La absorción neta superó los 22 mil m² en el primer trimestre, impulsada principalmente por oficinas de menor costo.
Por: Equipo Mercados Inmobiliarios
El mercado de oficinas en Santiago inició 2026 con señales de ajuste, en un escenario marcado por una mayor demanda por espacios más eficientes y una reducción sostenida de la vacancia.
Durante el primer trimestre, la absorción neta alcanzó los 22.538 m², superando los niveles observados a inicios de 2025, lo que refleja una reactivación en la ocupación de espacios corporativos.
Uno de los principales cambios del periodo fue el mayor peso de las oficinas Clase B, que concentraron el 73% de la absorción total, impulsadas por valores de renta más competitivos. Esto da cuenta de una mayor preocupación por los costos por parte de las empresas, sin dejar de lado ubicación o funcionalidad.
En paralelo, la vacancia se redujo a 7,7%, marcando su segundo trimestre consecutivo a la baja y mejorando frente al 9,2% registrado en el mismo periodo del año anterior, en línea con un menor ingreso de nueva oferta.
“Se observa un mayor dinamismo en la ocupación de espacios, con empresas priorizando eficiencia y ajustes en sus decisiones inmobiliarias”, señala Alessandro Piffardi, analista de Research & Valuation de JLL Chile.
En términos de precios, las oficinas Clase A mantuvieron una tendencia al alza, alcanzando 0,55 UF/m², mientras que las Clase B se estabilizaron en 0,41 UF/m², evidenciando una diferencia en el comportamiento entre segmentos.
Por el lado de la oferta, el ingreso de un nuevo proyecto en Las Condes, de cerca de 7.000 m², fue parcialmente prearrendado, lo que limitó su impacto en la vacancia en un contexto de baja actividad constructiva.
De cara a los próximos años, el mercado proyecta un pipeline cercano a 120.000 m², con alrededor de 40.000 m² previstos para 2026, lo que anticipa un crecimiento moderado y un ajuste gradual de los niveles de ocupación.





