El debate por el anatocismo reabre las dudas sobre el acceso al crédito hipotecario
Especialistas advierten que eliminar los intereses sobre intereses podría endurecer las condiciones para acceder a financiamiento, elevando las tasas o aumentando las exigencias para obtener un crédito. Desde Capital Inteligente plantean que una regulación más focalizada permitiría proteger a los consumidores sin afectar el mercado hipotecario.


La discusión legislativa en torno a la eliminación del anatocismo —el mecanismo que permite cobrar intereses sobre intereses en determinadas circunstancias— volvió a instalar una interrogante de fondo: ¿cómo proteger a los consumidores sin restringir el acceso al crédito?
Aunque el objetivo de evitar el sobreendeudamiento genera amplio consenso, desde el sector financiero e inmobiliario advierten que una prohibición general podría tener efectos que terminarían afectando precisamente a quienes buscan financiar la compra de una vivienda.
Para Sandra Jerez, gerente general de Capital Inteligente, cualquier cambio regulatorio debe analizarse considerando el funcionamiento completo del mercado del crédito y no únicamente desde la perspectiva del deudor. En ese sentido, sostiene que proteger a las familias es una prioridad, pero advierte que también es necesario anticipar cómo reaccionarán las instituciones financieras frente a un cambio de esta magnitud.
A juicio de la ejecutiva, si el anatocismo se elimina completamente, es probable que las entidades financieras ajusten sus modelos de evaluación de riesgo, lo que podría traducirse en una menor oferta de créditos hipotecarios, tasas de interés más elevadas o mayores exigencias para acceder a un préstamo, como un pie de mayor valor.
En ese escenario, explica, no es correcto asumir que la eliminación de los intereses sobre intereses beneficiará automáticamente a quienes desean comprar una vivienda, ya que un aumento en el costo del financiamiento o requisitos más estrictos podrían terminar dificultando el acceso al crédito para muchas familias.
El impacto sobre la demanda
Desde Capital Inteligente también llaman a mirar el comportamiento histórico del mercado hipotecario. Según Jerez, la demanda por este tipo de financiamiento suele ser poco sensible a las variaciones en las tasas de interés, por lo que el verdadero efecto dependerá del nuevo equilibrio que se genere entre la oferta de crédito y la capacidad de financiamiento de los compradores.
En otras palabras, el impacto no dependerá únicamente de la eliminación del mecanismo, sino de cómo respondan los bancos y otras instituciones financieras frente a un escenario de mayor incertidumbre regulatoria.
Una regulación más específica
Más que eliminar completamente el anatocismo, la propuesta de Capital Inteligente apunta a perfeccionar la regulación allí donde existen mayores riesgos para los consumidores.
Desde esa perspectiva, Sandra Jerez considera que una alternativa más equilibrada sería focalizar las modificaciones en materias como los intereses por mora y los costos asociados a los procesos de cobranza. De esa forma, sostiene, sería posible fortalecer la protección de las personas sin generar distorsiones que puedan restringir el acceso al financiamiento hipotecario.
La ejecutiva recalca que el crédito sigue siendo uno de los principales motores para acceder a la vivienda, por lo que cualquier cambio legal debe considerar tanto la protección de los consumidores como la necesidad de mantener un mercado capaz de financiar la compra de propiedades.
En ese contexto, concluye que el desafío de la política pública no pasa solo por corregir eventuales abusos, sino por encontrar un equilibrio que permita resguardar a las familias sin comprometer el funcionamiento del sistema de financiamiento habitacional.
Compártelo en LinkedIn con un mensaje listo para pegar.


