Florida prueba carretera que carga autos eléctricos en movimiento y sin cables
Un tramo experimental de la State Road 516, en Orlando, incorporará tecnología de inducción electromagnética capaz de entregar hasta 200 kW a vehículos mientras circulan. El proyecto busca avanzar hacia una infraestructura vial capaz de acompañar la expansión de la electromovilidad.


La infraestructura vial comienza a incorporar nuevas soluciones para enfrentar uno de los principales desafíos de la electromovilidad: cómo ampliar la autonomía de los vehículos eléctricos sin depender exclusivamente de estaciones de carga tradicionales.
En Florida, Estados Unidos, ya comenzó el desarrollo de una carretera experimental que permitirá recargar vehículos mientras se encuentran en movimiento y sin utilizar cables. La iniciativa se implementará en la State Road 516, conocida como Lake/Orange Expressway, una vía de peaje ubicada en las cercanías de Orlando.
El proyecto, impulsado por la Central Florida Expressway Authority (CFX), contempla una inversión de US$13,6 millones y considera inicialmente la construcción de un tramo de prueba de aproximadamente 1,2 kilómetros.
La tecnología se basa en un sistema de inducción electromagnética instalado bajo el pavimento. Mediante bobinas de cobre protegidas por hormigón, la infraestructura podrá transmitir energía hacia una placa receptora instalada en la parte inferior de los vehículos.
El sistema está diseñado para entregar hasta 200 kilovatios directamente a las baterías, permitiendo que los vehículos reciban energía mientras continúan circulando.
Una carretera que se convierte en cargador
El concepto modifica la relación tradicional entre vehículo e infraestructura de carga. En lugar de que el automóvil deba detenerse en una estación para recuperar autonomía, será la propia carretera la que entregue energía durante el desplazamiento.
La activación de la transferencia electromagnética será selectiva y funcionará únicamente cuando circulen vehículos previamente autorizados para participar en las pruebas.
La iniciativa es fruto de una alianza entre la empresa noruega ENRX y el centro de investigación ASPIRE, y busca llevar esta tecnología desde las pruebas controladas hacia un escenario de tráfico real.
Experiencias anteriores desarrolladas por ENRX en Alemania y Bélgica han registrado eficiencias superiores al 90% y potencias de hasta 180 kW. Sin embargo, el proyecto de Florida representa un nuevo paso al probar el sistema en una infraestructura pública destinada al tránsito vehicular.
El foco está en el transporte pesado
Uno de los principales potenciales de esta tecnología está en los camiones eléctricos de larga distancia, debido al tamaño y peso de las baterías que requieren para mantener una autonomía suficiente.
Una carretera electrificada permitiría que estos vehículos recuperen energía mientras circulan, reduciendo la necesidad de realizar detenciones prolongadas para cargar sus baterías.
El modelo también podría abrir la puerta al desarrollo de vehículos con baterías de menor tamaño y peso, al disminuir la necesidad de almacenar grandes cantidades de energía para cubrir extensos recorridos.
Esto podría tener efectos sobre los costos de fabricación y, eventualmente, sobre la eficiencia energética de los vehículos.
Otro elemento considerado por los impulsores del proyecto es la posibilidad de utilizar la infraestructura de carga en momentos de mayor disponibilidad de energías limpias.
El desafío: convertir la prueba en un estándar
Pese al potencial de la tecnología, el proyecto todavía se encuentra en una etapa experimental.
El tramo de Florida será utilizado inicialmente por vehículos de prueba, con el objetivo de evaluar el comportamiento del sistema bajo condiciones reales de circulación.
Uno de los principales desafíos para una eventual expansión será la estandarización de los sistemas receptores que deben incorporar los vehículos. Para que una red de carreteras electrificadas pueda desplegarse a gran escala, los fabricantes de automóviles tendrían que adoptar tecnologías compatibles.
Por ahora, Florida apuesta por probar una idea que podría modificar la infraestructura de la electromovilidad: que cargar un vehículo eléctrico deje de ser necesariamente una parada y pase a convertirse en parte del propio recorrido.
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