Experto valora ampliación del subsidio hipotecario, pero cuestiona elevar el beneficio a viviendas de hasta 6.000 UF
José Miguel Simian, director del Centro de Estudios Inmobiliarios de la Universidad de los Andes, afirmó que el subsidio a la tasa hipotecaria ha sido uno de los principales impulsores del mercado inmobiliario en el último año. Sin embargo, advirtió que extender el beneficio a viviendas de mayor valor abre un debate sobre el uso de los recursos públicos.


La ampliación del subsidio a la tasa de interés hipotecaria y de la garantía estatal del Fondo de Garantías Especiales (Fogaes), propuesta por el Gobierno, es vista por especialistas como una herramienta que podría seguir impulsando la recuperación del mercado inmobiliario. No obstante, algunos expertos plantean reparos respecto del aumento del valor máximo de las viviendas que podrán acceder al beneficio.
El proyecto, actualmente en tramitación en el Congreso, contempla la incorporación de 30 mil nuevos cupos, elevando el total a 80 mil beneficiarios, además de extender el programa hasta el 31 de mayo de 2028 y aumentar desde 4.000 a 6.000 UF el precio máximo de las viviendas elegibles.
Para José Miguel Simian, director del Centro de Estudios Inmobiliarios de la Escuela de Negocios ESE de la Universidad de los Andes, el instrumento ha demostrado ser una de las políticas públicas más efectivas para dinamizar la compra de viviendas nuevas. "Probablemente el instrumento de política que más impulso le ha dado al mercado inmobiliario en el último tiempo".
El académico sostiene que la combinación entre la reducción de la tasa de interés y la garantía estatal, que permite financiar hasta el 90% del valor de la vivienda, fue determinante para explicar el aumento en las ventas registrado durante el segundo semestre de 2025 y el primer trimestre de 2026.
En ese contexto, calificó como positiva la decisión del Ejecutivo de extender el programa y manifestó su expectativa de que la iniciativa sea aprobada con rapidez para que continúe apoyando la recuperación del sector durante los próximos meses.
Debate por el nuevo límite de 6.000 UF
Pese a valorar la continuidad del beneficio, Simian cuestionó la decisión de ampliar el universo de viviendas elegibles hasta las 6.000 UF. "Llegar hasta las 6.000 UF me parece demasiado".
A su juicio, ese rango incorpora propiedades que pueden ser adquiridas por hogares con mayores niveles de ingresos, lo que abre un debate respecto de la focalización de la política pública. "¿Tiene sentido subsidiar también ese grupo con este mecanismo? No estoy tan seguro de que sea una buena política pública".
El especialista indicó que habría considerado más adecuado un aumento más moderado respecto del límite vigente de 4.000 UF.
El desafío va más allá del precio
Simian también llamó a no atribuir exclusivamente a los altos valores de las viviendas las dificultades que enfrenta hoy el mercado inmobiliario.
Si bien reconoció que muchas familias siguen teniendo problemas para acceder a la vivienda propia debido al costo de las propiedades y al financiamiento, señaló que existen factores estructurales que también están incidiendo en la menor actividad del sector.
Entre ellos mencionó la desaceleración en el crecimiento de los hogares y los cambios demográficos, elementos que han reducido la demanda por viviendas nuevas. "No es solo un problema de precio, sino también de demanda".
Desde esa perspectiva, el académico sostiene que el subsidio hipotecario puede seguir siendo una herramienta relevante para estimular las ventas, aunque advierte que su impacto dependerá también de la evolución de la demanda habitacional y de la capacidad de las políticas públicas para responder a los cambios que experimenta el mercado residencial.
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