseguridad.

En lo que se refiere a las tecnologías emergentes, tales como herramientas como el BIM e IoT, generan puntos de acceso adicionales que pueden ser vulnerables a ataques.

Luego, una cultura de ciberseguridad limitada, pues muchas empresas aún ven la ciberseguridad como un gasto, más que como una inversión estratégica.

De esta manera, para hacer frente a estos desafíos, las empresas constructoras pueden implementar estrategias integrales y soluciones tecnológicas avanzadas tales como las que siguen.

En primer lugar, una seguridad integrada en las herramientas digitales; pues las plataformas BIM, ampliamente utilizadas en el sector, deben incorporar protocolos robustos de ciberseguridad, como cifrado de datos, autenticación multifactor y monitoreo en tiempo real de accesos no autorizados. Esto asegura que los modelos digitales, que suelen contener información crítica, estén protegidos frente a posibles ataques.

Luego, la automatización y análisis predictivo, es sumamente relevante hoy en día, dado que la inteligencia artificial (IA) puede utilizarse para analizar patrones de actividad en los sistemas, identificando comportamientos anómalos que podrían indicar un ataque inminente. Además, las simulaciones de ciberataques permiten probar la resistencia de los sistemas y corregir vulnerabilidades antes de que sean explotadas.

Por otro lado, el fortalecimiento de la cultura organizacional, es muy importante, pues la capacitación periódica para empleados y socios estratégicos es fundamental. Talleres prácticos sobre buenas prácticas, como la gestión segura de contraseñas y el reconocimiento de correos de phishing, son esenciales para reducir el riesgo humano, una de las principales causas de incidentes de ciberseguridad.

A su turno, resultan relevantes las alianzas estratégicas de todo tipo y a todo nivel, ya que las constructoras pueden colaborar con startups tecnológicas, universidades y entidades gubernamentales para desarrollar soluciones personalizadas. Por ejemplo, la creación de plataformas de ciberseguridad específicas para el sector construcción podría atender sus necesidades únicas.

Finalmente, el cumplimiento normativo proactivo es fundamental, ya que al adoptar estándares internacionales como la ISO 27001, junto con auditorías periódicas, permite no solo cumplir con la legislación actual y futura, sino también fortalecer la confianza de clientes e inversionistas.

De esta manera, invertir en ciberseguridad no es solo una respuesta a la realidad legislativa chilena, sino una estrategia que protege el activo más valioso de las empresas: su información. La implementación de tecnologías avanzadas, combinada con una cultura organizacional que priorice la seguridad digital, puede convertir a las empresas constructoras en referentes de innovación y resiliencia en un entorno cada vez más digitalizado.

En un sector donde la confianza es clave, las constructoras que lideren la adopción de buenas prácticas en ciberseguridad y protección de datos estarán mejor posicionadas para enfrentar los desafíos del futuro y capitalizar las oportunidades de la transformación digital en beneficio del mercado y de los consumidores.

¿Cuál es la solución para abordar la guerra Rusia-Ucrania?

Por: Patricio Herman Pachecho, Fundación Defendamos la Ciudad.

Como tuvo un tremendo impacto mundial la entrevista realizada en el Salón Oval de la Casa Blanca, entre Trump y Vance con Zelenski, nos vemos en la obligación de reprochar el irresponsable comportamiento de este último, quien fue invitado por el presidente de EEUU para firmar un acuerdo comercial respecto de la explotación de sustancias químicas de alto valor estratégico (tierras raras) en el territorio de Ucrania, operación con la cual se iba a garantizar, si se llegara a un acuerdo, la seguridad de este país ante posibles nuevas incursiones de Rusia.  

Todos sabemos que la OTAN, bajo la égida de EEUU, violó los acuerdos de Minsk, Bielorrusia, engañando a Rusia, ya que allí no se aceptó la expansión de la OTAN acordándose además que Ucrania nunca sería parte de esa organización. Actualmente en una posible guerra convencional, dicha organización de países europeos, más EEUU, vencería a Rusia en pocas semanas, pero ante este escenario, el poderoso país eslavo estaría obligado a utilizar su armamento nuclear y así se acaba todo en pocas horas.  

Por lo anterior y como no se puede correr ese riesgo, teniéndose presente que el pragmático Trump es un excelente negociador, mirando ese incierto futuro, hace unas semanas atrás en Arabia Saudita, los segundos de a bordo de EEUU y Rusia, Rubio y Lavrov, ya se habían puesto de acuerdo para terminar con esta guerra local y así evitar la posible conflagración mundial. 

En ese encuentro de alto nivel se establecieron con suma claridad cómo sería posible la paz y el rol que ejercería la OTAN, materia incomprendida por el actor cómico de televisión, Zelenski, quien, en la mencionada reunión en la Casa Blanca, ante la prensa, se dedicó solamente a fustigar a los 2 dueños de casa, hablando pestes de Putin, demostrando solo su interés en continuar con el enfrentamiento armado, pero con recursos monetarios y militares provenientes de otros países.    

Hemos sabido que el fin de semana pasado hubo una cumbre de urgencia en Londres, Inglaterra, con la presencia destacada de Zelenski, convocada por el primer ministro de este país, Starmer, en conjunto con el presidente de Francia, Macron, ambos muy molestos con Trump, con la asistencia de otros tantos mandatarios europeos, incluyendo a Trudeau, primer ministro de Canadá, también enojado con Trump, quienes están proponiendo una tregua de un mes y según su resultado, enviarían a Ucrania todo tipo de equipamientos para enfrentar a Rusia.     

Se debe tener en cuenta que, sin el apoyo militar de EEUU, la OTAN no es absolutamente nada y si los países europeos, insensatos promotores de la continuación de la guerra, insisten en su descabellado propósito, tendrán que combatir solitos aumentando en gran medida sus gastos en defensa, con inciertos resultados. No estamos seguros que los aumentos de la carga fiscal en dichos países sea aceptada por sus empresarios y por la ciudadanía. Por el contrario, nadie en esos países desea más impuestos y mayores niveles de inflación. 

En conclusión, entre la sensata propuesta de Trump para lograr la paz y la beligerante invitación de los mandamases de Inglaterra y Francia, quienes desean continuar con la refriega, luego promoviendo el negocio de la guerra, con más destrucción de las ciudades y con infinitas nuevas muertes en combate, este columnista opta por la primera.   

18/03/2026 05:41
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