Nueva Reglamentación Térmica eleva los estándares de eficiencia energética en la construcción chilena
La normativa, vigente para los permisos de edificación ingresados desde noviembre de 2025, incorpora mayores exigencias en aislación térmica, hermeticidad y control de condensaciones. El nuevo marco regulatorio obliga a la industria a adaptar sus proyectos y soluciones constructivas para mejorar el desempeño energético de viviendas, edificios públicos y recintos de salud.


La industria de la construcción enfrenta una nueva etapa en materia de eficiencia energética. La entrada en vigor de la nueva Reglamentación Térmica, aplicable a los permisos de edificación ingresados desde el 28 de noviembre de 2025, redefine los criterios técnicos que deberán cumplir las nuevas construcciones en Chile, elevando los estándares de confort, sostenibilidad y ahorro energético.
La actualización normativa incorpora exigencias más estrictas en aspectos como la aislación térmica, el control de condensaciones, la reducción de infiltraciones de aire y la evaluación integral de la envolvente de las edificaciones, elementos considerados fundamentales para disminuir el consumo energético y mejorar la habitabilidad de viviendas, establecimientos educacionales y recintos de salud.
Un cambio que impacta a toda la industria
La nueva reglamentación representa un desafío transversal para el sector, ya que involucra todas las etapas del desarrollo inmobiliario, desde el diseño arquitectónico y la ingeniería hasta la especificación de materiales y la ejecución de las obras.
El nuevo marco regulatorio obliga a proyectistas, constructoras, inmobiliarias y proveedores de materiales a incorporar soluciones que permitan responder a las distintas condiciones climáticas del país, distribuidas en nueve zonas térmicas definidas por la normativa.
Para Ricardo Fernández, gerente Técnico y Desarrollo Sostenible de Volcán, el principal desafío será facilitar la correcta implementación de estas nuevas exigencias.
"La nueva Reglamentación Térmica representa un avance relevante para la calidad de la construcción en Chile. Uno de los principales desafíos será facilitar el acceso a información técnica para lograr una correcta implementación de la reglamentación y sus beneficios en eficiencia energética", señaló el ejecutivo.
Mayor eficiencia y menor demanda energética
La actualización normativa busca mejorar el comportamiento térmico de las edificaciones, reduciendo las pérdidas de calor en invierno y el ingreso excesivo de temperatura durante el verano.
Esto no solo disminuye el consumo energético asociado a calefacción y climatización, sino que también mejora el confort interior de los inmuebles y contribuye a reducir las emisiones derivadas del uso intensivo de energía.
En este contexto, la incorporación de materiales de mayor desempeño térmico adquiere un rol estratégico para cumplir con los nuevos estándares.
Soluciones adaptadas a las nuevas exigencias
Frente a este escenario, las empresas proveedoras de materiales han comenzado a adecuar su oferta para responder a los nuevos requerimientos regulatorios.
Entre las soluciones disponibles destacan materiales de aislación térmica y acústica, sistemas para fachadas exteriores y productos orientados a mejorar la hermeticidad de las edificaciones, aspectos que hoy forman parte de los criterios de evaluación exigidos por la reglamentación.
Asimismo, la digitalización comienza a transformarse en un apoyo para arquitectos, ingenieros y especificadores mediante plataformas que permiten identificar soluciones constructivas compatibles con las nuevas exigencias técnicas.
Un paso hacia una construcción más sostenible
La nueva Reglamentación Térmica se inserta dentro de la estrategia nacional para avanzar hacia edificaciones de mayor eficiencia energética y menor impacto ambiental.
Especialistas coinciden en que este tipo de normativas permitirá reducir el consumo energético del parque inmobiliario futuro, disminuir los costos operacionales para las familias y elevar los estándares de calidad de las nuevas construcciones.
En un contexto donde la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático adquieren creciente relevancia, el sector inmobiliario y de la construcción enfrenta el desafío de incorporar innovación, nuevos materiales y mejores procesos constructivos para responder a una normativa que redefine la forma en que se proyectarán las edificaciones en Chile durante las próximas décadas.
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